Informe estadístico con los resultados generales de accidentes de trabajo que elabora anualmente el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo.
En España, durante el año 2022, se registraron 653.510 accidentes de trabajo con baja. La mayoría se produjeron durante la jornada laboral, en concreto 571.274 accidentes, que suponen el 87,4 %. El resto, 82.236 accidentes, tuvieron lugar durante el trayecto del domicilio al centro de trabajo o viceversa; son los que se denominan accidentes de trabajo con baja in itínere.
Del total de los accidentes de trabajo con baja en jornada de trabajo, 537.214 los sufrieron la población trabajadora asalariada, que suponen el 94,0% de estos accidentes. La población que trabaja por cuenta propia sumó 34.060 accidentes con baja en jornada de trabajo y representan el 6,0 % de los mismos.
Autora: Marta María Fonte Fernández.
Edita: INSST Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo
Fecha: Agosto de 2023
Enlace:https://www.insst.es/documents/94886/376820/Informe+anual+de+accidentes+de+trabajo+en+Espa%C3%B1a+2022.pdf/5405dfb6-d494-f0fb-7f27-7db956d49da4?t=1693395553437
Estas son las principales publicaciones relacionadas con la Cultura de laPrevención que hemos publicado durante 2023 (con el enlace directo para que resulte más fácil leerlas):
Los vehículos de nueva matriculación a partir del 7 de julio de 2024 en España deberán llevar Caja negra, dispositivos oficialmente denominados Registradores de Datos de Eventos -EDR- (Event Data Recorder).
Autor:Javier Larrea. Presidente del Observatorio de Prevención de Riesgos y AccidentesPublicación:Web OPRA www.opra.info • 16 de febrero de 2024
Esta caja negra solo recoge datos del vehículo y no registrará las conversaciones, ni imágenes ni audio. Según información de la DGT la información será anónima y no será utilizada para determinar la culpabilidad en un accidente pues no revela la identidad del conductor. Aunque supongo que un juez podrá ordenar tener acceso a esa información.
¿Qué datos se registrarán?
Con el objetivo de ayudar en la investigación de los accidentes de tráfico esta caja negra recogerá datos de más de 15 variables desde medio minuto antes de producirse el accidente hasta 5 segundos después. Los principales datos recogidos serán el día y la hora, la velocidad, la frenada, la posición e inclinación del coche en la carretera, las revoluciones del motor, la fuerza del impacto frontal y lateral y la posición del acelerador.
También quedará registrado si al producirse el accidente se ha activado el sistema de llamadas de emergencia eCall, que ya es obligatorio desde 2018, así como la activación de los sistemas de seguridad del vehículo como airbags, los cinturones de seguridad, etc. Se activará automáticamente al desplegarse los airbags del coche en caso de accidente y los pretensores del cinturón de seguridad.
Las ADAS
La Estrategia de Seguridad Vial 2030 ha fijado el objetivo de reducir en 2030 a la mitad el número de personas que fallezcan o resulten heridas graves como resultado de un siniestro vial, respecto a los valores de 2019. Por el momento, en España no llevamos buen camino pues las muertes de tráfico están aumentando en los últimos años.
Para alcanzar este objetivo se están adoptando algunas medidas entre las que se encuentran los sistemas ADAS. Todos los coches de nueva homologación deben incorporar de serie al menos ocho sistemas: Detector de somnolencia (DDR), Asistente de velocidad inteligente (ISA), Alerta de tráfico cruzado (RCTA), Caja negra (EDR), Alerta de cambio involuntario de carril (LDW), Sistema de frenado de emergencia (ESS), Inhibidor de arranque con alcoholímetro y Alerta de uso del cinturón en todas las plazas.
En mi opinión, se trata de un avance que no siendo un sistema de ayuda a la conducción ayudará en el conocimiento de las causas que producen los accidentes, pero no deja de ser una medida que analiza el accidente a posteriori, o sea después de haberse producido, así que en realidad no se trata de una medida de prevención y no evita el accidente antes de producirse.
Infografía de la revista Seguridad Vial, de la DGT, que explica el funcionamiento de la caja negra.
Este documento tiene como objetivo recoger los riesgos específicos de las actividades de prevención, extinción de incendios y salvamento y sus consecuencias, y proponer medidas orientadas a mejorar la protección de la seguridad y salud de este colectivo.
El documento recoge distintos apartados, entre los que se incluye la justificación de la aplicación de la Ley de PRL en las actividades de prevención, extinción y salvamento. Asimismo, se describe al colectivo objeto del estudio y sus particularidades, abordando de forma breve las actividades operativas y no operativas que pueden realizar. Se relacionan los equipos de trabajo y herramientas que con más frecuencia se van a poder encontrar en las Actividades de Prevención y Extinción de Incendios, agrupadas por tipos de intervención para facilitar su localización y asociadas a una serie de fichas. Estas fichas, un total de 13, se encuentran desarrolladas en el apartado 6 y tratan de recoger las actividades, los principales riesgos a los que pueden estar expuestos los trabajadores y las trabajadoras, así como ejemplos de situaciones de riesgo. El apartado 5 recoge una relación de los EPI más representativos. El apartado 7, aprobado en el Grupo de Trabajo Amianto de la Comisión Nacional de SST, aborda las intervenciones en presencia de amianto y, por último, el 8 contextualiza el ámbito relativo a la gestión de la PRL y propone medidas preventivas en este sentido.
Edita: Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo
Fecha: 2024
Enlace:https://www.insst.es/documents/d/portal-insst/la-seguridad-y-salud-laboral-del-colectivo-dedicado-a-actividades-de-prevencion-extincion-de-incendios-y-salvamento-2024
La intervención nocturna que hemos tenido este mes ante una conducta autolítica y otras experiencias anteriores nos animan a reflexionar sobre una propuesta de protocolo en las actuaciones de tentativas de suicidio.
Estos son algunos de los puntos que creemos que deben ser considerados de forma constructiva para la elaboración de un protocolo de intervención para todos los grupos intervinientes en estas situaciones:
Evitar que los coches patrullas y vehículos de emergencia accedan al lugar con sirenas o luces lanza destellos encendidos.
Los miembros de los servicios policiales deben hacer un cordón en donde no se puede dejar pasar a nadie incluso siendo familiar, dado que pueden ser los familiares la causa por la que la persona entre en ese trance (ni vecinos, ni curiosos).
Los cortes de tráfico y peatonales deben realizarse lo más lejos posible evitando la visión directa de la persona suicida de los potenciales espectadores.
La presencia de personas uniformadas de cuerpos policiales puede no ser una buena idea para calmar las conductas autolíticas.
Se debe imponer un ambiente general de tranquilidad y serenidad.
Bajar la voz, anular los timbres de los teléfonos y reducir el volumen de los walkie-talkies de la policía.
No se debe gritar indicando dónde o cuál es el balcón o ventana, utilizando otros medios de comunicación.
Todos los vehículos deberían permanecer en silencio, así como las motos, y apagando cualquier tipo de luces. Evitar la marcha atrás de los vehículos, cuya señalización acústica (pitido agudo intermitente) genera tensión en estos momentos.
Que todas las aproximaciones se realicen de forma discreta evitando la llegada en grupo a la vista de la persona.
Localizar a un mediador conocido o persona de confianza que intente el acceso e inicie la conversación.
Un protocolo de estas características no lo debería de realizar un único cuerpo debiendo realizarse entre todos los servicios intervinientes. Es un asunto en el que debemos de avanzar pues cada día se están produciendo más situaciones de este tipo en que debemos intervenir varios servicios.
Desde el siglo XVIII en que Montesquieu propuso su teoría de la separación de poderes y contribuyó al desarrollo de las democracias occidentales, la organización sociopolítica de los estados se ha basado en la división de los poderes: legislativo, ejecutivo y judicial.Autor:Javier Larrea. Presidente del Observatorio de Prevención de Riesgos y AccidentesPublicación:Web OPRA www.opra.info • 12 de febrero de 2024
Nada es ajeno a este ejercicio del poder encomendado a distintos órganos, y la seguridad y la prevención de accidentes no queda al margen de la estructura político-administrativa que surge de este principio.
Así que debemos preguntarnos qué papel juega cada uno de los poderes:
El poder legislativo es el responsable de elaborar las normas que regulan las condiciones de seguridad de la sociedad en materia de prevención, de seguridad. En este contexto, el fin último de sus acciones legislativas ha de ser evitar que se produzcan accidentes y que los ciudadanos los sufran, contribuyendo con sus medidas a su prevención. El control de que sus medidas son eficaces ha de ser el análisis estadístico de la evolución de los accidentes, debiendo actuar mediante medidas correctoras cuando los accidentes aumenten.
Es el poder ejecutivo, mediante la acción de las administraciones públicas de distintos niveles quien debe ejecutar y hacer cumplir la legislación que emana del poder legislativo y la que el mismo poder ejecutivo y las administraciones mismas produzcan, dentro del marco de sus competencias, quienes igualmente han de velar por la aplicación que les compete de las normas de prevención. También en este caso será el análisis evolutivo del número de accidentes y del número de víctimas el principal indicador de la eficacia de su acción, debiendo elaborar estudios detallados de los accidentes, de las víctimas y proponiendo nuevas medidas correctoras cuando vean que se incrementa el número de accidentes.
Y en última instancia es la administración de justicia del poder judicial a quien le corresponde asignar la responsabilidad de la culpabilidad de los accidentes y decidir la pena. Especialmente cuando haya una relación de causalidad entre el comportamiento del causante del accidente que produzca daños graves a las víctimas. Tampoco estaría de más que como en otras sentencias de otra índole, y en las sentencias sobre responsabilidad penal en los accidentes, los jueces hagan advertencias y observaciones de las lagunas que hayan detectado, esos vacíos legales que impiden que la pena que corresponda alcance a los culpables. Sus condenas suelen tener un efecto disuasorio para favorecer el cumplimiento de las normas de seguridad y por tanto pueden evitar accidentes.
En el caso de los accidentes laborales, no deberían ser los sindicatos quienes protesten ente el incremento de los accidentes laborales y exijan mejores medidas, deberían ser las autoridades laborales (como autoridad competente para vigilar la seguridad) quienes fuesen sensibles ante ese aumento y propongan medidas más eficaces. En el caso de los municipios que observen que en sus ayuntamientos se está produciendo un elevado número de accidentes de cualquier tipo, deberían ser los alcaldes los primeros que perciban esa inseguridad de sus vecinos y llevasen la iniciativa de producir cualquier cambio que mejore la seguridad y la prevención de accidentes. De la misma manera que si aumentan mucho los incendios, el ayuntamiento puede endurecer su ordenanza de prevención de incendios y si aumentan los accidentes de tráfico en una calle puede poner controles de velocidad o semáforos o aumentar la vigilancia. Siguiendo este hilo argumental si el 70% de las muertes por incendio se producen en las viviendas ¿no debería modificarse, por quién corresponda, la legislación de protección contra incendios qué está permitiendo esto? Esto es solo un ejemplo, pero se pueden poner muchos.
Creo que partiendo del desconocimiento real de la información sobre los accidentes y sus víctimas hay una dejación de responsabilidades de casi todos los poderes, pues desconocen sus propias competencias sobre la prevención de accidentes. Si tanto el poder legislativo, como el ejecutivo, como el judicial tuviesen un comportamiento proactivo en pro de las medidas de prevención ¿se podrían reducir el número de accidentes?
Para finalizar lanzo una pregunta, ¿Cuál de los tres poderes debería hacer más por la prevención de accidentes?
Puedes responder en los comentarios al pie del artículo.
Como todos los años pares, este año se celebrará Sicur en Ifema (Feria de Madrid) del 27 de febrero al 1 de marzo. Sicur es el principal encuentro de los profesionales de la seguridad en España, donde se reúnen empresas, asociaciones, profesionales y usuarios de la seguridad, tanto del sector público como del privado, tanto nacionales como internacionales.
Estructurada en 4 grandes bloques, Security, Ciberseguridad, Seguridad contra incendios y emergencias y Seguridad laboral, la exposición comercial ocupará la “Plaza la Avenida” y los pabellones 4, 6, 8 y 10 (y las conexiones entre pabellones) de Ifema.
Como en anteriores ediciones, paralelo a la exposición, se ha elaborado un completo programa de actividades dividido en 3 paneles: Foro Sicur, donde se organizarán charlas, jornadas y reuniones relacionadas con la seguridad integral, Sicur Cyber, que ofrecerá ponencias y mesas de debate sobre la ciberseguridad desde la perspectiva técnica, legal, formativa, y Exo Corner, nueva sección creada en colaboración con el Instituto de Biomecánica (centro de investigación de referencia nacional en el campo de los exoesqueletos) donde se abordará la irrupción de los exoesqueletos en el sector de la seguridad y la salud laboral.
Sicur también contará con la Galería de Innovación, donde se mostrarán los productos más innovadores fruto de los últimos avances en investigación, desarrollo e innovación llevados a cabo por las empresas del sector, en la que se han seleccionado 26 propuestas (7 del ámbito de la Seguridad Contra Incendios y Emergencias, 7 de Security y 12 de Seguridad Laboral).
Por segunda edición consecutiva también se podrá conectar de forma virtual a Sicur a través de SICUR LIVEConnect.
Desde OPRA manifestamos que nos encantaría que se crease dentro de Sicur un nuevo bloque de Prevención de Accidentes, que encajaría perfectamente dentro del contexto de la Seguridad.
Estas son las publicaciones más destacadas relacionadas con la Prevención deIncendios que hemos publicado durante 2023 (con el enlace directo para que resulte más fácil leerlas):
Tomo este título del nombre de la jornada debate que organizó el pasado otoño el Colegio Vasco de Periodistas en el Colegio de Médicos de Bizkaia, en el que expertos de este fenómeno ofrecieron su visión sobre el polémico asunto del tratamiento que han de dar los medios de comunicación sobre los suicidios; sobre el qué y el cómo se debe informar.
Jon García Hormaza, psiquiatra de la Red de Salud Mental de Bizkaia, Andoni Ansean, presidente de la Fundación para la Prevención del Suicidio, Cristina Blanco, presidenta de la Asociación Vasca de Suicidología, y Gabriel González, periodista y autor del libro “Hablemos del Suicidio” ofrecieron al público una visión optimista sobre los cambios que se están produciendo, si bien, en mi opinión, estamos lejos de obtener buenos resultados, o sea una reducción considerable del número de víctimas.
Los datos correspondientes al año 2022 recién publicados por el INE (Instituto Nacional de Estadística), nos informan que los suicidios alcanzaron en 2022 en la Comunidad autónoma vasca el número de 174 fallecimientos, ocupando el segundo puesto (después de las caídas) entre las muertes ocurridas por causas no naturales. Se estima que se producen unas diez tentativas de suicidio por cada víctima mortal, lo que supondría un número no inferior a los 1.500 intentos de suicidio al año en Euskadi, cifra que resulta escalofriante.
A pesar del acuerdo generalizado de que hay que hablar más del suicidio, apenas se habla del suicido salvo que el suicida sea un famoso, en cuyo caso la información suministrada tiene más que ver con el sensacionalismo que con el hecho noticiable.
Percepción del riesgo
Resulta una verdad de Perogrullo que nadie se protege de un riesgo que cree que no le va a afectar, por eso es tan importante en el mundo de la prevención divulgar la máxima información sobre aquel riesgo que queremos prevenir, ya sea un incendio, un atragantamiento, un accidente de tráfico o un atraco. Es lo que se llama adquirir conciencia o percepción del riesgo. Mi opinión es que el suicidio, los suicidios, no deben quedarse al margen de la aplicación de este principio. Es una obviedad que lo que no se publica no existe. Y mientras los suicidios no aparezcan machaconamente en los medios de comunicación y adquieran la importancia que luego sí tienen en las estadísticas, no se convertirán en un problema social y mientras no sea así no se abordará de la forma que es necesario hacerlo. Conocemos algunos casos de éxito como los accidentes de tráfico que se han reducido drásticamente gracias a la intervención de los medios de comunicación que cada lunes nos aterraban con el número de muertos en las carreteras cada fin de semana. O el caso de la violencia de género que ocupa miles de horas de TV y de páginas de prensa escrita y que gracias a los medios de comunicación se ha conseguido poner el fenómeno de la violencia machista en todas las cabeceras y portadas e incluso se han logrado prioridades en el calendario legislativo de los gobiernos para atajar esa violencia.
Los factores negativos
Hay varios factores que en mi opinión nos mantienen alejados de la solución:
1.- El tabú atávico religioso que ha impedido tratar el suicidio con normalidad por lo que toda la sociedad intentaba ocultar cualquier caso de suicidio y se sigue manteniendo esa inercia.
2.- La Organización Mundial de la Salud califica el suicidio como un grave problema de salud pública, cuando el suicidio no es una enfermedad y debiéramos calificarlo como un grave problema social.
3.- La monopolización del fenómeno del suicidio por parte de la psiquiatría, cuando debería ser abordado desde una perspectiva multidisciplinar. No por causalidad la sociología nace como ciencia a partir de un estudio del suicidio por parte de Emile Durkheim (padre fundador de la sociología como disciplina académica). Actualmente resulta indiscutible que hay muchos factores sociales que están presentes en la conducta suicida.
4.- Los medios, deliberadamente, no hablan de los suicidios ni de los suicidas como hablan de otras víctimas, como puedan ser las de violencia de género, o de agresiones, o de incendios, o de atropellos, que también suelen ser víctimas individuales. La losa del “efecto contagio” pesa demasiado sobre los informadores que no se atreven a superar esa creencia. Sin embargo, ese pretendido efecto contagio no se da, aparentemente, entre los agresores de la violencia de género, en cuyos casos no es obstáculo para publicar información profusa de todos los detalles violentos de la agresión.
¿Se pueden reducir los suicidios?
Si analizamos la evolución del número de víctimas de otras causas externas de mortalidad observamos que algunas de ellas como el tráfico, los incendios o los homicidios han reducido drásticamente los fallecimientos en las últimas décadas. Todas estas causas tienen en común que han sido objeto de preocupación social y de algún modo se han convertido en problemas públicos. Por ejemplo, las muertes por tráfico en Euskadi se han reducido de más de 400 a primeros de los años 90 a 58 en 2021; suponían el 40% de todas las muertes por causas no naturales y ahora no suponen ni siquiera el 10%; los homicidios han pasado de 20 en el año 2000 a 6 en 2022.
Así pues, vemos que en algunos casos se han activado mecanismos de reducción de accidentes; cuando los gobiernos y las administraciones crean uno o varios servicios públicos que tienen entre sus misiones la reducción de esas muertes se obtienen buenos resultados. Sin embargo, en aquellas causas externas de mortalidad, como el suicidio, cuya prevención no es competencia de ninguna administración, ni responsabilidad de ningún organismo en particular, las muertes no solo no se reducen, sino que van aumentando. Para evitar o reducir los accidentes de tráfico, los homicidios o los incendios, las administraciones disponen, además de un importante corpus legislativo, de un gran número de recursos y servicios públicos competentes a todos los niveles: estatal, autonómico y local.
Mientras no exista un “ente”, un organismo que se sienta competente y responsable de analizar y estudiar los suicidios y de pensar en ello (cada día) y buscar soluciones para evitarlos, ni tenga responsabilidad sobre su “prevención” no se reducirá el número de víctimas. Por cierto, en todas las causas externas a los accidentados se les considera víctimas, pero eso no ocurre con los suicidas. Quizás debamos empezar a tener esta consideración de víctimas a quienes tienen una tentativa de suicidio y comencemos a pensar en estas muertes como evitables.
Y para eso, hace falta que la sociedad supere el tabú atávico de los suicidios: que se pueda hablar de los suicidios con naturalidad, sin remordimientos, que los medios de comunicación hablen de los suicidios sin sensacionalismo, adecuadamente y con propiedad, pero con asiduidad; que la sociedad se percate de que estamos ante un problema público y se obligue a los políticos a poner en marcha políticas públicas de prevención del suicidio; y que se puedan investigar, con transparencia, todas las circunstancias de las tentativas de suicidio para arrojar más luz sobre este asunto con tantos lados oscuros.
Conclusión
Conocida la dimensión del problema, evidenciada por el número de víctimas, resulta inevitable declarar que nos encontramos ante un problema de trascendencia social no atendido por las autoridades políticas y administrativas y que parece evidente que las acciones realizadas hasta ahora no han sido fructíferas y que hay que cambiar de estrategia.
Y mientras esto no ocurra, el número de suicidios no descenderá sustancialmente.Este artículo fue publicada en el periódico Deia el día 18 de enero de 2024.
Finalizado 2023 hacemos balance de lo más destacado del Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes del año, destacando las acciones de mayor relevancia.
Mantenemos el objetivo principal de nuestras actividades de cumplir con el primordial fin de interés social de OPRA trabajando para promocionar la conciencia social en materia de seguridad y de prevención de riesgos de accidentes; creando una auténtica cultura de la prevención.
Realización de Estudios
Los estudios más importantes publicados son los siguientes:
Los incendios con más muertes del mundo en 2022
Aumentan las muertes no naturales de mujeres
¿Por qué suben los accidentes de trabajo?
Casi 5.000 muertes por calor en el verano de 2022. No es una broma
Consejos de prevención para Halloween
Consejos de prevención para Navidad
Formación y Jornadas Técnicas
Las principales acciones formativas han estado dirigidas a la prevención de incendios en el hogar y a la prevención de caídas en personas mayores. Hemos impartido 3 charlas sobre Prevención de Accidentes en distintas organizaciones de personas mayores, una sobre incendios y dos sobre caídas.
Charla de prevención de caídas
También hemos participado en la organización de 2 jornadas técnicas sobre Protección Contra Incendios en Instalaciones Fotovoltaicas, la primera el 19 de abril en Murcia y la segunda el 20 de diciembre en Bilbao (Bizkaia).
Jornada de PCI en Instalaciones Fotovoltaicas en MurciaAlcance de la divulgación
En 2023 hemos publicado más de 100 noticias, artículos y estudios en nuestra página web y ya ofrecemos el acceso a 100 estudios e informes sobre distintos tipos de accidentes.
Nuestros artículos tienen repercusión en otros medios habiendo sido reproducidos y citados por otros medios nacionales, tanto de información general como revistas técnicas y especializadas, en más de 50 ocasiones.
Blogs y artículos
En la sección Blogs se han incorporado dos nuevos expertos en la prevención de accidentes y gestión de riesgos y emergencias. Tenemos cinco plumas especializadas que tienen su blog en este portal, y también son varios los autores que nos envían artículos para publicar en la web.
Los tres artículos más leídos en 2023 han sido “Detalles del incendio en Huelva en el que murieron 3 jóvenes” de César Sánchez Sánchez y Javier Larrea, seguido de “De los Bomberos Voluntarios en Cataluña y su reflejo a nivel nacional” de Francisco Echeverría, e “Investigar incendios no es función de bomberos” del blog de Pedro Anitua.
Redes sociales
El Observatorio se encuentra activo en diversas redes sociales con objeto de alcanzar la máxima divulgación de las actividades puestas en marcha.
En Linkedin, como OPRA Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes.
Y divulga los artículos a través de varias listas de difusión de WhatsApp.
Evolución de la página web
Mantenemos la evolución ascendente progresiva duplicando el número de visitantes únicos así como de visitas y cuadruplicando el número de páginas vistas, siendo cada vez más visitada, obteniendo una media mensual superior a 13.000 visitas y de 200.000 páginas vistas al mes. (Fuente: Hostalia).
Evolución de la web de OPRA 2022-2023Gracias por colaborar con nosotros en la divulgación de los contenidos de www.opra.info para lograr una sociedad cada día más segura.
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