Credibilidad de las fuentes de información en las emergencias [23/07/2024]

Me invitaron a participar en la Jornada “Conflictos y catástrofes: informar en medio del caos” organizada por la Asociación Vasca de Periodistas de Euskadi y me tocó hablar sobre la información en las emergencias; esto les conté. En la presentación del encuentro se afirmaba por parte de los organizadores que “A menudo quienes están al mando restringen el flujo de información en situaciones de alarma por supuestas razones de seguridad o de eficacia operativa”. Los profesionales de la información habían llegado a esta conclusión y comparto su sensación.

Las fuentes más creíbles

El experto en comunicación de emergencias Luis Serrano, en su artículo “La gestión de comunicación en emergencias” nos hacía partícipes de que una encuesta entre periodistas franceses, en 1992, concluía lo siguiente: “en las situaciones de emergencias, los profesionales de la comunicación consideraban como fuentes más creíbles de la información, por este orden, a los técnicos responsables de coordinar la emergencia y, tras ellos, a los portavoces de estos técnicos”. Según esto, lo razonable que deberían tener en cuenta los gestores públicos de trasladar la información a los medios es que siempre debería informar el más creíble. Y sin embargo, comprobamos diariamente que esto no es así. Sabemos de sobra que los políticos no gozan de esa credibilidad, pero se empeñan en ser los portavoces que transmiten las informaciones directamente a los medios. Saben que no deben ser ellos quienes nos den la información y por eso, con su empecinamiento y la complicidad de los medios, cada vez se les cree menos y contribuyen a convertir a los medios de comunicación españoles en los menos creíbles de Europa. La realidad es que los gabinetes de comunicación de los gobiernos (de cualquier nivel) e instituciones (de cualquier ámbito) suelen ser quienes monopolizan la comparecencia ante los medios y hurtan la información rápida y veraz. Esto es debido a que los gabinetes de comunicación y sus directores priman que cualquier información favorezca al titular de la institución (presidente, ministro, consejero, alcalde o director general) y por ello la información ha de pasar por varios filtros y es su representado quien se ha de llevar el “premio” o beneficio de la comparecencia ante la audiencia de la prensa, de la radio o la TV. Para estos gabinetes lo que cuenta no es la calidad de la información sino la obtención de notoriedad y popularidad para sus jefes.

Las mejores fuentes

Dicho esto, les dije a los periodistas presentes en la sala, cuáles deberían considerar que son las mejores fuentes para lograr una buena información:
  • Las mejores fuentes: el servicio interviniente. Las que han estado en el lugar.
  • Las peores fuentes: las que no han estado en el lugar. Por ejemplo, el 1-1-2 nunca ha estado en el lugar y la información que suministran es oficial, pero escasa, escueta, endogámica y propagandística.
  • Las segundas peores fuentes son las agencias de prensa que tampoco han estado en el lugar.
  • Las de menor credibilidad son las fuentes de los gabinetes de comunicación que facilitan noticias cocinadas para salir en defensa de las autoridades y de la institución y sus funcionarios, aunque sus fallos sean públicos y flagrantes.
  • Por supuesto, podemos encontrarnos con algunas excepciones, pero no abundan. Desde luego en el Estado español no nos vamos a encontrar con las realidades de otros países de democracias consolidadas como estos dos ejemplos que voy a poner:
    • En el incendio de la estación de King’s Cross del metro de Londres (31 muertos) todo el mundo pudo ver al jefe de bomberos explicando lo ocurrido (ni al alcalde de Londres ni a Margaret Tatcher).
    • En los atentados de las Torres gemelas era el jefe de Policía de la ciudad el que comparecía en rueda de prensa para informar a los neoyorquinos y al mundo del 11M.
Por eso defiendo fervientemente que los servicios públicos de emergencia, policía, servicios de bomberos, protección civil, emergencia sanitaria, etc., deben tener sus propios portavoces entrenados para informar in situ y de primera mano a los medios de comunicación.

Corrientes de retorno (resaca) [21/07/2024]

Una corriente de retorno, o resaca, es una fuerte corriente superficial (o casi superficial) de agua, que retrocede desde la costa hacia el mar. Suele tener una longitud de 50 a 100 metros. Se generan por la entrada de gran cantidad de agua a lo largo de toda la orilla y, debido a las características del fondo, esta masa de agua retrocede por unos lugares concretos formando verdaderos ríos. La fuerza depende del tamaño de las olas, cuanto más grandes más cantidad de agua entra, y de las características topográficas del fondo. Puede alcanzar una velocidad de 2,5 m/s. CÓMO RECONOCER LA EXISTENCIA DE UNA CORRIENTE DE RETORNO
  • En la corriente no rompen las olas, contrasta con las zonas aledañas en las que las olas están rotas o más altas.
  • El color del agua suele ser algo diferente, lleva arena en suspensión.
CÓMO ACTUAR AL SER ARRASTRADO POR UNA CORRIENTE
  • Mantener la calma. Es muy peligroso nadar contra la corriente, no va a poder remontarse y se va a agotar. Hay que tener en cuenta que la longitud de las corrientes es de unos 50–100 metros.
  • Mover los brazos, pedir ayuda y esperar el rescate, guardar fuerzas para seguir flotando.
  • Si se es capaz de salir, nadar paralelo a la playa o, con un ángulo de 45 grados, hacia la orilla.

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Incendio en Bermeo: La puerta abierta [19/07/2024]

Con relación al incendio del pasado día 14 de mayo en Bermeo, en el que se salvó una familia gracias a que un niño se había aprendido las instrucciones de los bomberos, hemos de añadir algún dato más sobre cómo contener y confinar los incendios en los edificios. Recordemos la polémica existente tras el incendio de Campanar (Valencia). En primer lugar, hemos de comentar que el incendio se inició en el piso cuarto derecha del edificio y que una vez se generó el incendio, los propietarios de ese piso 4º derecha, salieron a la escalera para avisar a todos los vecinos de que se había propagado un incendio (lo cual es una buena acción), y se va avisando a todos dejando la puerta abierta de la casa siniestrada, con lo que la escalera y concretamente del cuarto piso hacia arriba se estaba llenando de humo. El incendio en la escalera El que se propagase tan rápido el humo por la escalera, fue porque el incendio en la vivienda se había producido justo en la habitación (sala/cocina) que se encuentra frente a la puerta de la vivienda que da a la escalera, motivo por el que nada más abrir la puerta, la escalera produjo un efecto chimenea y la escalera se inundó de humo. La prueba de que ocurrió esto es que a pesar de que la evacuación se hizo bastante rápida hubo que atender a tres personas por inhalación de humo, más otra por quemaduras. Esto demuestra que sí había humo/gas en la escalera y los que intentaron salir o evacuar, tres de ellos sufrieron las consecuencias de abandonar el edificio una vez se había llenada de humo la escalera. Esto demuestra, una vez más, que cuando se dice que se encierren en sus casas, es la solución más eficaz. También se debe ampliar esta información diciendo que se deben cerrar todas las puertas y ventanas del edificio. En este incendio, nos encontramos con que las puertas de las viviendas del cuarto piso estaban abiertas, con lo que pasó el incendio del cuarto derecha al cuarto izquierda. Esto, generó que la zona de la escalera fuese un auténtico infierno, por las llamas de las escaleras que eran mucho más virulentas que las que salían por las ventanas que aparecían en los vídeos; en las escaleras la densidad de fuego era mayor y se comunicaba con la vivienda contigua. Pero ese no era el único problema ya que, al tener las dos puertas de las viviendas abiertas, más la puerta del portal, las llamas en el interior subían por el hueco de la escalera con una fuerza que pocas veces hemos visto. He comentado que el incendio en esta vivencia es interesante para insistir en lo que tantas veces se dice de quedarse en el interior de las viviendas, pero hemos de recalcar que “cerrando las puertas”. Conclusiones Fuimos los primeros en entrar en la escalera dado que se nos informó que había gente en el 5º, y así evitar que el fuego siguiese cogiendo fuerza por eso se intentó desde el interior, motivo por el que pudimos ver muy de cerca, la acción del fuego, el calor, la situación de puertas y el humo en escalera. Ojala, que estos comentarios a modo de conclusiones, puedan ser utilizadas, para eliminar la psicosis generada tras el incendio de Valencia y también para visualizar y potenciar las ventajas de las campañas preventivas.

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Ahogamiento: importante problema de salud pública [17/07/2024]

El ahogamiento es un problema serio para la salud pública. Se cobra la vida de más de 372.000 personas al año en todo el mundo. Afecta en especial a niños y jóvenes, más de la mitad tienen menos de 25 años, siendo una de las 10 principales causas de muerte en personas de 1 a 24 años. (World Health Organization 2014). En el Estado Español la cifra de ahogamientos mortales, desde el 01/01/2013 hasta el 31/12/2023, es de 4.231. En el País Vasco, en estas fechas, el número de ahogamientos mortales ha sido de 159, de ellos el 49% en Bizkaia, el 46% en Gipuzkoa y, el 5% en Araba. Por cada fallecido se estima que hay entre 4 y 10 víctimas que presentan secuelas más o menos permanentes. En lo que llevamos de año, hasta el 29/06/2024, han muerto en España 206 personas por ahogamiento, de ellas 168 hombres y 38 mujeres, 15 tenían menos de 18 años. (www.ahogamientos.com) El ahogamiento no es un accidente, no sucede por casualidad, se puede prevenir, y esta es la mejor forma de tratamiento. (Dr.Szpilman) Sucesivamente, vamos a ir dando una serie de pautas preventivas para los diferentes escenarios en los que practicamos actividades acuáticas. STOP AHOGAMIENTOS. PRINCIPALES CONSEJOS

Qué hacer

  • Acudir a las playas que tengan socorristas y en hora de servicio.
  • Estar siempre cerca de los/as niños/as, a una distancia máxima de un brazo.
  • Respetar las señalizaciones y avisos de los socorristas. Con bandera roja, no se bañe. Con bandera amarilla báñese con precaución, siempre con el agua por debajo de la cintura. Bandera verde, buenas condiciones para el baño.

Qué evitar

  • No tomar bebidas alcohólicas antes del baño.
  • No realizar zambullidas de cabeza. En aguas poco profundas o profundidad desconocida hágalo con los pies por delante.
  • No entrar en el agua en lugares con rocas o promontorios.
  • No sobreestimar la capacidad para nadar, el 50% de las personas ahogadas saben nadar.
  • No alejarse de la orilla, nade de forma paralela a ella.
  • No entrar en el agua para rescatar. Avise a los socorristas si los hay. Si no los hay llame al 112 y lance un objeto flotante.

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La dimensión de las catástrofes [15/07/2024]

Leo en la prensa la tragedia de la India en la que han muerto al menos 121 personas por la estampida al finalizar un evento religioso y que en la peregrinación a La MECA, Arabia Saudí ha reconocido la muerte de 1.301 personas y Egipto ha confirmado la muerte de 672 peregrinos, lo que me ha recordado el artículo que escribí hace años sobre el concepto de catástrofe y que reproduzco a continuación: El concepto de Catástrofe (publicado en febrero de 2013) La noticia de la catástrofe del incendio de la discoteca en Santa María en Brasil, a finales de enero de 2013 con un balance de 235 muertos me ha hecho reflexionar sobre cuán diferente es para nosotros el impacto de un suceso en función del lugar donde se produce y de nuestra proximidad a la tragedia. ¡Qué diferencia con el siniestro en el Madrid Arena! Con solo cinco víctimas fallecidas ha supuesto un follón político y mediático nacional que todavía no se ha acallado y que sigue produciendo dimisiones. ¿Qué hubiese pasado si hubiera habido 235 muertos como en Brasil? Pensando sobre las diferencias abismales de la percepción de las noticias en función del lugar en el que vivimos he recordado una noticia situada en Manila que leí no hace mucho en la prensa: «Filipinas: Al menos una persona murió y cerca de 7.000 se quedaron sin hogar en un barrio de chabolas de Manila después de que un gran incendio devastara anoche más de 600 casas, indicaron hoy fuentes oficiales» Nada que ver con un incendio en España. En primer lugar, no nos podemos imaginar en nuestro mundo civilizado del siglo XXI que en un incendio en nuestra ciudad o en nuestra provincia se quemasen completamente 600 viviendas; claro que las viviendas quemadas en Manila, probablemente tienen muy poco que ver con las nuestras. Haciendo un pequeño cálculo del número de personas que se quedaron sin hogar, 7.000, en relación con las casas quemadas nos arroja un resultado de más de 10 ocupantes por cada vivienda. Sin duda, estamos ante un hecho que no se corresponde con nuestra sociedad ni con nuestro modelo social occidental y por eso nos cuesta tanto identificarnos con este tipo de tragedias ocurridas geográficamente lejos, y emocionalmente… lejísimos.

El concepto de catástrofe no tiene la misma dimensión en todas partes

Un ejemplo de este tipo de noticias que dan pavor cuando piensas bien en su magnitud suelen ser las noticias llegadas de India en la época de los monzones que de mayo a septiembre descargan grandes cantidades de agua (es habitual que se alcancen más de 4 m3 de agua por m2 y en algunas zonas –las más lluviosas del planeta- se alcanzan más de 11 metros); sí, has leído bien, casi 12 m3 de agua por m2. Prácticamente casi todos los años se reciben las mismas noticias, esta es de 2009: «Más de 20 millones de personas han perdido sus hogares en India, Bangladesh y Nepal, los países más afectados por las inundaciones causadas por las lluvias monzónicas, que, además, han causado cerca de 1.500 muertes». Lo único que cambia es el número de millones evacuados, o desalojados, o sin hogar, y el número de miles de muertos. No solo se ha de atender a las labores de rescate para aquellos que se encuentran todavía en zonas peligrosas, suele ser habitual que, tras el desbordamiento de los ríos, enormes áreas de algunos Estados indios, en el nordeste del país, queden sumergidas, mientras millones de personas necesitan desesperadamente comida, refugio, agua limpia y, abastecimiento de medicinas para los dispensarios, lo que exige un gran esfuerzo de tareas humanitarias. No puedo imaginarme el escenario de 20 millones de personas sin hogar, ni tan siquiera de un millón de personas que han perdido sus casas, tampoco puedo pensar en un suceso en el que cien mil personas de cualquier comunidad española hayan sido desalojadas de sus viviendas; me resulta inimaginable una catástrofe de esa envergadura. Es probable que al leer esto en muchos de nosotros se desarrolle un mecanismo de defensa de nuestro subconsciente que nos diga ¡Ojalá nunca lo vivamos, ni lo veamos! Pero sabemos que existe… lejos, pero existe. Qué suerte tenemos que, todas nuestras grandes catástrofes, son pequeñas; comparadas con las que ocurren en otros lugares, son minúsculas.

Javier Larrea

Secretario general APTB (2013)

Presidente de OPRA (2024)

Nota del autor: Este artículo fue publicado en la sección Llamaradas de la Revista Emergencia 112 nº 96, febrero de 2013 de la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos, y accesible en la web www.aptb.org y ha sido citado en alguna tesis doctoral, pero al haber sido retirado de dicha web es por lo que lo vuelvo a publicar en su versión original, para que sea accesible a quien lo quiera consultar en www.opra.info. Considero que el contenido sigue siendo vigente 10 años después.

Límite de 30 km/hora ¿Bueno o malo?

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Una de las medidas que se han adoptado para reducir las muertes por accidentes de tráfico es la reducción del límite de la velocidad de los vehículos en las ciudades a 30 km/h. Ha sido una medida que no ha gustado a todos y que presenta ventajas e inconvenientes. Autor: Javier Larrea. Presidente del Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes Publicación: Web OPRA www.opra.info • 12 de julio de 2024 En contra Los detractores de esta medida exponían los siguientes inconvenientes:
  • Que al ir más despacio se pasa más tiempo en la carretera.
  • Que al circular a menos de 30 km/h, con marchas más reducidas, los vehículos tendrán más averías.
  • Habrá un aumento del consumo y el desplazamiento saldrá más caro.
  • Podría producirse más contaminación por mayor uso del freno.
A favor Los defensores de la medida aportan los siguientes argumentos:
  • Hay una reducción de los accidentes de tráfico y las lesiones de gravedad o incluso reducen la posibilidad de fallecimiento.
  • Se mejora la fluidez del tráfico y se pacifica la ciudad, la conducción, al haber menos acelerones y menos frenazos.
  • La reducción de la velocidad disminuye de manera importante la contaminación acústica (se han observado reducciones de los niveles de contaminación acústica media de 2,5 dB).
  • Se reducen las emisiones de humo contaminante (se reducen los índices de emisión de monóxido de carbono, compuestos orgánicos volátiles y óxido de nitrógeno hasta en un 17%, 22% y 48%, respectivamente).
Desde la Dirección General de Tráfico -DGT-, se asegura que el riesgo del peatón de fallecer en un atropello a 30 km/h es cinco veces menos que si el vehículo que lo impacta circula a 50 km/h. Esperamos que los resultados de los próximos años nos lo confirmen y se reduzca considerablemente el número de víctimas mortales entre los peatones en las ciudades. Aunque hay algunos factores que juegan a la contra en los atropellos de peatones:
  • Que los coches vayan más despacio puede provocar una sensación entre los viandantes de que son menos peligrosos y que el riesgo de ser atropellado es menor.
  • La mayor longevidad de la población es un factor que puede provocar que la pérdida de facultades físicas y sensoriales (principalmente vista, oído, y reflejos, unido a una movilidad personal más lenta) evite la concentración en el riesgo de ser atropellado.
  • La utilización del móvil en la calle por parte de los viandantes produce que se cruce las calles de forma más descuidada.
  • Los nuevos vehículos eléctricos son muy silenciosos y pueden pasar más inadvertidos cuando se acercan.
  • La carencia de educación del riesgo y no tener la convicción de que hay que pasar por los pasos habilitados para las personas puede aumentar la accidentalidad.

Prevención del ahogamiento de niñas y niños [09/07/2024]

El ahogamiento es una de las primeras 5 causas de mortalidad en la franja de edad de 1 a 14 años (OMS 2023). En España, el accidente acuático siempre está entre las primeras causas de muerte no intencional, y lo curioso es que en los ahogamientos, los/as niños/as mueren por la irresponsabilidad de los adultos. Esto ocurre porque no hay campañas específicas durante todo el año para concienciar sobre los riesgos del medio acuático. (Dr. Roberto Barcala, catedrático en socorrismo en la Facultad de Ciencias de la Educación y el Deporte de la Universidad de Vigo). LA PREVENCIÓN DEL AHOGAMIENTO DE NIÑOS/AS
  • Bajo ningún concepto se debe dejar al niño/a solo/a o al cuidado de otro niño/a.
  • Cuando los bebés o niños/as pequeños/as estén dentro o alrededor del agua deben de estar al alcance del adulto/a a una distancia máxima de un brazo.
  • No deje objetos flotando en la piscina que atraigan al niño/a.
  • El hecho de que un menor sepa nadar no implica que no se puede ahogar, por ello es fundamental la supervisión del adulto/a en todo momento. Saber nadar no implica tener la destreza necesaria para no ahogarse. Aprender a nadar y manejarse con destreza en el agua es fundamental para la seguridad acuática de los/as niños/as. (Dra. María del Castillo, profesora en la Facultad de Ciencias del Deporte y Educación Física de la Universidad de A Coruña).
  • Los flotadores o hinchables de cualquier tipo no son elementos de seguridad, salvo que sean chalecos homologados. (Dra. María del Castillo, profesora en la Facultad de Ciencias del Deporte y Educación Física de la Universidad de A Coruña).
  • Vallar las piscinas domésticas para evitar que los/as niños/as puedan acceder a ellas cuando no hay supervisión adulta.
  • Vaciar cualquier recipiente con agua después de su uso.
  • Los asientos de baño para bebés nunca deben considerarse como un sustituto de la vigilancia por un/a adulto/a.
  • Cuando un niño se extravíe en un lugar donde hay piscina, el primer lugar donde hay que mirar es en la piscina.

Récord histórico de muertes por caídas. Estadísticas de 2023

Por primera vez en la historia de España las caídas se sitúan en cabeza en el ranking de las estadísticas de mortalidad por causas externas(1) (las muertes no naturales) por encima de los suicidios. Ningún gobierno se va a dar por enterado ni va a hacer nada para cambiar esto. Autor: Javier Larrea. Presidente del Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes Publicación: Web OPRA www.opra.info • 5 de julio de 2024 Este año el INE ha publicado en junio los datos provisionales de mortalidad de 2023, en vez de esperar a final de año a hacer públicos los datos definitivos. En este artículo damos un repaso a la evolución de las principales causas externas de fallecimiento. Mortalidad en España por causa externas. Evolución 2000-2023 por sexo La buena noticia es que desde el año 2010 se había observado una tendencia al alza en los fallecimientos por causas externas y los datos provisionales de 2023 rompen esta tendencia produciendo una bajada del 4,5%, desde las 18.574 muertes de 2022 a las 17.737 de 2023. La bajada se produce tanto entre hombres como en mujeres. El aumento de los últimos años se ha detenido y ojalá que continúe una evolución a la baja. Lo veremos en años sucesivos. Aun así, es la peor cifra del siglo después de la del año pasado.

Evolución de las principales causas de muerte accidental en España

Podemos apreciar que el número de fallecidos de las principales causas externas de mortalidad han bajado en 2023: suicidios, tráfico, ahogamientos y atragantamientos(2), muertes por drogas, e incendios descienden respecto al año anterior. La excepción son las caídas, que aumentan. Las muertes por caídas accidentales continúan su inexorable ascenso. Caídas Las caídas eran desde 2012 la primera causa de muerte accidental en España, pero eran la segunda causa de muerte externa después de los suicidios (los suicidios son una causa de muerte externa, pero no son muertes accidentales). La noticia que propagaron los medios de comunicación el año pasado fue que los suicidios habían superado por primera vez la barrera de las 4.000 muertes anuales (fueron 4.003); en 2023 los suicidios han descendido a los 3.952 decesos. Este año la noticia a destacar debería ser que las caídas no solo han superado esa línea de los 4.000 (4.108) sino que por primera vez se sitúan en España en primer lugar de las muertes por causas externas, aunque en algunas comunidades autónomas ya las caídas llevaban años superando a los suicidios. Una de las características principales de las muertes por caídas es que el 85% de las víctimas mortales son mayores de 65 años. Sí, en 2023 han fallecido 3.411 personas de más de 64 años por una caída. Por sexo, el mayor porcentaje se lo llevan las mujeres de esa edad, que suponen el 92% de todas las mujeres muertas por caídas. Entre los hombres, tenía 65 años o más el 76% de los hombres fallecidos por caídas. ¿No debería haber un concejal o concejala de longevidad en cada ayuntamiento que se llevase las manos a la cabeza al ver este dato? Centro de Prevención de Accidentes España necesita un Centro Nacional de Prevención de Accidentes (o de las CCAA), un órgano oficial que se encargue del seguimiento y registro de todas las muertes accidentales, de su investigación y propuesta de medidas de prevención para reducir estas víctimas. Los accidentes se pueden evitar y debería ser una obligación de los garantes de la seguridad ciudadana intentar evitar los accidentes. Sí, este es el nombre que se debe dar a esta seguridad, la que se ocupa garantizar la seguridad de los ciudadanos previniendo los accidentes, no esa mal llamada seguridad ciudadana en la que se excluyen las principales causas de muerte accidental. La seguridad ciudadana no ha de ser la seguridad policial y persecución de los delincuentes que es un concepto sesgado de seguridad de los estados totalitarios y basado en el código penal. La auténtica seguridad ciudadana que necesitan los ciudadanos que se ponga en marcha y que los políticos aún no se han dado cuenta, es la de atender esta inseguridad ciudadana que mata más de 13.000(3) personas al año. Sin querer denostar nada ni a nadie compárese el aparato administrativo y la organización social existente para los incendios (250 muertes en 2023) con los cero recursos del Estado y de las CCAA para evitar las más de 4.000 muertes por caídas. O compárese el despliegue, social, político y mediático en las 50 muertes anuales por violencia de género en comparación con las cero preocupaciones dedicadas a las más de 3.000 muertes al año por atragantamiento. Unos de los grandes responsables de esta situación son las/los alcaldes que no se han enterado de qué accidentes mueren sus vecinos (y vecinas, por supuesto) y no adoptan ninguna medida de prevención de esa seguridad ciudadana que yo apunto, en vez de preocuparse tanto de la otra seguridad policial.

(1) Se entienden como causas externas de defunción las causas no naturales, aquellas que producen la muerte de una persona y no están clasificadas como enfermedades. Pueden ser intencionales como el suicidio o el homicidio y no intencionales como las muertes accidentales (tráfico, ahogamientos, caídas, incendios, envenenamientos, etc.).

(2) Están recogidas en el epígrafe 9º (900-102) de la Clasificación Internacional de Enfermedades 10ª revisión (CIE-10) de la OMS. Hay que tener en cuenta que en este epígrafe el INE registra las muertes por Ahogamiento, sumersión y sofocación accidentales, es decir que recoge tanto los ahogamientos en el agua como las sofocaciones por atragantamiento, lo que suele inducir a confusiones no solo a algunos medios a la hora de publicar noticias sobre esta causa de muerte sino también entre algunos profesionales, ya sean del mundo del socorrismo acuático o de la medicina de urgencias al atribuir la suma de las víctimas de ambos accidentes (ahogamientos y atragantamientos) a uno de ellos.

(3) El total de muertes por causas externas en 2023 han sido 17.737, pero las muertes debidas estrictamente a causas accidentales (en las que no hay intencionalidad humana) han sido 13.060.

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Cuidado en las carreteras secundarias

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Es probable que en estas vacaciones circules más por una carretera convencional. ¡Ten cuidado, son las más peligrosas! A las carreteras que no reúnen las características propias de las autopistas, ni las de las autovías, ni las de las carreteras multicarril se les llama “carreteras convencionales”, solo tienen un carril en cada sentido de circulación. En el argot popular se les llama carreteras no principales, secundarias, comarcales, etc. No siempre es fácil la distinción de una vía interurbana, pues a veces se amplían dotándolas de más de un carril, arcenes, etc. Lo que está claro es que son más peligrosas pues atraviesan por pequeñas poblaciones, su trazado tiene más curvas, suben y bajan puertos de montaña, tienen peor visibilidad, discurren por la costa despistándonos con bellos paisajes, están peor señalizadas, circulan vehículos agrícolas lentos, etc. El límite actual de velocidad es de 90 km/h para vehículos de menos de 3.500 kg y de 80 km/h para camiones, furgonetas y turismos con remolques autorizados a superar 3.500 kg., pero a pesar de estas limitaciones la conducción es más peligrosa.

Dos de cada tres fallecidos en carretera se producen en vías convencionales

En los últimos 20 años en las carreteras convencionales que forman parte de la Red de Carreteras del Estado se ha reducido el tráfico a la mitad. No obstante, el director general de tráfico, Pere Navarro informa que “En España, dos de cada tres fallecidos en carretera se producen en vías convencionales. Tres de cada cuatro motoristas que mueren, lo hacen en ellas. Y de los 118 atropellos que hubo en carretera el año pasado, 62 se produjeron en convencional, casi la mitad. Tenemos que trabajar en estas carreteras”(1). Por su parte, Álvaro Gómez, director del Observatorio Nacional de Seguridad Vial de la DGT nos cuenta que “el más frecuente de los accidentes mortales es la salida de la vía, con 396 víctimas mortales de las 926 que se registraron en estas carreteras en 2022 (último año con datos consolidados). El segundo tipo de siniestro más frecuente es la colisión frontal de dos vehículos que circulan en sentidos contrarios, que se suele producir porque un vehículo invade el carril contrario o durante una maniobra de adelantamiento”. Las autoridades están pensando en algunas soluciones que han sido exitosas en otros países como en Suecia que ha habilitado zonas con un carril adicional para adelantar, pero vallado, para evitar colisiones. Pero mientras, recuerda que tu seguridad en la carretera (y la de los que van contigo) depende principalmente de ti. Practica la conducción preventiva que consiste en prever los peligros y anticipar las decisiones para no tener accidentes y evitar daños a terceros. ¡Feliz verano y felices vacaciones! (1) Carreteras convencionales: cómo solucionar su siniestralidad (dgt.es)

Desapariciones y menores: análisis previo [28/06/2024]

Este es el primero de varios artículos sobre las pérdidas y desapariciones de menores que iré publicando en este blog. Expongo en primer término unas consideraciones generales previas. Cuando se produce la pérdida o desaparición de una persona es siempre una situación dolorosa y estresante para todas las personas que la viven, pero si quien protagoniza la desaparición es alguien menor de edad, los sentimientos se acrecientan muchísimo. Por ello, todo lo que podamos hacer para prevenir que alguien se pierda o desaparezca, es la mejor inversión que podemos realizar para evitar disgustos.
  • Los menores son muy propensos a despistarse y llegar a perderse entre aglomeraciones de gente o en entornos nuevos. La mejor manera de evitar que un menor se pierda es no dejarlo nunca solo ni desatendido.
  • Muchas de las ocasiones en las que un menor se pierde es porque estaba jugando; siendo la situación de estar perdido un juego para el mismo. Y es posible que actúe en consonancia durante la búsqueda (se esconderá o huirá).
  • Ante la posibilidad de que un menor se pierda hay que enseñarle previamente qué hacer en esas circunstancias y que aprenda en quién puede confiar parcialmente. Es fundamental enseñarle que jamás debe permitir o acceder ir a lugares apartados con extraños.
  • Hay que acordar siempre una estrategia con el menor; así tanto padres como el menor sabrán qué hacer en el momento en que se produzca la pérdida.
  • Por ejemplo, hay que tener presente que cuanto menos se mueva el menor, mejor para que sea localizado rápidamente.
  • Hay que recalcar que, si nos encontramos ante la sospecha de que un o una menor ha desaparecido, no hay que dudar en comunicarse inmediatamente con las autoridades correspondientes de inmediato: Llamar al 1-1-2.
La mejor manera para que un menor NO se pierda es no dejarlo nunca solo ni desatendido.
La prevención es la mejor opción para luchar contra estas situaciones. En próximos artículos vamos a analizar brevemente esta situación y sugerir una serie de actitudes y recomendaciones ante esta situación para los adultos y para los menores y que se pueden sumar a las que la familia haya acordado. Las propuestas y sugerencias que se realizan no son infalibles, pero ayudarán a evitar o sobrellevar la desaparición de un o una menor.

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