Herramienta de prevención del Colegio de arquitectos técnicos de Granada

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El Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Granada, a través de su Grupo de Trabajo de Seguridad y Salud, presenta una herramienta donde se analizan las relaciones entre coordinador, empresas y trabajadores autónomos presentes en la obra, detallando los procedimientos documentales precisos para una adecuada gestión de la prevención, intentando guiar al coordinador en materia de seguridad y salud durante la ejecución de las obras tanto con proyecto como sin él. Pretendiendo que sea una herramienta útil para los colegiados, el trabajo se estructura dando respuesta a las cuestiones más frecuentes a las que debe enfrentarse el coordinador de seguridad en su actuación, desarrollándose bajo un formato de preguntas-respuestas. Se pone el énfasis en afianzar las buenas prácticas preventivas en el sector de la Construcción, para poder avanzar en el camino de la seguridad y salud laboral, en aplicación del Real Decreto 1627/1997, de 24 de octubre, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de construcción. Enlace: https://seguridad.coaatgr.es/

El Windsor no cumplía con la Ley de Prevención de Riesgos Laborales [23/02/2023]

El sábado 12 de febrero de 2005, cerca de la medianoche, se inició un incendio en el Edificio Windsor situado en el corazón financiero de Madrid. El incendio tuvo un desarrollo vertiginoso que en pocas horas dejó reducido a cenizas al edificio y a su contenido, con la excepción del núcleo central del edificio, construido en hormigón armado. En estos días, dieciocho años después, se está emitiendo, por la cadena televisiva HBO, una miniserie sobre este incendio denominada “La maldición del Windsor”. La miniserie, con el fondo de diversas imágenes grabadas del incendio real, aporta las particulares opiniones del cómo y por qué se produjo aquel incendio, de periodistas, bomberos, peritos, familiares relacionados, investigadores, autoridades, e incluso parapsicólogos. Esta miniserie ha vuelto a poner de actualidad el incendio del Edificio Windsor en la sociedad española. El incendio Los bomberos, que fueron llamados a las 23:19 horas, se demoraron escasos minutos en llegar al Windsor ya que el parque de bomberos se encuentra situado a kilómetro y medio de donde se ubicaba el Edificio Windsor. Se enviaron, con intervalos de 5 minutos, dotaciones de bomberos de 3 parques. Las mangueras interiores y columnas secas del edificio se encontraban inoperativas. Comenzaron a caer falsos techos y cableados, con el resultado del desprendimiento de los equipos de respiración autónomos y de la desorientación de los bomberos. Varios bomberos resultaron lesionados. Rápidamente el incendio ocupó las plantas 21, 22 y 23. A las 01:15 horas se produjo el primer colapso con el hundimiento de la planta que los bomberos acababan de abandonar. Ante la situación de un edificio desocupado y del estado de gran peligrosidad para la vida de los bomberos, se decide atacar el incendio desde el exterior y abandonar el interior. El incendio quedó controlado a las 11:00 horas del domingo día 13, y se dio por extinguido oficialmente a las 01:00 del lunes día 14. Edificio Windsor Madrid Yo fui uno de los peritos que investigó el incendio del Windsor para un grupo de compañías aseguradoras. Y mis conclusiones, completamente documentadas, fueron que el Edificio Windsor, el día 12 de enero de 2005, carecía de las mínimas medidas de protección de incendios que, de forma eficaz, hubiesen podido detectar rápidamente el inicio del incendio, impedido su rápida propagación, y haber facilitado la evacuación segura de sus ocupantes. Además, la situación se veía agravada por las obras de remodelación que se estaban llevando a cabo dentro del edificio. La Policía científica estableció que el incendio había sido de origen fortuito sin establecer de forma cierta el lugar de origen. En mi opinión, la situación en que se encontraba, en cuanto a carencia de medidas de PCI, el Edificio Windsor, hacía que cualquier conato de incendio producido por cualquier fuente de ignición de carácter fortuito, chispa, colilla, cortocircuito, etc., tuviese las consecuencias finales que tuvo. El Windsor y la normativa de PCI El Edificio Winsor fue proyectado y construido en los años 70’s. En aquel tiempo no existía, en España, prácticamente ningún reglamento, ordenanza o normativa de protección contra incendios, que le fuese aplicable, por lo que los proyectistas no dotaron al edificio de sistemas de PCI mínimamente adecuados al riesgo de incendio que presentaba, muy especialmente para la seguridad de sus ocupantes en caso de incendio. Posteriormente se publicaron diversas normas estatales y locales sobre PCI, (OPPI, Reglamento de Prevención de Incendios de la Comunidad de Madrid, NBEs, etc.) pero de acuerdo con nuestro ordenamiento jurídico, las nuevas normas de PCI que se publican, no son de obligado cumplimiento a los edificios o industrias ya existentes, por lo que el Edificio Windsor había llegado al año 2005 en una situación de precariedad absoluta de medios de PCI. Edificio Windsor Madrid El Windsor y la LPRL Sin embargo, en noviembre del año 1995, como trasposición de la Directiva Europea 89/391/CEE se publicó en España la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, Ley 31/95 de 8 de noviembre. Esta Ley 31/95 obliga a los empresarios a garantizar la protección eficaz ante todos los riesgos que puedan afectar a la seguridad y salud de los trabajadores y otros ocupantes, en los lugares de trabajo. Obviamente el riesgo de incendio es uno de los riesgos que afectan a la seguridad y salud de los trabajadores en los edificios en los que desarrollan su trabajo y que afectaba, y gravemente, a los trabajadores del Edificio Windsor aquel 12 de febrero de 2005. Afortunadamente el que el día fuera sábado, y la hora cerca de la medianoche, propició que el edificio estuviese desocupado. Pero no resulta difícil intuir lo que podría haber pasado, si tenemos en cuenta que algunos bomberos, perfectamente equipados, resultaron heridos. De esta somera exposición podemos concluir que si bien no le era exigible al Windsor ninguna norma constructiva de protección contra incendios del edificio, sí debería haber cumplido con la exigencia básica y elemental de protección eficaz que pretende garantizar la LPRL para los trabajadores en sus centros de trabajo. Al día de hoy existen muchos edificios e industrias en nuestro país que, como resultado del marco legal aplicable en cuanto a PCI en la construcción, y la aparente ignorancia social del mandato de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, se pueden encontrar en situaciones similares o peores, en cuanto a PCI, que el Edificio Windsor aquel 12 de febrero de 2005. Cabe esperar que las autoridades laborales sean conscientes de esta terrible situación y tomen las medidas oportunas para el futuro, comenzando por el presente.

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Lo que pasó en el incendio del WINDSOR [23/02/2023]

Aprovechando que una serie de TV nos ha recordado el incendio del Edificio WINDSOR, cuelgo en este blog el artículo que me publicó el diario EL MUNDO el 18 de marzo de 2005 y que, aunque algunas cuestiones puedan no resultar de actualidad hay otras que mantienen su vigencia. En todo caso su contenido, que reproduzco sin tocar ni una coma, ha de interpretarse en su contexto temporal. Incendio en el Windsor. Podía pasar. En Madrid, la capital de España, una de las ciudades más modernas del mundo occidental, de uno de los países más industrializados del mundo, que cuenta con una legislación de protección contra incendios (en adelante PCI) relativamente reciente, un Cuerpo de Bomberos numeroso y dotado de moderno equipamiento, con buenas empresas instaladoras y mantenedoras de instalaciones contra incendios, con grandes compañías aseguradoras que se supone que cuidan por sus intereses y con políticos que continuamente pregonan que velan por la seguridad de los ciudadanos, hemos visto en directo cómo ardía un edificio emblemático con la impotencia de no poder hacer nada para apagarlo. La conclusión inmediata a los hechos es que el Incendio del WINDSOR ha sido un fracaso colectivo. A estas alturas resulta evidente lo que ya tantos expertos, analistas y colegas han concluido: han fallado muchas cosas; ha fallado casi todo. Falló: la legislación de prevención de incendios que tiene como fin que esto no ocurra, la detección del incendio, la transmisión de la alerta, la rápida transmisión de la alarma al Servicio de Bomberos, el diseño de la compartimentación del edificio que permitió que se propagase, el arquitecto que no previó que se podía producir un incendio como este y no tuvo en cuenta dotar al rascacielos con instalaciones contra incendios más eficaces como los rociadores automáticos, el mantenimiento de las instalaciones de lucha contra incendios, el plan de emergencia del edificio, la formación de los vigilantes, faltó el agua en las instalaciones del edificio… Y algo más tuvo que pasar para que el Servicio de Bomberos de Madrid no pudiese apagar este incendio. No es el primer edificio que se ha incendiado en Madrid y hasta ahora siempre los han apagado así que se ha de reflexionar sobre lo ocurrido, detectar los fallos y adoptar las medidas correctoras para el futuro. Suponemos que las investigaciones en curso serán capaces de determinar algunas de las incógnitas del Incendio del WINDSOR. Pero, sin entrar en el análisis de las causas y orígenes del incendio podemos presumir que había serias carencias o al menos podemos hacernos algunas preguntas que hoy por hoy no tienen respuestas.
  • ¿Había un diseño adecuado de la compartimentación del edificio para evitar la propagación del mismo?
  • ¿qué sabía el arquitecto sobre PCI en el momento en que diseñó el edificio?
  • ¿por qué el incendio acaba propagándose hacia abajo, lo que no es habitual en incendios de edificios similares?
  • ¿tenía el edificio un plan de emergencia bien elaborado y se había realizado la implantación del mismo?
  • ¿funcionó la detección de incendios?
  • ¿funcionó la transmisión de la alarma?
  • ¿cuánto tiempo transcurre desde que se inició el incendio hasta que se activa la detección?
  • ¿cuánto tiempo transcurre desde que los vigilantes saben de la existencia del incendio hasta que avisan a Bomberos?
  • ¿qué formación tenían los vigilantes en materia de extinción de incendios?
  • ¿funcionaron adecuadamente las mangueras (BIEs) del edificio? ¿Había presión suficiente? Y si no la había ¿por qué no?
  • ¿el mantenimiento de las instalaciones de PCI era adecuado? Y si no lo era ¿por qué no?
  • ¿qué formación sobre la materia habían recibido los empleados de la empresa de mantenimiento?
  • ¿actuó bien el Servicio de Bomberos fiándose de que las instalaciones de PCI del edificio funcionarían?
  • ¿podía el Cuerpo de Bomberos haber utilizado otra táctica que hubiese permitido extinguir el incendio?
  • ¿afectó el síndrome del 11-S a los responsables de Bomberos por temor a que el edificio se viniese abajo y priorizaron prematuramente la seguridad de su personal?
  • El turno de bomberos que intervino llevaba de guardia desde las ocho de la mañana: ¿si los bomberos no llevasen más de 12 horas de jornada laboral cuando se inició el incendio, podrían haberlo apagado?
Hay algunos aspectos de este incendio sobre los que nada se ha dicho públicamente y corresponde a nuestra asociación poner el dedo sobre la llaga. Analicemos algunas de las variables que han participado en este incendio. En cuanto a la legislación en materia de prevención de incendios, España es uno de los pocos países que carece de una Autoridad nacional de Incendios, por lo que la legislación en materia de PCI es competencia de cada uno de los Ministerios: así existe legislación sobre incendios del Ministerio de Interior en los espectáculos públicos, del Ministerio de Fomento en los puertos y aeropuertos, del Ministerio de Sanidad en Hospitales, del Ministerio de Comercio y Turismo sobre los Hoteles. La seguridad en las cárceles depende del Ministerio de Justicia y en los cuarteles del Ministerio de Defensa, mientras que la seguridad en los camiones y autobuses depende de Transporte. ¡Ah! Y los incendios forestales en el campo, en las cosechas y en los bosques dependen del Ministerio de Medio Ambiente. Y por ejemplo, no existe legislación nacional contra incendios aplicable a las estaciones del transporte o los túneles de metro o de carretera. ¡A que parece hecho adrede en plan de cachondeo! Y por si fuera poco, la legislación que regula las instalaciones de protección contra incendios dependen del Ministerio de Industria y por ejemplo la instalación de hidrantes (esos aparatos rojos que se ponen en la aceras para que cuando llegue el vehículo de bomberos tenga agua con el que abastecer sus mangueras y apagar los incendios) depende de cada uno de los 8.000 ayuntamientos españoles, pues es una competencia municipal. La anchura de una calle y los obstáculos urbanos que determinan si un vehículo de bomberos puede llegar o no hasta la fachada de un edificio, se considera en España una cuestión de diseño urbanístico y por tanto es  también competencia municipal mientras que en Europa, por ser una cuestión de seguridad de las personas es una competencia del Ministerio del Interior. Un ejemplo de este problema es que los vehículos de bomberos no se pueden aproximar a ninguna de las fachadas de la Torre Picasso de 157 metros de altura (referente del moderno Madrid) ya que está situada en el centro de una plaza a la que no pueden entrar los camiones de bomberos. La principal legislación española en materia de PCI en la Edificación es la NBE.CPI.96 (que depende de la Dirección General de la Vivienda). En virtud de esta Norma existe un Comité Permanente de las Condiciones de Protección Contra Incendios encargado de velar por la aplicación, la interpretación y la actualización de esta normativa. Pues bien, este Comité no se ha reunido desde el año 1996 a pesar de nuestras reiteradas denuncias. Desde nuestra asociación hemos venido reclamando insistentemente, con poco éxito, que en los reglamentos de protección contra incendios se tengan en cuenta los criterios expresados por los técnicos de los Servicios de Bomberos y que en la legislación se recoja que los Servicios de Bomberos realizarán el control y la aplicación de esta normativa. Es más, en muchas de las Normas y Reglamentos que regulan la PCI en España ni se menciona a los Servicios de Bomberos (deliberadamente). La realidad es que la normativa estatal de PCI se realiza desde un despacho de un Ministerio de la Castellana sin contar con la participación de los auténticos conocedores de los incendios que son los responsables técnicos de los Servicios de Bomberos y eso no es admisible. En toda Europa está establecido que el control de los proyectos urbanísticos y de edificación, las licencias de actividad y organización de espectáculos depende de los departamentos de Prevención de los Servicios de Bomberos, pero, España es diferente. Otro aspecto negativo es que las leyes de PCI se promulgan sin carácter retroactivo, con lo cual resulta que la seguridad de los ciudadanos no es un derecho igualitario para todos, si no que depende de la antigüedad del edificio en que se vive, trabaja o visita. Esto es incomprensible, cualquier medida que afecte a la seguridad de las personas ha de tener carácter retroactivo, como se hizo por ejemplo en la seguridad de los ascensores. Tampoco están regulados los Servicios de Bomberos a nivel nacional. Existe la Ley de Bases de Régimen Local del año 1985 que establece la obligatoriedad de que los Ayuntamientos de más de 20.000 habitantes cuenten con un Servicio de extinción de Incendios, pero son muchas las ciudades que nunca cumplieron esta Ley y al día de hoy no cuentan con este Servicio. Esta Ley determina que los ciudadanos que viven en ciudades de menos de 20.000 habitantes no tienen derecho a ser asistidos por un Servicio de Bomberos en caso de incendio. Por otra parte, tampoco existe Ley, Norma o Reglamento nacional que diga qué es un Servicio de Bomberos, ni cuáles son sus funciones, por lo cual un Alcalde puede determinar que unos pocos funcionarios vestidos de uniforme y con un casco vistoso que tienen un camión rojo constituyen un flamante Cuerpo de Bomberos. España tiene pendiente la modernización de la organización de los Servicios de Bomberos, que no solo consiste en la adquisición de vehículos y herramientas cada vez más modernas y sofisticadas. Hay que transformar los tradicionales apagafuegos en verdaderos profesionales de la emergencia y cuyo fin principal sea la prevención, o sea evitar los incendios. Debido al sistema peculiar de cómputo de la jornada laboral del bombero, España tiene los Servicios de Bomberos más caros de Europa, ya que al contabilizarse todas las horas como jornada laboral efectiva (incluidas las que está durmiendo) se necesita contratar seis bomberos para poder tener uno de guardia (en los países europeos se necesitan solamente cuatro). Esto provoca el resultado de que un bombero español trabaja solamente cinco o seis días al mes produciéndose un grave desarraigo laboral y propiciando que estos funcionarios practiquen el pluriempleo dedicándose a otras actividades laborales en el seno de la economía sumergida. El trabajo de fontanero, taxista, mecánico, instalador de aire acondicionado o de gas, transportista, tendero, etc, acaba siendo su principal actividad, pues es la que atiende todos los días y ser bombero solo lo hace de vez en cuando. Todas las Autoridades nacionales, autonómicas y locales son cómplices de esta estafa nacional ya que lo conocen y no hacen nada por resolverlo ni atajarlo. Por ejemplo, el Alcalde de Madrid que es el responsable del horario de Bomberos de Madrid, es el responsable de que un bombero de los que intervino en el Incendio del WINDSOR no se encontrase con plenas facultades para realizar su trabajo pues había entrado de guardia a las ocho de la mañana. Y por eso tras algunas horas de intenso trabajo los bomberos de guardia tuvieron que ser relevados por bomberos, que fuera de guardia, se habían presentado voluntariamente para ayudar a sus compañeros. Cualquier bombero accidentado podría demandar al Ayuntamiento de Madrid por el incumplimiento de Ley de Prevención de Riesgos Laborales que no permite jornadas laborales de 24 horas continuadas. También debería reflexionarse sobre la situación a la que se está llegando en los parques de bomberos de nuestro país como resultado de continuados periodos de conflictividad laboral. La presión sindical, radicalizada en muchos casos hasta extremos agresivos, que van más allá de lo civilizado, empuja al colectivo de Bomberos a mantenerse durante meses en una situación de reivindicación permanente, negándose a cualquier actividad de entrenamiento, de formación interna o de cuidado y mantenimiento de sus propios equipos de trabajo y dedicándose únicamente a presionar a su responsable político y a su Jefe de Bomberos. El resultado es claro, estos conflictos se cierran con la claudicación del concejal o diputado de turno, que sometido a las medidas de presión acepta al final todas las exigencias sindicales, incluyendo obviamente el cese del Jefe de Bomberos; pero también se cierra con una pérdida de competencia del personal y de capacidad de intervención debido a la prolongación del tiempo de inactividad. Es difícil encontrar hoy día un Cuerpo de Bomberos donde no haya sucedido esto en los últimos años. ¿Mejora así la calidad, la eficacia o la eficiencia del Servicio público de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamentos?, ¿Obtiene alguna ganancia el ciudadano? Otra anécdota curiosa si cabe, es que en España no sabemos cuantos incendios hay al año, ni tan siquiera cuantas personas mueren debido a los Incendios. No existe una estadística estatal sobre incendios o intervenciones de Bomberos. Si le preguntamos al Ministro del Interior cuantos muertos por accidentes de tráfico hubo el año pasado, seguro que se lo sabe de memoria, pero, si le preguntamos por el número de muertos por incendio el pasado año o el anterior (y eso que la responsabilidad de las estadísticas nacionales de Bomberos es de su Ministerio) nos mirará como las vacas al tren. Como conclusión, el colectivo de Jefes, Mandos y Técnicos de Bomberos de España nos vemos en la obligación de exigir:
  • Una Autoridad o Agencia nacional que sea competente en materia de Incendios, o al menos la creación de una Dirección General de Bomberos.
  • Establecer la retroactividad de la legislación de prevención de incendios en todo lo que afecte a la seguridad de las personas.
  • Una Ley Nacional de Incendios que garantice el derecho a la protección contra Incendios a todos los ciudadanos españoles.
  • Promulgar Una Ley Marco que regule la prestación de los Servicios de Bomberos en España y que recoja la obligatoria función de prevención de incendios dentro de los Servicios de Bomberos.
Sabíamos que esto podía pasar, nos temíamos que pudiese ocurrir y finalmente ha sucedido. ¿Alguien va a hacer algo para que esto no vuelva a ocurrir? Nos tememos que no. En todo caso, si algún órgano de la Administración o incluso algún partido político está dispuesto a corregir este caos, puede contar con la colaboración de esta asociación. Sabemos lo que hay que hacer, solo hace falta que alguien quiera escuchar nuestro diagnóstico y quiera aplicar las medidas correctoras que proponemos y que consideramos necesarias para asegurar la necesaria protección contra incendios a nuestros ciudadanos. Javier Larrea, Secretario General de la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos -APTB- (en 2005)Artículo El Mundo Windsor

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Siniestralidad mortal en vías interurbanas 2022 (Cómputo de personas fallecidas a 24 horas). Datos provisionales

Este informe presenta un análisis de los siniestros mortales ocurridos en el año 2022 en vías interurbanas. El cómputo de personas fallecidas se realiza durante las 24 horas siguientes al siniestro. La información utilizada procede de los agentes encargados de la vigilancia y control del tráfico y los servicios autonómicos con competencias. Autor: Observatorio Nacional de Seguridad Vial Edita: DGT Dirección General de Tráfico Fecha: 9 de enero de 2023 Enlace: https://opra.info/wp-content/uploads/Siniestralidad-mortal-a-24h-en-2022_interurbana.pdf Siniestralidad-mortal-en-vias-interurbanas-2022-Computo-de-personas-fallecidas-a-24-horas-Datos-provisionales DGT

Publicaciones sobre Tráfico durante 2022 en OPRA

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Recogemos a continuación una selección de los artículos y noticias más destacados que hemos publicado durante 2022 relacionados con la Prevención de Accidentes de Tráfico con el enlace directo para que resulte más fácil leerlos. 
ARTÍCULOS Fecha publicación
Reducir los accidentes “in itinere”. Propuesta del Senado: un brindis al sol 18/03/2022
La nueva Ley de Tráfico reforzará la seguridad vial 21/03/2022
Aumentan los accidentes de tráfico en las ciudades 11/04/2022
La seguridad de los ciclistas en el día mundial de la bicicleta 02/06/2022
Análisis de la seguridad vial en los pasos de peatones 13/06/2022
El casco ciclista 18/08/2022
NOTICIAS Fecha publicación
Policía Local de Daimiel: analizar para prevenir 25/01/2022
El 25,8% de los accidentes laborales de tráfico son mortales 18/04/2022
¿Más accidentes de tráfico por la ola de calor? 15/08/2022
¿Se va a eliminar la fase ámbar intermitente de los semáforos? 15/09/2022

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Estadística de accidentes de trabajo. Avance enero-diciembre 2022

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Datos estadísticos provisionales sobre los accidentes de trabajo ocurridos en el año 2022 publicados por el Ministerio de Trabajo. La información de accidentes de trabajo procede de la explotación mensual que efectúa la Subdirección General de Estadística y Análisis Sociolaboral de los partes de accidentes de trabajo. En este Avance enero-diciembre, los índices de incidencia son anuales y están referidos a accidentes al año por cien mil trabajadores. Edita: Ministerio de Trabajo y Economía Social Fecha: Febrero de 2023 Enlace formato excel: https://www.mites.gob.es/estadisticas/eat/welcome.htm Enlace resumen formato word: https://www.mites.gob.es/estadisticas/eat/eat22_12/ATR_12_2022_Resumen.pdf

Día europeo del teléfono de emergencia 112 (uno, uno, dos)

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Se celebra el día 11 de febrero de cada año, o sea el 11/2. Desde el año 1992, una directiva europea obligó a los estados de la UE a implantar en todos los países este número común de emergencias: el 112, UNO–UNO–DOS para que los ciudadanos de cualquier parte puedan solicitar ayuda en una situación de emergencia en cualquier país europeo en el que se encuentren. Se puede llamar al 112 desde teléfonos fijos o móviles de forma gratuita para contactar con cualquier servicio de emergencia: ambulancia, bomberos o policía. El operador atenderá la solicitud directamente o desviará las llamadas al servicio de emergencia más adecuado según la organización nacional de servicios de emergencia. El 112 también se utiliza en otros países fuera de la UE, como Suiza y Sudáfrica, y está disponible en todo el mundo en la red móvil GSM. En el 112 no se proporcionan informes de tráfico ni meteorológicos ni información general. 112 Lituania Suecia El «112» es el número único de emergencia en Dinamarca, Estonia, Finlandia, Malta, los Países Bajos, Portugal, Rumanía y Suecia y, entre los países del EEE (Espacio económico europeo), en Islandia. La mayor parte de las llamadas al «112» se realizan en Estados miembros en los que todavía siguen utilizándose números nacionales, pues no es obligatorio eliminar los otros teléfonos que tengan los estados para llamar a bomberos, policía o servicios sanitarios. En los Estados miembros, el uso del número único europeo de emergencia varía enormemente, del 9% en Francia al 99% en Bulgaria. En España se ha superado ya el 60%. Porcentaje de llamadas al 112 Las llamadas desde teléfonos móviles superaron con creces el número de llamadas desde teléfonos fijos. Por término medio, el 73% de las llamadas se efectuaron desde teléfonos móviles. El alto índice de uso de los teléfonos móviles multifunción tiene la ventaja de que aumenta la eficacia de las comunicaciones de emergencia gracias a la disponibilidad de información precisa acerca de la localización del llamante. El 1-1-2 en España Según el Instituto español para la reducción de desastres no existen estadísticas globales del número de llamadas recibidas en este número a nivel nacional que permitan realizar un seguimiento y comparativa interanual sobre su evolución, implantación y aceptación por parte de los ciudadanos en nuestro territorio. Tampoco existe ningún órgano a nivel nacional que se haya encargado de realizar estas estadísticas anuales e interanuales en las dos décadas transcurridas desde su puesta en funcionamiento. Parece que debería ser una obligación para la DGPCE la elaboración de estas estadísticas. Ojalá se animen y nos sorprendan elaborando unas completas estadísticas sobre emergencias en España que hasta la fecha no han hecho. Enlace: https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/PDF/?uri=CELEX:52020DC0808&from=ES

Detalles del incendio en Huelva en el que murieron 3 jóvenes

César Sánchez Sánchez(1), cabo del Servicio de bomberos del ayuntamiento de Huelva, que dirigió las operaciones interiores en el trágico incendio, nos relata con detalle lo ocurrido en el fatal siniestro. Autores: Javier Larrea. Presidente del Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes y César Sánchez Sánchez. Cabo del Servicio de bomberos del ayuntamiento de Huelva Publicación: Web OPRA www.opra.info • 9 de febrero de 2023 Fotografías: César Sánchez Sánchez. Cabo del Servicio de bomberos del ayuntamiento de Huelva El lunes 31 de enero de 2023 ocurrió una tragedia en un piso de estudiantes de la ciudad de Huelva falleciendo dos chicas y un chico de entre 20 y 22 años. No es muy frecuente en España que mueran 3 personas en un mismo incendio de vivienda y menos aún personas tan jóvenes. La primera llamada El Servicio de Bomberos de Huelva recibe la llamada a través del teléfono de emergencias de Bomberos 080 a las 07:47 horas de la mañana. Esta llamada procedió de una chica ocupante de la casa indicando que salía humo de una de las habitaciones donde había un brasero, indicando la dirección. No indicó que había otras personas en la vivienda. Nada hacía suponer la envergadura del incendio que luego se encontraron. Después hubo otras llamadas de otros testigos que veían salir las llamaradas por un balcón. La movilización Se movilizaron tres vehículos según el protocolo de incendio en vivienda, que componen el tren de salida. El primer vehículo es una bomba urbana ligera (BUL en el léxico bomberil), el segundo es un vehículo escalera (AEA) con un alcance de 30 metros de altura, y el tercero una autobomba pesada (BUP). La dotación completa fue de 9 personas, en el primer vehículo iban el mando de la intervención interior (César Sánchez), un conductor y tres bomberos, en la AEA un conductor y el mando exterior, y en la BUP, otro conductor y otro bombero. Antes de iniciar el recorrido, se pide a la central de comunicaciones de bomberos que entre en contacto con la persona que ha llamado para que les espere en la puerta del portal. La intervención El edificio incendiado se encuentra en una calle no muy ancha de un solo sentido de circulación en el que había coches aparcados en los dos lados dejando en el centro un único carril de circulación. Un primer inconveniente es que tan solo puede llegar el primer vehículo hasta la fachada del incendio pues en la esquina de una calle perpendicular por la que se accedía había un coche aparcado en la esquina que no permitía el giro del camión autoescala y quedaron atascados los otros dos vehículos del tren de salida. La llegada se produjo a los cuatro minutos y medio de recibir la llamada y se encontraron con un incendio de vivienda desarrollado y alimentado en la primera planta, saliendo llamas por el balcón de la fachada principal y con ninguna información más. Esta habitación es la que se ha venido llamando comedor (en el croquis figura como salón).
Plano distribución vivienda incendio Huelva
Croquis de distribución aproximada de la vivienda incendiada. Autora: Mónica Sánchez Sánchez.
La policía nacional ya estaba en el lugar. La chica que había llamado no estaba esperándoles. La primera decisión fue iniciar la extinción mediante un ataque exterior ofensivo con un “ablandado” desde el suelo proyectando agua con mangueras desde la calle y a continuación una instalación interior de manguera. Un policía avisa en el portal que la escalera está llena de humo a partir del primer piso y que resulta intransitable. La puerta de la vivienda incendiada estaba abierta. Poco después, cuando llega la autoescalera se hace una instalación de manguera exterior, por si hiciese falta realizar apoyo exterior y evitar la propagación por fachada.
Pasillo que conduce a las habitaciones.
Hall de entrada de la vivienda.
El salvamento de personas Cuando la policía entra en contacto con los estudiantes que se han salvado a través de un patio interior y accediendo a una vivienda colindante es cuando se tiene información fehaciente por primera vez de que hay más personas dentro del piso. Informado César Sánchez, el mando interior de Bomberos, es entonces cuando se inicia el rastreo por la vivienda con muchas dificultades, pues estaba totalmente inundada de humo y sin visibilidad, y se encuentra a un chico tumbado en el suelo, que es sacado a la calle para ser puesto en una camilla y atendido por el personal sanitario presente en el lugar, que fueron quienes le trasladan al hospital. Sabiendo que había más personas en el interior, pero no encontrándolas en el resto de las habitaciones de la casa, se entregan a la extinción del incendio en el comedor (donde estaba el motor principal del incendio), así descubren que a través del comedor se accedía a otra habitación, la salita. Nada más entrar en la salita se encontraron con una chica tirada en el suelo que evacuaron rápidamente hasta los servicios sanitarios fuera del edificio. Cuando entraron en la salita localizaron otra chica desmayada agachada debajo de la ventana que procedieron a evacuar al exterior. Ambas chicas fueron trasladadas de urgencia al hospital. Las tres víctimas, que fueron rescatadas aún con vida, tras los intentos de reanimación fallecieron en el hospital. Por la fachada principal, la autoescalera realizó labores contra la propagación exterior a otras viviendas, mientras por el interior del edificio, se procedió a rescatar a algunas personas de la segunda planta bajándolas hasta la calle, y subiendo a las personas que estaban en los balcones y pisos de la tercera planta hasta una azotea transitable en lo alto del edificio.
Comedor visto desde la puerta de entrada.
Comedor visto desde el balcón.
La vivienda y las circunstancias La vivienda estaba ocupada por 10 estudiantes (5 chicas y 5 chicos) de entre 18 y 22 años, de los cuales 3 o 4, eran los ocupantes habituales del piso, y el resto se habían quedado a pernoctar tras una celebración que habían organizado esa noche para celebrar la finalización de los exámenes universitarios del primer cuatrimestre. Según testimonios de algunos vecinos alargaron la fiesta hasta las cinco de la madrugada. La distribución de la casa es la siguiente (ver croquis): A la entrada de la vivienda a la izquierda hay un comedor, que es donde se produjo el incendio, a través del cual se accede a una salita, que es donde se encontraron a las 2 chicas que fallecieron. Un pasillo en forma de L conduce a 3 dormitorios, donde estaban el resto de estudiantes. Todos menos uno se despertaron y pudieron salir por las ventanas que afortunadamente no estaban enrejadas y accedieron a un patio interior, a través del cual accedieron a otras viviendas y pudieron huir. En uno de estos dormitorios (el nº 2 en el croquis) al cual no llegó el fuego, pero sí el humo y gases tóxicos y mucho calor, se encontró al chico tumbado en el suelo, que posteriormente falleció. La salita en la que se encontró a las dos chicas tenía rejas en la ventana, y no les fue posible huir a través del comedor, ya que allí estaba el incendio en toda su magnitud. Según cuenta un vecino de los estudiantes muertos que estaba viendo el desenlace del incendio desde la calle, vio cómo en la salita estaban intentando subir la persiana, pero llegó un momento en que la persiana de plástico se rompió y se cayó.
Cocina.
Baño 1.
Fin de la intervención Tras la extinción del incendio en el comedor continuaron con la extinción de los focos subsidiarios. También había roturas de tuberías de agua que estaban fugando; se procedió a precintar el ascensor, y a realizar el saneamiento de forjados y bovedillas. Finalmente, los técnicos municipales realizaron la inspección del edifico para evaluar su estado.
Suelo del comedor en el que se ven los restos del brasero eléctrico.
Origen del incendio Al parecer, el origen del incendio estaría localizado en un brasero eléctrico situado en el comedor que probablemente entró en contacto con algún material combustible dando inicio a la ignición que se extendió por toda la habitación en la que había un colchón, varios sofás, ropas y prendas de vestir. Como puede verse en las fotografías, la habitación quedó totalmente calcinada; ardió todo el material combustible posible y se tuvieron que alcanzar temperaturas muy altas, alrededor de los mil grados. Algunas observaciones Tras este relato, podemos apuntar algunas recomendaciones a tener presentes en el futuro.
  • Hay que insistir a las personas que llaman alertando de un incendio que permanezcan cerca de la entrada del edificio incendiado para suministrar información a los bomberos.
  • Sería conveniente que los policías presentes, mientras esperan la llegada del servicio de bomberos localizasen a algún vecino u ocupante del edificio para que a su llegada pudiesen informar al mando de la distribución de la vivienda, de qué pisos están ocupados y cuáles vacíos, y de cualquier otro extremo que pueda facilitar la extinción y el salvamento de personas.
  • Mientras los bomberos realizan su trabajo de extinción de incendios y salvamento en la vivienda incendiada, los policías presentes podrían informar mediante un megáfono a los vecinos de las plantas superiores al piso incendiado que no abran la puerta de su vivienda, que no salgan a la escalera y que permanezcan en sus viviendas. Hay que hacer hincapié en que los policías, que suelen ser los primeros en llegar al incendio, no deben evacuar el edificio poniendo en peligro a las personas haciéndolas salir por una escalera cuando esté llena de humo. Hay que dar formación a los policías sobre los efectos de “confinar” y “evacuar”. Sabiendo que muchos policías se van a encontrar en sus vidas con esta situación deberían recibir formación en la academia con el objetivo de ser formados e instruidos sobre este particular tan importante en incendios de edificios multiplanta.
  • En este incendio se ha puesto de manifiesto la paradoja que se da cuando hemos aplicado unas medidas de seguridad contra robo e intrusión (las rejas en las ventanas), que imposibilitan la evacuación en caso de incendio.
  • En los programas de formación de prevención de incendios a la población, ya sean niños o mayores , hay que insistir en el mensaje «Cierra la puerta al fuego«, enseñando que una puerta cerrada en los incendios en interiores aumenta la supervivencia y si se cierra la puerta de la habitación o estancia en la que está el fuego se retrasa mucho la propagación del incendio y se reduce la extensión del calor y de los humos y gases de la combustión por el resto de espacios.
  • Como en cualquier otro incendio que se produce por la noche en una vivienda no está de más recordar que un detector de incendios de 10 euros podría haber salvado estas vidas.
(1) César Sánchez Sánchez es un profesional experimentado con 23 años de servicio en distintos cuerpos de bomberos. Su vida profesional le ha llevado a servir como bombero en Béjar (Salamanca), un servicio de bomberos referente en España por sus acciones formativas, después se incorporó al Consorcio de bomberos de Zamora, para finalmente ocupar plaza de bombero en el Servicio municipal de bomberos de Huelva en 2006, donde ascendió al cargo de cabo hace dos años.

¿Para qué usas tus estadísticas?

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Reflexionemos sobre el uso que damos a las estadísticas, especialmente aquellas que pueden ayudarnos en la prevención de accidentes. Autor: Javier Larrea. Presidente del Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes Publicación: Web OPRA www.opra.info • 7 de febrero de 2023 En todas las organizaciones estamos obligados a manejar estadísticas de nuestra actividad. Los resultados de las estadísticas son generalmente cuantitativos y nos aportan muchos datos, y casi siempre son valiosos, pero dependiendo de para qué usemos la información adquirida nos resultará de utilidad para fines preventivos o tan solo nos servirá para publicarlos en la memoria anual de actividades. Recogida de datos La utilidad de una estadística depende por lo general de la lectura que vayamos a dar a sus resultados y en gran parte su éxito reside en el buen diseño del formulario o cuestionario que hayamos elaborado para la recogida de datos y por supuesto de la explotación que hagamos de los datos recogidos. Colaboré hace poco en la revisión de las estadísticas de unas instalaciones deportivas y analizando el parte de recogida de datos de los accidentes observé que una información tan importante como la identificación precisa del lugar del accidente no figuraba en el cuestionario. Un nuevo parte de accidentes ha permitido algunas mejoras entre las que se puede destacar identificar el punto exacto en el que se produce el accidente, y así lograr saber si existen puntos negros y poder adoptar medidas correctoras. Si de verdad quieres prevenir accidentes: empieza por revisar tus partes de accidentes, cuestiona su utilidad y mira con meticulosidad qué datos recoges y qué información te ofrecen. Análisis Existe una permanente preocupación por saber si estamos por encima o por debajo de los datos del año anterior. Está bien saber la evolución de la accidentalidad, y nos alegra tener menos accidentes que el año pasado, y nos inquietamos si el resultado es peor que el año anterior o si tenemos una tasa de accidentes por encima de la media del gremio o del sector que analizamos. Pero, a veces toda la preocupación se queda ahí y esperamos pasivamente a ver cuál es el resultado el próximo año. Esta no es la actitud que hay que esperar de un departamento o técnico de prevención del ámbito de la seguridad. Las estadísticas nos han de servir para detectar cuáles son las causas de los accidentes que se han producido, sean muchos o pocos, y adoptar medidas preventivas y realizar propuestas de mejora para evitarlos. Veamos algunos ejemplos:
  • Imaginemos que un servicio de Policía local de un ayuntamiento tenga sensibilidad sobre los accidentes de tráfico que se producen en su ámbito municipal y al final de cada año elabora unas estadísticas sobre los accidentes en los que han intervenido. Esta intervención es amplia pues pueden ser de cualquier tipo ya que las patrullas de policía son el recurso municipal de mayor proximidad y de más rápida movilización a cualquier lugar del municipio por lo que están presentes en los accidentes de tráfico, en las agresiones, en los incendios, y en las caídas, ya sea en viviendas, como en la vía pública, por no citar el resto de accidentes posibles. La Policía local está en una posición ideal para recoger datos de todos los tipos de accidente y realizar un análisis exhaustivo de algunos tipos de accidentes de los que nadie se ocupa como las caídas, por ejemplo. Puesto que nadie recoge estos datos pues no existe ningún servicio público responsable, las policías locales son el instrumento administrativo ideal para que recojan los datos de esa siniestralidad, al menos en la vía pública e identifiquen las causas que las provocan para estudiar las posibles medidas preventivas.
  • Imaginemos que un servicio de prevención de riesgos laborales de una gran empresa o industria detecte que se producen muchos accidentes laborales in itinere. Sabemos que los accidentes in itinere ocurren fuera del centro de trabajo y por tanto parece que el empresario poco o nada puede hacer para evitar estos accidentes, pues en teoría las acciones de intervención del empresario se limitan a la organización laboral, a los medios de producción, a los métodos de trabajo, y a los procedimientos de seguridad. Pero, pensemos un poco… ¿De verdad que no se puede hacer nada para prevenir los accidentes in itinere? Aquí dejo la pregunta. Yo creo que sí. Pero lo primero es tener estadísticas muy bien elaboradas sobre esos accidentes.
  • ¿De qué nos vale saber que han aumentado mucho los ahogamientos en el año 2021 respecto del año anterior? ¿Alguien va a hacer algo, o simplemente vamos a esperar a tener los datos de 2022 para esperar estoicamente a ver si suben o bajan? Lo mismo podemos decir de las caídas. Suben cada año el número de muertes, pero no se toma ninguna medida para que cambie esta tendencia. En mi opinión hace falta en España un Centro de Prevención de Accidentes que se dedique a recopilar datos y que su función principal sea pensar y trabajar en la prevención de accidentes, o sea en su reducción. Ese Centro bien podría depender de las autoridades de Protección civil si su concepción de la protección civil y su interpretación de los términos “protección” y “civil” se ajustasen al significado de ambas palabras.
Observatorio de Prevención Un departamento de prevención de riesgos y accidentes lo primero que tiene que ser es un observatorio. Tiene que mirar con lupa de varios aumentos todo lo que acontece en su actividad, gremio, sector, organización o departamento para obtener toda la información posible de los factores que hayan intervenido en la producción de los accidentes. Es lo que intentamos hacer en OPRA. Sin observación y sin medición no se obtiene el conocimiento y no puede haber prevención rigurosa. La prevención ha de ser una consecuencia directa del conocimiento: la prevención (en su acepción de evitar) es una decisión técnica aplicada mediante políticas orientadas a la reducción de accidentes y sus consecuencias. Sin ese conocimiento es imposible actuar de forma preventiva, sin la comprensión de las causas de los accidentes estaremos realizando prevención a bulto, que no es que sea malo, pues más vale algo que nada, pero no obtendremos la misma eficiencia que si aplicamos el concepto “PREVENIR DESDE EL CONOCIMIENTO”. Así que mi recomendación es que los departamentos de prevención de riesgos sean antes que nada observatorios en los que poder averiguar la causa. La causa Sin saber la causa no hay prevención posible. Solo contando el número de accidentes o víctimas, o su gravedad, o sus consecuencias apenas podremos realizar prevención alguna, necesitamos avanzar más para averiguar los factores que han intervenido en el accidente y discernir las causas; sin ello tan solo podremos constatar la evolución de la siniestralidad. Si no conocemos las causas con detalle no podremos intervenir para reducir los accidentes; así no se hace prevención. Estadísticas segregadas por sexo ¡Ah!, y ya que estamos hablando de estadísticas quiero aprovechar para hacer un recordatorio: No olvidemos que la Ley Orgánica para la igualdad efectiva de mujeres y hombres (2007) en su artículo 20, sobre “Adecuación de las estadísticas y estudios” establece que para que se garantice la integración de modo efectivo de la perspectiva de género en su actividad ordinaria, los poderes públicos, en la elaboración de sus estudios y estadísticas, deberán incluir sistemáticamente la variable de sexo en las estadísticas, encuestas y recogida de datos que lleven a cabo. Debemos recordar que es obligatorio hacerlo.

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Una naviera noruega no transportará coches eléctricos

Una de las principales navieras noruegas de transbordadores y cruceros, Havila Kystruten, prohíbe el embarque de vehículos que no utilizan combustibles fósiles, es decir, eléctricos, híbridos o de hidrógeno (los considerados “más sostenibles”), debido a su mayor riesgo en caso de incendio. La naviera recientemente ha encargado una evaluación de riesgos a una empresa externa, que ha concluido que este tipo de vehículos suponen una amenaza de seguridad para la tripulación, los pasajeros y las mercancías de los barcos, ya que en caso de incendio no podría ser controlado por la tripulación (se necesitan grandes cantidades de agua y mucho tiempo para apagar el incendio), y suponen un mayor riesgo de explosión y de liberación de gases tóxicos. Hay muchos enlaces en internet sobre esta noticia pero recomendamos el siguiente, del blog de la empresa española de protección contra incendios Cottés: Enlace: https://www.cottesgroup.com/blog/suenan-los-cruceros-con-coches-electricos