Se pone el énfasis en afianzar las buenas prácticas preventivas en el sector de la Construcción, para poder avanzar en el camino de la seguridad y salud laboral, en aplicación del Real Decreto 1627/1997, de 24 de octubre, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de construcción.
Enlace: https://seguridad.coaatgr.es/ Herramienta de prevención del Colegio de arquitectos técnicos de Granada
El Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Granada, a través de su Grupo de Trabajo de Seguridad y Salud, presenta una herramienta donde se analizan las relaciones entre coordinador, empresas y trabajadores autónomos presentes en la obra, detallando los procedimientos documentales precisos para una adecuada gestión de la prevención, intentando guiar al coordinador en materia de seguridad y salud durante la ejecución de las obras tanto con proyecto como sin él.
Pretendiendo que sea una herramienta útil para los colegiados, el trabajo se estructura dando respuesta a las cuestiones más frecuentes a las que debe enfrentarse el coordinador de seguridad en su actuación, desarrollándose bajo un formato de preguntas-respuestas.
Se pone el énfasis en afianzar las buenas prácticas preventivas en el sector de la Construcción, para poder avanzar en el camino de la seguridad y salud laboral, en aplicación del Real Decreto 1627/1997, de 24 de octubre, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de construcción.
Enlace: https://seguridad.coaatgr.es/
Se pone el énfasis en afianzar las buenas prácticas preventivas en el sector de la Construcción, para poder avanzar en el camino de la seguridad y salud laboral, en aplicación del Real Decreto 1627/1997, de 24 de octubre, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de construcción.
Enlace: https://seguridad.coaatgr.es/ El Windsor no cumplía con la Ley de Prevención de Riesgos Laborales [23/02/2023]
El sábado 12 de febrero de 2005, cerca de la medianoche, se inició un incendio en el Edificio Windsor situado en el corazón financiero de Madrid. El incendio tuvo un desarrollo vertiginoso que en pocas horas dejó reducido a cenizas al edificio y a su contenido, con la excepción del núcleo central del edificio, construido en hormigón armado.
En estos días, dieciocho años después, se está emitiendo, por la cadena televisiva HBO, una miniserie sobre este incendio denominada “La maldición del Windsor”. La miniserie, con el fondo de diversas imágenes grabadas del incendio real, aporta las particulares opiniones del cómo y por qué se produjo aquel incendio, de periodistas, bomberos, peritos, familiares relacionados, investigadores, autoridades, e incluso parapsicólogos. Esta miniserie ha vuelto a poner de actualidad el incendio del Edificio Windsor en la sociedad española.
El incendio
Los bomberos, que fueron llamados a las 23:19 horas, se demoraron escasos minutos en llegar al Windsor ya que el parque de bomberos se encuentra situado a kilómetro y medio de donde se ubicaba el Edificio Windsor. Se enviaron, con intervalos de 5 minutos, dotaciones de bomberos de 3 parques. Las mangueras interiores y columnas secas del edificio se encontraban inoperativas. Comenzaron a caer falsos techos y cableados, con el resultado del desprendimiento de los equipos de respiración autónomos y de la desorientación de los bomberos. Varios bomberos resultaron lesionados. Rápidamente el incendio ocupó las plantas 21, 22 y 23. A las 01:15 horas se produjo el primer colapso con el hundimiento de la planta que los bomberos acababan de abandonar. Ante la situación de un edificio desocupado y del estado de gran peligrosidad para la vida de los bomberos, se decide atacar el incendio desde el exterior y abandonar el interior.
El incendio quedó controlado a las 11:00 horas del domingo día 13, y se dio por extinguido oficialmente a las 01:00 del lunes día 14.
Yo fui uno de los peritos que investigó el incendio del Windsor para un grupo de compañías aseguradoras. Y mis conclusiones, completamente documentadas, fueron que el Edificio Windsor, el día 12 de enero de 2005, carecía de las mínimas medidas de protección de incendios que, de forma eficaz, hubiesen podido detectar rápidamente el inicio del incendio, impedido su rápida propagación, y haber facilitado la evacuación segura de sus ocupantes.
Además, la situación se veía agravada por las obras de remodelación que se estaban llevando a cabo dentro del edificio.
La Policía científica estableció que el incendio había sido de origen fortuito sin establecer de forma cierta el lugar de origen. En mi opinión, la situación en que se encontraba, en cuanto a carencia de medidas de PCI, el Edificio Windsor, hacía que cualquier conato de incendio producido por cualquier fuente de ignición de carácter fortuito, chispa, colilla, cortocircuito, etc., tuviese las consecuencias finales que tuvo.
El Windsor y la normativa de PCI
El Edificio Winsor fue proyectado y construido en los años 70’s. En aquel tiempo no existía, en España, prácticamente ningún reglamento, ordenanza o normativa de protección contra incendios, que le fuese aplicable, por lo que los proyectistas no dotaron al edificio de sistemas de PCI mínimamente adecuados al riesgo de incendio que presentaba, muy especialmente para la seguridad de sus ocupantes en caso de incendio.
Posteriormente se publicaron diversas normas estatales y locales sobre PCI, (OPPI, Reglamento de Prevención de Incendios de la Comunidad de Madrid, NBEs, etc.) pero de acuerdo con nuestro ordenamiento jurídico, las nuevas normas de PCI que se publican, no son de obligado cumplimiento a los edificios o industrias ya existentes, por lo que el Edificio Windsor había llegado al año 2005 en una situación de precariedad absoluta de medios de PCI.
El Windsor y la LPRL
Sin embargo, en noviembre del año 1995, como trasposición de la Directiva Europea 89/391/CEE se publicó en España la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, Ley 31/95 de 8 de noviembre.
Esta Ley 31/95 obliga a los empresarios a garantizar la protección eficaz ante todos los riesgos que puedan afectar a la seguridad y salud de los trabajadores y otros ocupantes, en los lugares de trabajo. Obviamente el riesgo de incendio es uno de los riesgos que afectan a la seguridad y salud de los trabajadores en los edificios en los que desarrollan su trabajo y que afectaba, y gravemente, a los trabajadores del Edificio Windsor aquel 12 de febrero de 2005. Afortunadamente el que el día fuera sábado, y la hora cerca de la medianoche, propició que el edificio estuviese desocupado. Pero no resulta difícil intuir lo que podría haber pasado, si tenemos en cuenta que algunos bomberos, perfectamente equipados, resultaron heridos.
De esta somera exposición podemos concluir que si bien no le era exigible al Windsor ninguna norma constructiva de protección contra incendios del edificio, sí debería haber cumplido con la exigencia básica y elemental de protección eficaz que pretende garantizar la LPRL para los trabajadores en sus centros de trabajo.
Al día de hoy existen muchos edificios e industrias en nuestro país que, como resultado del marco legal aplicable en cuanto a PCI en la construcción, y la aparente ignorancia social del mandato de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, se pueden encontrar en situaciones similares o peores, en cuanto a PCI, que el Edificio Windsor aquel 12 de febrero de 2005. Cabe esperar que las autoridades laborales sean conscientes de esta terrible situación y tomen las medidas oportunas para el futuro, comenzando por el presente.
Yo fui uno de los peritos que investigó el incendio del Windsor para un grupo de compañías aseguradoras. Y mis conclusiones, completamente documentadas, fueron que el Edificio Windsor, el día 12 de enero de 2005, carecía de las mínimas medidas de protección de incendios que, de forma eficaz, hubiesen podido detectar rápidamente el inicio del incendio, impedido su rápida propagación, y haber facilitado la evacuación segura de sus ocupantes.
Además, la situación se veía agravada por las obras de remodelación que se estaban llevando a cabo dentro del edificio.
La Policía científica estableció que el incendio había sido de origen fortuito sin establecer de forma cierta el lugar de origen. En mi opinión, la situación en que se encontraba, en cuanto a carencia de medidas de PCI, el Edificio Windsor, hacía que cualquier conato de incendio producido por cualquier fuente de ignición de carácter fortuito, chispa, colilla, cortocircuito, etc., tuviese las consecuencias finales que tuvo.
El Windsor y la normativa de PCI
El Edificio Winsor fue proyectado y construido en los años 70’s. En aquel tiempo no existía, en España, prácticamente ningún reglamento, ordenanza o normativa de protección contra incendios, que le fuese aplicable, por lo que los proyectistas no dotaron al edificio de sistemas de PCI mínimamente adecuados al riesgo de incendio que presentaba, muy especialmente para la seguridad de sus ocupantes en caso de incendio.
Posteriormente se publicaron diversas normas estatales y locales sobre PCI, (OPPI, Reglamento de Prevención de Incendios de la Comunidad de Madrid, NBEs, etc.) pero de acuerdo con nuestro ordenamiento jurídico, las nuevas normas de PCI que se publican, no son de obligado cumplimiento a los edificios o industrias ya existentes, por lo que el Edificio Windsor había llegado al año 2005 en una situación de precariedad absoluta de medios de PCI.
El Windsor y la LPRL
Sin embargo, en noviembre del año 1995, como trasposición de la Directiva Europea 89/391/CEE se publicó en España la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, Ley 31/95 de 8 de noviembre.
Esta Ley 31/95 obliga a los empresarios a garantizar la protección eficaz ante todos los riesgos que puedan afectar a la seguridad y salud de los trabajadores y otros ocupantes, en los lugares de trabajo. Obviamente el riesgo de incendio es uno de los riesgos que afectan a la seguridad y salud de los trabajadores en los edificios en los que desarrollan su trabajo y que afectaba, y gravemente, a los trabajadores del Edificio Windsor aquel 12 de febrero de 2005. Afortunadamente el que el día fuera sábado, y la hora cerca de la medianoche, propició que el edificio estuviese desocupado. Pero no resulta difícil intuir lo que podría haber pasado, si tenemos en cuenta que algunos bomberos, perfectamente equipados, resultaron heridos.
De esta somera exposición podemos concluir que si bien no le era exigible al Windsor ninguna norma constructiva de protección contra incendios del edificio, sí debería haber cumplido con la exigencia básica y elemental de protección eficaz que pretende garantizar la LPRL para los trabajadores en sus centros de trabajo.
Al día de hoy existen muchos edificios e industrias en nuestro país que, como resultado del marco legal aplicable en cuanto a PCI en la construcción, y la aparente ignorancia social del mandato de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, se pueden encontrar en situaciones similares o peores, en cuanto a PCI, que el Edificio Windsor aquel 12 de febrero de 2005. Cabe esperar que las autoridades laborales sean conscientes de esta terrible situación y tomen las medidas oportunas para el futuro, comenzando por el presente.
Artículo relacionado: La Ley de Prevención de Riesgos Laborales y la prevención de incendios (A propósito del Windsor) [20/03/2023]
Artículo relacionado: Lo que pasó en el incendio del WINDSOR
Lo que pasó en el incendio del WINDSOR [23/02/2023]
Aprovechando que una serie de TV nos ha recordado el incendio del Edificio WINDSOR, cuelgo en este blog el artículo que me publicó el diario EL MUNDO el 18 de marzo de 2005 y que, aunque algunas cuestiones puedan no resultar de actualidad hay otras que mantienen su vigencia. En todo caso su contenido, que reproduzco sin tocar ni una coma, ha de interpretarse en su contexto temporal.
Incendio en el Windsor. Podía pasar.
En Madrid, la capital de España, una de las ciudades más modernas del mundo occidental, de uno de los países más industrializados del mundo, que cuenta con una legislación de protección contra incendios (en adelante PCI) relativamente reciente, un Cuerpo de Bomberos numeroso y dotado de moderno equipamiento, con buenas empresas instaladoras y mantenedoras de instalaciones contra incendios, con grandes compañías aseguradoras que se supone que cuidan por sus intereses y con políticos que continuamente pregonan que velan por la seguridad de los ciudadanos, hemos visto en directo cómo ardía un edificio emblemático con la impotencia de no poder hacer nada para apagarlo.
La conclusión inmediata a los hechos es que el Incendio del WINDSOR ha sido un fracaso colectivo.
A estas alturas resulta evidente lo que ya tantos expertos, analistas y colegas han concluido: han fallado muchas cosas; ha fallado casi todo. Falló: la legislación de prevención de incendios que tiene como fin que esto no ocurra, la detección del incendio, la transmisión de la alerta, la rápida transmisión de la alarma al Servicio de Bomberos, el diseño de la compartimentación del edificio que permitió que se propagase, el arquitecto que no previó que se podía producir un incendio como este y no tuvo en cuenta dotar al rascacielos con instalaciones contra incendios más eficaces como los rociadores automáticos, el mantenimiento de las instalaciones de lucha contra incendios, el plan de emergencia del edificio, la formación de los vigilantes, faltó el agua en las instalaciones del edificio… Y algo más tuvo que pasar para que el Servicio de Bomberos de Madrid no pudiese apagar este incendio. No es el primer edificio que se ha incendiado en Madrid y hasta ahora siempre los han apagado así que se ha de reflexionar sobre lo ocurrido, detectar los fallos y adoptar las medidas correctoras para el futuro.
Suponemos que las investigaciones en curso serán capaces de determinar algunas de las incógnitas del Incendio del WINDSOR.
Pero, sin entrar en el análisis de las causas y orígenes del incendio podemos presumir que había serias carencias o al menos podemos hacernos algunas preguntas que hoy por hoy no tienen respuestas.
- ¿Había un diseño adecuado de la compartimentación del edificio para evitar la propagación del mismo?
- ¿qué sabía el arquitecto sobre PCI en el momento en que diseñó el edificio?
- ¿por qué el incendio acaba propagándose hacia abajo, lo que no es habitual en incendios de edificios similares?
- ¿tenía el edificio un plan de emergencia bien elaborado y se había realizado la implantación del mismo?
- ¿funcionó la detección de incendios?
- ¿funcionó la transmisión de la alarma?
- ¿cuánto tiempo transcurre desde que se inició el incendio hasta que se activa la detección?
- ¿cuánto tiempo transcurre desde que los vigilantes saben de la existencia del incendio hasta que avisan a Bomberos?
- ¿qué formación tenían los vigilantes en materia de extinción de incendios?
- ¿funcionaron adecuadamente las mangueras (BIEs) del edificio? ¿Había presión suficiente? Y si no la había ¿por qué no?
- ¿el mantenimiento de las instalaciones de PCI era adecuado? Y si no lo era ¿por qué no?
- ¿qué formación sobre la materia habían recibido los empleados de la empresa de mantenimiento?
- ¿actuó bien el Servicio de Bomberos fiándose de que las instalaciones de PCI del edificio funcionarían?
- ¿podía el Cuerpo de Bomberos haber utilizado otra táctica que hubiese permitido extinguir el incendio?
- ¿afectó el síndrome del 11-S a los responsables de Bomberos por temor a que el edificio se viniese abajo y priorizaron prematuramente la seguridad de su personal?
- El turno de bomberos que intervino llevaba de guardia desde las ocho de la mañana: ¿si los bomberos no llevasen más de 12 horas de jornada laboral cuando se inició el incendio, podrían haberlo apagado?
- Una Autoridad o Agencia nacional que sea competente en materia de Incendios, o al menos la creación de una Dirección General de Bomberos.
- Establecer la retroactividad de la legislación de prevención de incendios en todo lo que afecte a la seguridad de las personas.
- Una Ley Nacional de Incendios que garantice el derecho a la protección contra Incendios a todos los ciudadanos españoles.
- Promulgar Una Ley Marco que regule la prestación de los Servicios de Bomberos en España y que recoja la obligatoria función de prevención de incendios dentro de los Servicios de Bomberos.
Artículo relacionado: El Windsor no cumplía con la Ley de Prevención de Riesgos Laborales
Siniestralidad mortal en vías interurbanas 2022 (Cómputo de personas fallecidas a 24 horas). Datos provisionales
Este informe presenta un análisis de los siniestros mortales ocurridos en el año 2022 en vías interurbanas. El cómputo de personas fallecidas se realiza durante las 24 horas siguientes al siniestro. La información utilizada procede de los agentes encargados de la vigilancia y control del tráfico y los servicios autonómicos con competencias.
Autor: Observatorio Nacional de Seguridad Vial
Edita: DGT Dirección General de Tráfico
Fecha: 9 de enero de 2023
Enlace: https://opra.info/wp-content/uploads/Siniestralidad-mortal-a-24h-en-2022_interurbana.pdf
Publicaciones sobre Tráfico durante 2022 en OPRA
Recogemos a continuación una selección de los artículos y noticias más destacados que hemos publicado durante 2022 relacionados con la Prevención de Accidentes de Tráfico con el enlace directo para que resulte más fácil leerlos.
| ARTÍCULOS | Fecha publicación |
| Reducir los accidentes “in itinere”. Propuesta del Senado: un brindis al sol | 18/03/2022 |
| La nueva Ley de Tráfico reforzará la seguridad vial | 21/03/2022 |
| Aumentan los accidentes de tráfico en las ciudades | 11/04/2022 |
| La seguridad de los ciclistas en el día mundial de la bicicleta | 02/06/2022 |
| Análisis de la seguridad vial en los pasos de peatones | 13/06/2022 |
| El casco ciclista | 18/08/2022 |
| NOTICIAS | Fecha publicación |
| Policía Local de Daimiel: analizar para prevenir | 25/01/2022 |
| El 25,8% de los accidentes laborales de tráfico son mortales | 18/04/2022 |
| ¿Más accidentes de tráfico por la ola de calor? | 15/08/2022 |
| ¿Se va a eliminar la fase ámbar intermitente de los semáforos? | 15/09/2022 |
Noticia relacionada: Publicaciones sobre Caídas durante 2022 en OPRA
Noticia relacionada: Publicaciones sobre Incendios durante 2022 en OPRA
Estadística de accidentes de trabajo. Avance enero-diciembre 2022
Datos estadísticos provisionales sobre los accidentes de trabajo ocurridos en el año 2022 publicados por el Ministerio de Trabajo. La información de accidentes de trabajo procede de la explotación mensual que efectúa la Subdirección General de Estadística y Análisis Sociolaboral de los partes de accidentes de trabajo. En este Avance enero-diciembre, los índices de incidencia son anuales y están referidos a accidentes al año por cien mil trabajadores.
Edita: Ministerio de Trabajo y Economía Social
Fecha: Febrero de 2023
Enlace formato excel: https://www.mites.gob.es/estadisticas/eat/welcome.htm
Enlace resumen formato word: https://www.mites.gob.es/estadisticas/eat/eat22_12/ATR_12_2022_Resumen.pdf
Día europeo del teléfono de emergencia 112 (uno, uno, dos)
Se celebra el día 11 de febrero de cada año, o sea el 11/2. Desde el año 1992, una directiva europea obligó a los estados de la UE a implantar en todos los países este número común de emergencias: el 112, UNO–UNO–DOS para que los ciudadanos de cualquier parte puedan solicitar ayuda en una situación de emergencia en cualquier país europeo en el que se encuentren.
Se puede llamar al 112 desde teléfonos fijos o móviles de forma gratuita para contactar con cualquier servicio de emergencia: ambulancia, bomberos o policía. El operador atenderá la solicitud directamente o desviará las llamadas al servicio de emergencia más adecuado según la organización nacional de servicios de emergencia.
El 112 también se utiliza en otros países fuera de la UE, como Suiza y Sudáfrica, y está disponible en todo el mundo en la red móvil GSM. En el 112 no se proporcionan informes de tráfico ni meteorológicos ni información general.
El «112» es el número único de emergencia en Dinamarca, Estonia, Finlandia, Malta, los Países Bajos, Portugal, Rumanía y Suecia y, entre los países del EEE (Espacio económico europeo), en Islandia. La mayor parte de las llamadas al «112» se realizan en Estados miembros en los que todavía siguen utilizándose números nacionales, pues no es obligatorio eliminar los otros teléfonos que tengan los estados para llamar a bomberos, policía o servicios sanitarios. En los Estados miembros, el uso del número único europeo de emergencia varía enormemente, del 9% en Francia al 99% en Bulgaria. En España se ha superado ya el 60%.
Las llamadas desde teléfonos móviles superaron con creces el número de llamadas desde teléfonos fijos. Por término medio, el 73% de las llamadas se efectuaron desde teléfonos móviles. El alto índice de uso de los teléfonos móviles multifunción tiene la ventaja de que aumenta la eficacia de las comunicaciones de emergencia gracias a la disponibilidad de información precisa acerca de la localización del llamante.
El 1-1-2 en España
Según el Instituto español para la reducción de desastres no existen estadísticas globales del número de llamadas recibidas en este número a nivel nacional que permitan realizar un seguimiento y comparativa interanual sobre su evolución, implantación y aceptación por parte de los ciudadanos en nuestro territorio. Tampoco existe ningún órgano a nivel nacional que se haya encargado de realizar estas estadísticas anuales e interanuales en las dos décadas transcurridas desde su puesta en funcionamiento.
Parece que debería ser una obligación para la DGPCE la elaboración de estas estadísticas. Ojalá se animen y nos sorprendan elaborando unas completas estadísticas sobre emergencias en España que hasta la fecha no han hecho.
Enlace: https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/PDF/?uri=CELEX:52020DC0808&from=ES
El «112» es el número único de emergencia en Dinamarca, Estonia, Finlandia, Malta, los Países Bajos, Portugal, Rumanía y Suecia y, entre los países del EEE (Espacio económico europeo), en Islandia. La mayor parte de las llamadas al «112» se realizan en Estados miembros en los que todavía siguen utilizándose números nacionales, pues no es obligatorio eliminar los otros teléfonos que tengan los estados para llamar a bomberos, policía o servicios sanitarios. En los Estados miembros, el uso del número único europeo de emergencia varía enormemente, del 9% en Francia al 99% en Bulgaria. En España se ha superado ya el 60%.
Las llamadas desde teléfonos móviles superaron con creces el número de llamadas desde teléfonos fijos. Por término medio, el 73% de las llamadas se efectuaron desde teléfonos móviles. El alto índice de uso de los teléfonos móviles multifunción tiene la ventaja de que aumenta la eficacia de las comunicaciones de emergencia gracias a la disponibilidad de información precisa acerca de la localización del llamante.
El 1-1-2 en España
Según el Instituto español para la reducción de desastres no existen estadísticas globales del número de llamadas recibidas en este número a nivel nacional que permitan realizar un seguimiento y comparativa interanual sobre su evolución, implantación y aceptación por parte de los ciudadanos en nuestro territorio. Tampoco existe ningún órgano a nivel nacional que se haya encargado de realizar estas estadísticas anuales e interanuales en las dos décadas transcurridas desde su puesta en funcionamiento.
Parece que debería ser una obligación para la DGPCE la elaboración de estas estadísticas. Ojalá se animen y nos sorprendan elaborando unas completas estadísticas sobre emergencias en España que hasta la fecha no han hecho.
Enlace: https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/PDF/?uri=CELEX:52020DC0808&from=ES Detalles del incendio en Huelva en el que murieron 3 jóvenes
César Sánchez Sánchez(1), cabo del Servicio de bomberos del ayuntamiento de Huelva, que dirigió las operaciones interiores en el trágico incendio, nos relata con detalle lo ocurrido en el fatal siniestro.
Autores: Javier Larrea. Presidente del Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes y César Sánchez Sánchez. Cabo del Servicio de bomberos del ayuntamiento de Huelva
Publicación: Web OPRA www.opra.info • 9 de febrero de 2023
Fotografías: César Sánchez Sánchez. Cabo del Servicio de bomberos del ayuntamiento de Huelva
El lunes 31 de enero de 2023 ocurrió una tragedia en un piso de estudiantes de la ciudad de Huelva falleciendo dos chicas y un chico de entre 20 y 22 años. No es muy frecuente en España que mueran 3 personas en un mismo incendio de vivienda y menos aún personas tan jóvenes.
La primera llamada
El Servicio de Bomberos de Huelva recibe la llamada a través del teléfono de emergencias de Bomberos 080 a las 07:47 horas de la mañana. Esta llamada procedió de una chica ocupante de la casa indicando que salía humo de una de las habitaciones donde había un brasero, indicando la dirección. No indicó que había otras personas en la vivienda.
Nada hacía suponer la envergadura del incendio que luego se encontraron.
Después hubo otras llamadas de otros testigos que veían salir las llamaradas por un balcón.
La movilización
Se movilizaron tres vehículos según el protocolo de incendio en vivienda, que componen el tren de salida. El primer vehículo es una bomba urbana ligera (BUL en el léxico bomberil), el segundo es un vehículo escalera (AEA) con un alcance de 30 metros de altura, y el tercero una autobomba pesada (BUP).
La dotación completa fue de 9 personas, en el primer vehículo iban el mando de la intervención interior (César Sánchez), un conductor y tres bomberos, en la AEA un conductor y el mando exterior, y en la BUP, otro conductor y otro bombero.
Antes de iniciar el recorrido, se pide a la central de comunicaciones de bomberos que entre en contacto con la persona que ha llamado para que les espere en la puerta del portal.
La intervención
El edificio incendiado se encuentra en una calle no muy ancha de un solo sentido de circulación en el que había coches aparcados en los dos lados dejando en el centro un único carril de circulación.
Un primer inconveniente es que tan solo puede llegar el primer vehículo hasta la fachada del incendio pues en la esquina de una calle perpendicular por la que se accedía había un coche aparcado en la esquina que no permitía el giro del camión autoescala y quedaron atascados los otros dos vehículos del tren de salida.
La llegada se produjo a los cuatro minutos y medio de recibir la llamada y se encontraron con un incendio de vivienda desarrollado y alimentado en la primera planta, saliendo llamas por el balcón de la fachada principal y con ninguna información más. Esta habitación es la que se ha venido llamando comedor (en el croquis figura como salón).

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- Hay que insistir a las personas que llaman alertando de un incendio que permanezcan cerca de la entrada del edificio incendiado para suministrar información a los bomberos.
- Sería conveniente que los policías presentes, mientras esperan la llegada del servicio de bomberos localizasen a algún vecino u ocupante del edificio para que a su llegada pudiesen informar al mando de la distribución de la vivienda, de qué pisos están ocupados y cuáles vacíos, y de cualquier otro extremo que pueda facilitar la extinción y el salvamento de personas.
- Mientras los bomberos realizan su trabajo de extinción de incendios y salvamento en la vivienda incendiada, los policías presentes podrían informar mediante un megáfono a los vecinos de las plantas superiores al piso incendiado que no abran la puerta de su vivienda, que no salgan a la escalera y que permanezcan en sus viviendas. Hay que hacer hincapié en que los policías, que suelen ser los primeros en llegar al incendio, no deben evacuar el edificio poniendo en peligro a las personas haciéndolas salir por una escalera cuando esté llena de humo. Hay que dar formación a los policías sobre los efectos de “confinar” y “evacuar”. Sabiendo que muchos policías se van a encontrar en sus vidas con esta situación deberían recibir formación en la academia con el objetivo de ser formados e instruidos sobre este particular tan importante en incendios de edificios multiplanta.
- En este incendio se ha puesto de manifiesto la paradoja que se da cuando hemos aplicado unas medidas de seguridad contra robo e intrusión (las rejas en las ventanas), que imposibilitan la evacuación en caso de incendio.
- En los programas de formación de prevención de incendios a la población, ya sean niños o mayores , hay que insistir en el mensaje «Cierra la puerta al fuego«, enseñando que una puerta cerrada en los incendios en interiores aumenta la supervivencia y si se cierra la puerta de la habitación o estancia en la que está el fuego se retrasa mucho la propagación del incendio y se reduce la extensión del calor y de los humos y gases de la combustión por el resto de espacios.
- Como en cualquier otro incendio que se produce por la noche en una vivienda no está de más recordar que un detector de incendios de 10 euros podría haber salvado estas vidas.
¿Para qué usas tus estadísticas?
Reflexionemos sobre el uso que damos a las estadísticas, especialmente aquellas que pueden ayudarnos en la prevención de accidentes.
Autor: Javier Larrea. Presidente del Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes
Publicación: Web OPRA www.opra.info • 7 de febrero de 2023
En todas las organizaciones estamos obligados a manejar estadísticas de nuestra actividad. Los resultados de las estadísticas son generalmente cuantitativos y nos aportan muchos datos, y casi siempre son valiosos, pero dependiendo de para qué usemos la información adquirida nos resultará de utilidad para fines preventivos o tan solo nos servirá para publicarlos en la memoria anual de actividades.
Recogida de datos
La utilidad de una estadística depende por lo general de la lectura que vayamos a dar a sus resultados y en gran parte su éxito reside en el buen diseño del formulario o cuestionario que hayamos elaborado para la recogida de datos y por supuesto de la explotación que hagamos de los datos recogidos.
Colaboré hace poco en la revisión de las estadísticas de unas instalaciones deportivas y analizando el parte de recogida de datos de los accidentes observé que una información tan importante como la identificación precisa del lugar del accidente no figuraba en el cuestionario. Un nuevo parte de accidentes ha permitido algunas mejoras entre las que se puede destacar identificar el punto exacto en el que se produce el accidente, y así lograr saber si existen puntos negros y poder adoptar medidas correctoras.
Si de verdad quieres prevenir accidentes: empieza por revisar tus partes de accidentes, cuestiona su utilidad y mira con meticulosidad qué datos recoges y qué información te ofrecen.
Análisis
Existe una permanente preocupación por saber si estamos por encima o por debajo de los datos del año anterior. Está bien saber la evolución de la accidentalidad, y nos alegra tener menos accidentes que el año pasado, y nos inquietamos si el resultado es peor que el año anterior o si tenemos una tasa de accidentes por encima de la media del gremio o del sector que analizamos. Pero, a veces toda la preocupación se queda ahí y esperamos pasivamente a ver cuál es el resultado el próximo año.
Esta no es la actitud que hay que esperar de un departamento o técnico de prevención del ámbito de la seguridad. Las estadísticas nos han de servir para detectar cuáles son las causas de los accidentes que se han producido, sean muchos o pocos, y adoptar medidas preventivas y realizar propuestas de mejora para evitarlos.
Veamos algunos ejemplos:
Observatorio de Prevención
Un departamento de prevención de riesgos y accidentes lo primero que tiene que ser es un observatorio. Tiene que mirar con lupa de varios aumentos todo lo que acontece en su actividad, gremio, sector, organización o departamento para obtener toda la información posible de los factores que hayan intervenido en la producción de los accidentes. Es lo que intentamos hacer en OPRA.
Sin observación y sin medición no se obtiene el conocimiento y no puede haber prevención rigurosa. La prevención ha de ser una consecuencia directa del conocimiento: la prevención (en su acepción de evitar) es una decisión técnica aplicada mediante políticas orientadas a la reducción de accidentes y sus consecuencias.
Sin ese conocimiento es imposible actuar de forma preventiva, sin la comprensión de las causas de los accidentes estaremos realizando prevención a bulto, que no es que sea malo, pues más vale algo que nada, pero no obtendremos la misma eficiencia que si aplicamos el concepto “PREVENIR DESDE EL CONOCIMIENTO”.
Así que mi recomendación es que los departamentos de prevención de riesgos sean antes que nada observatorios en los que poder averiguar la causa.
La causa
Sin saber la causa no hay prevención posible. Solo contando el número de accidentes o víctimas, o su gravedad, o sus consecuencias apenas podremos realizar prevención alguna, necesitamos avanzar más para averiguar los factores que han intervenido en el accidente y discernir las causas; sin ello tan solo podremos constatar la evolución de la siniestralidad. Si no conocemos las causas con detalle no podremos intervenir para reducir los accidentes; así no se hace prevención.
Estadísticas segregadas por sexo
¡Ah!, y ya que estamos hablando de estadísticas quiero aprovechar para hacer un recordatorio: No olvidemos que la Ley Orgánica para la igualdad efectiva de mujeres y hombres (2007) en su artículo 20, sobre “Adecuación de las estadísticas y estudios” establece que para que se garantice la integración de modo efectivo de la perspectiva de género en su actividad ordinaria, los poderes públicos, en la elaboración de sus estudios y estadísticas, deberán incluir sistemáticamente la variable de sexo en las estadísticas, encuestas y recogida de datos que lleven a cabo.
Debemos recordar que es obligatorio hacerlo.
- Imaginemos que un servicio de Policía local de un ayuntamiento tenga sensibilidad sobre los accidentes de tráfico que se producen en su ámbito municipal y al final de cada año elabora unas estadísticas sobre los accidentes en los que han intervenido. Esta intervención es amplia pues pueden ser de cualquier tipo ya que las patrullas de policía son el recurso municipal de mayor proximidad y de más rápida movilización a cualquier lugar del municipio por lo que están presentes en los accidentes de tráfico, en las agresiones, en los incendios, y en las caídas, ya sea en viviendas, como en la vía pública, por no citar el resto de accidentes posibles. La Policía local está en una posición ideal para recoger datos de todos los tipos de accidente y realizar un análisis exhaustivo de algunos tipos de accidentes de los que nadie se ocupa como las caídas, por ejemplo. Puesto que nadie recoge estos datos pues no existe ningún servicio público responsable, las policías locales son el instrumento administrativo ideal para que recojan los datos de esa siniestralidad, al menos en la vía pública e identifiquen las causas que las provocan para estudiar las posibles medidas preventivas.
- Imaginemos que un servicio de prevención de riesgos laborales de una gran empresa o industria detecte que se producen muchos accidentes laborales in itinere. Sabemos que los accidentes in itinere ocurren fuera del centro de trabajo y por tanto parece que el empresario poco o nada puede hacer para evitar estos accidentes, pues en teoría las acciones de intervención del empresario se limitan a la organización laboral, a los medios de producción, a los métodos de trabajo, y a los procedimientos de seguridad. Pero, pensemos un poco… ¿De verdad que no se puede hacer nada para prevenir los accidentes in itinere? Aquí dejo la pregunta. Yo creo que sí. Pero lo primero es tener estadísticas muy bien elaboradas sobre esos accidentes.
- ¿De qué nos vale saber que han aumentado mucho los ahogamientos en el año 2021 respecto del año anterior? ¿Alguien va a hacer algo, o simplemente vamos a esperar a tener los datos de 2022 para esperar estoicamente a ver si suben o bajan? Lo mismo podemos decir de las caídas. Suben cada año el número de muertes, pero no se toma ninguna medida para que cambie esta tendencia. En mi opinión hace falta en España un Centro de Prevención de Accidentes que se dedique a recopilar datos y que su función principal sea pensar y trabajar en la prevención de accidentes, o sea en su reducción. Ese Centro bien podría depender de las autoridades de Protección civil si su concepción de la protección civil y su interpretación de los términos “protección” y “civil” se ajustasen al significado de ambas palabras.
Observatorio de Prevención
Un departamento de prevención de riesgos y accidentes lo primero que tiene que ser es un observatorio. Tiene que mirar con lupa de varios aumentos todo lo que acontece en su actividad, gremio, sector, organización o departamento para obtener toda la información posible de los factores que hayan intervenido en la producción de los accidentes. Es lo que intentamos hacer en OPRA.
Sin observación y sin medición no se obtiene el conocimiento y no puede haber prevención rigurosa. La prevención ha de ser una consecuencia directa del conocimiento: la prevención (en su acepción de evitar) es una decisión técnica aplicada mediante políticas orientadas a la reducción de accidentes y sus consecuencias.
Sin ese conocimiento es imposible actuar de forma preventiva, sin la comprensión de las causas de los accidentes estaremos realizando prevención a bulto, que no es que sea malo, pues más vale algo que nada, pero no obtendremos la misma eficiencia que si aplicamos el concepto “PREVENIR DESDE EL CONOCIMIENTO”.
Así que mi recomendación es que los departamentos de prevención de riesgos sean antes que nada observatorios en los que poder averiguar la causa.
La causa
Sin saber la causa no hay prevención posible. Solo contando el número de accidentes o víctimas, o su gravedad, o sus consecuencias apenas podremos realizar prevención alguna, necesitamos avanzar más para averiguar los factores que han intervenido en el accidente y discernir las causas; sin ello tan solo podremos constatar la evolución de la siniestralidad. Si no conocemos las causas con detalle no podremos intervenir para reducir los accidentes; así no se hace prevención.
Estadísticas segregadas por sexo
¡Ah!, y ya que estamos hablando de estadísticas quiero aprovechar para hacer un recordatorio: No olvidemos que la Ley Orgánica para la igualdad efectiva de mujeres y hombres (2007) en su artículo 20, sobre “Adecuación de las estadísticas y estudios” establece que para que se garantice la integración de modo efectivo de la perspectiva de género en su actividad ordinaria, los poderes públicos, en la elaboración de sus estudios y estadísticas, deberán incluir sistemáticamente la variable de sexo en las estadísticas, encuestas y recogida de datos que lleven a cabo.
Debemos recordar que es obligatorio hacerlo.
Artículo relacionado: Memoria de actividades de los servicios públicos de seguridad
Una naviera noruega no transportará coches eléctricos
Una de las principales navieras noruegas de transbordadores y cruceros, Havila Kystruten, prohíbe el embarque de vehículos que no utilizan combustibles fósiles, es decir, eléctricos, híbridos o de hidrógeno (los considerados “más sostenibles”), debido a su mayor riesgo en caso de incendio.
La naviera recientemente ha encargado una evaluación de riesgos a una empresa externa, que ha concluido que este tipo de vehículos suponen una amenaza de seguridad para la tripulación, los pasajeros y las mercancías de los barcos, ya que en caso de incendio no podría ser controlado por la tripulación (se necesitan grandes cantidades de agua y mucho tiempo para apagar el incendio), y suponen un mayor riesgo de explosión y de liberación de gases tóxicos.
Hay muchos enlaces en internet sobre esta noticia pero recomendamos el siguiente, del blog de la empresa española de protección contra incendios Cottés:
Enlace: https://www.cottesgroup.com/blog/suenan-los-cruceros-con-coches-electricos










