El casco ciclista

En el año 2020, según el INE, hubo 81 muertes de ciclistas que supusieron un 6% de todas las víctimas mortales en accidentes de tráfico. Aun siendo una cantidad no muy elevada este porcentaje se está incrementando debido al incremento del uso de la bicicleta en España, por lo que deberíamos reaccionar preventivamente. Autor: Javier Larrea. Presidente del Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes Publicación: Web OPRA www.opra.info • 18 de agosto de 2022 En el análisis del gráfico de los accidentes mortales de ciclistas por tramos de edad y sexo resulta destacable que, del total de 81 víctimas mortales, 78 son hombres (96%) y tan solo 3 son mujeres (por debajo del 4%).
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Gráfico 1. Muertes de tráfico en España en 2020 por sexo y edad. INE.
Poniendo nuestra atención en las franjas de edad que mayor accidentalidad presentan nos encontramos con que hay pocas muertes de ciclistas en la infancia, la adolescencia y la juventud, por debajo de los cuarenta años, y es a partir de esta edad cuando se produce un salto cuantitativo notable. En la población comprendida entre los 40 y los 80 años se han producido 66 fallecimientos de ciclistas, o sea el 81%, es decir, una mayoría aplastante de las víctimas mortales. Quiero significar este este dato para los argumentos preventivos que voy a exponer más tarde. El casco ciclista y la prevención de accidentes Según estudios de la DGT, el 70% de los ciclistas fallecidos sufrió una lesión cerebral y de ahí, teniendo en cuenta otros estudios indican que el uso de un casco reduce el riesgo de traumatismo craneoencefálico en aproximadamente dos tercios o más, parece más que coherente que el Gobierno desee avanzar en la imposición de la obligación del casco para todos los ciclistas en todas las vías con el fin último de reducir las lesiones graves. Si damos por sentado que los accidentes más graves por caída de una bicicleta son los traumatismos craneoencefálicos no es de extrañar que las autoridades consideren que el casco es una buena medida de prevención. Sin embargo, los fabricantes de bicis, y las asociaciones ciclistas no son partidarias de tal imposición. En primer lugar, aducen que el casco no reduce los accidentes y tienen razón, aunque es evidente que sí puede reducir las consecuencias del accidente. Tienen argumentos de peso y entre otros planteamientos se apoyan en experiencias de otros países que demuestran que la obligación del casco ha reducido notablemente el uso de la bicicleta, lo que les preocupa enormemente pues aseguran que un mayor número de bicicletas en las vías públicas les aporta mayor seguridad. Prevención Riesgos Accidentes Normativa actual sobre el casco ciclista Según la legislación española el casco es obligatorio para los ciclistas menores de 16 años cuando vayan en bicicleta en cualquier tipo de vía, urbana, interurbana o cualquier otra. También es obligatorio para todos los ciclistas que circulen en bicicleta por vías interurbanas, así que hay que llevar el casco por carretera, pero no es obligatorio llevarlo por ciudad. Sin embargo, partiendo del hallazgo estadístico de que la mayor parte de los ciclistas fallecidos es mayor de 40 años y tan solo un 4% tiene menos de 20 años, se observa cierta incongruencia en la obligatoriedad de la norma sobre el segmento de edad que menos accidentes mortales padece. Así pues, no parece que haya razones técnicas para que las personas adultas tengan más exenciones que los jóvenes, más allá de la sobreprotección con que estamos cuidando a nuestros menores. Los análisis estadísticos con fines preventivos nos suelen indicar cuáles son los grupos de edad a los que deben dirigirse las medidas y las campañas de prevención, y parece que en este caso está bastante claro en lo que se refiere al uso de la bicicleta: la obligatoriedad del uso del casco debería estar dirigida precisamente a quienes presentan mayor vulnerabilidad. Esperemos de la sensatez de las autoridades responsables de la seguridad vial que se den cuenta de este desajuste e intenten rectificar pronto para contribuir a alcanzar el objetivo de reducir al 50% las muertes en carretera para 2030. Características de los cascos ciclistas Para finalizar, reproducimos esta imagen de la revista Tráfico y Seguridad Vial de la DGT en la que se describen cuáles son las partes principales de un casco homologado para bicicletas y vehículos de movilidad personal (patinetes, segways, monopatines…) y los requisitos de seguridad exigidos.
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Imagen de la revista Tráfico y Seguridad Vial.
Recomendación final Desde OPRA, aunque no sea obligatorio, recomendamos encarecidamente el uso del casco, creemos necesario su uso en todo momento, en todo lugar y para todas las edades como medida conveniente para reducir las consecuencias de los accidentes que puedan sobrevenir.

Y recordemos que los accidentes no los tienen las bicicletas sino los ciclistas.

¿Más accidentes de tráfico por la ola de calor?

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En este mes de julio de 2022 se han producido 131 víctimas mortales en 122 accidentes de tráfico, y en el mismo mes de 2019, antes de la covid, se produjeron 117 fallecimientos, lo que supone un aumento este año de un 12%. El director general de tráfico ha atribuido el incremento de accidentes en el mes de julio a los calores que se están sufriendo en la península. Extraer esta conclusión, atribuyendo el incremento de los fallecimientos a una sola causa comparando la muestra de accidentes de un solo mes, me parece que es una declaración arriesgada por parte de un representante de la DGT. Para resultar creíble debería fundamentarse en datos y por el momento parece ser tan solo una opinión del director general. Debería tenerse en cuenta que los desplazamientos de vehículos en 2022 se han incrementado en julio un 5% respecto de 2019, por lo que aquí podría encontrarse la explicación a una parte del crecimiento de la accidentalidad. También debería analizarse con mayor profundidad por qué el 70% de las víctimas mortales se han producido en las carreteras secundarias. La DGT debería tener todos los datos de las víctimas mortales en accidentes de tráfico relacionadas con la temperatura del día del accidente, y también deberían tener datos sobre si los vehículos accidentados tenían aire acondicionado o no, pues este factor puede modificar notablemente los efectos del calor. Simplemente analizando estos datos de las series anuales podrán demostrarnos o no, si lo que afirman es cierto. Y tampoco estaría de más ilustrarnos sobre si este fenómeno de que la ola de calor aumenta las muertes en accidentes de tráfico ha sido advertido en otros países. Lo que sí está claro a la vista de las estadísticas es que hay que tener mucho cuidado en las carreteras secundarias. Mucha prudencia: ¡Los automóviles no tienen accidentes, los tienen las personas!

Prevención de incendios en residencias

El último incendio en residencias con víctimas mortales en España ha ocurrido el 17 de julio en Celada del Camino (Burgos) en el que fallecieron 3 ancianos de 72, 76 y 88 años. En el incendio más reciente, sucedido este 8 de agosto, ha habido que evacuar a 43 personas en una residencia sociosanitaria de Cuenca. Autor: Javier Larrea. Presidente del Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes Publicación: Web OPRA www.opra.info • 10 de agosto de 2022 El 18 de enero de este año otro incendio en la residencia de la tercera edad de Moncada en la provincia de Valencia arrojó un terrible saldo de 9 personas fallecidas. Se trata de uno de los incendios más mortíferos del siglo XXI en España, igualando el registro de nueve víctimas mortales del incendio de una residencia en Zaragoza en 2015. Desgraciadamente, en España no es frecuente que después de cada siniestro grave se piense en qué se debe hacer para que hechos parecidos no se repitan. Es más habitual dedicar tiempo a lamentar lo sucedido, a declarar días de luto, a poner banderas a media asta y a honrar la memoria de las víctimas que a poner recursos a trabajar para que nunca más vuelva a ocurrir. Otros incendios fatales en residencias de personas mayores No es la primera vez que ocurre. Además de los sucesos mencionados de 2022, tenemos otros trágicos incendios en residencias en España en este siglo, entre los que podemos recordar los siguientes:
  • Se da la circunstancia de que la residencia de Moncada ya padeció otro incendio en abril de 2008 en el que hubo varias personas intoxicadas leves por humo y que parece que fue originado intencionadamente por una anciana de 87 años que se suicidó a continuación.
  • El 9 de octubre de 2021 falleció una anciana de 83 años en el incendio que comenzó en una habitación de la segunda planta de la residencia Los jardines de Navas del Rey (Madrid).
  • En la noche del 5 al 6 de enero de 2021 resultó muerta una anciana de 89 años y 18 personas resultaron hospitalizadas por el incendio de un centro de personas mayores en Sevilla. Parece que ser que el incendio fue originado con un mechero en un cuarto de lencería por una residente con demencia.
  • El 11 de julio de 2015, en la residencia Santa Fe de Zaragoza, murieron 9 personas mayores y 12 resultaron heridas por un incendio provocado intencionadamente por una mujer de 64 años que dio fuego a un colchón para protestar por su internamiento en la residencia.
  • En otro incendio, en el mes de marzo de 2014 en Las Rozas (Madrid), dos personas mayores murieron víctimas de un incendio en la habitación de la residencia geriátrica Reina Sofía en la que se encontraban. Al parecer se activó la alarma del sistema de detección de incendios, pero… los detectores estaban en los pasillos de la residencia, no en el interior de las habitaciones o dormitorios por lo que no sirvió de mucho y ambas víctimas fueron encontradas muertas en su habitación.
  • El 9 de febrero de 2010 otras 7 personas fallecieron por la noche en una residencia de ancianos en Sevilla en un incendio que pudo tener un origen eléctrico.
  • En la localidad valenciana de Massamagrell, el 28 de marzo de 2006, 5 internos con enfermedades mentales entre 30 y 80 años perdieron la vida en el incendio de su residencia, posiblemente de origen eléctrico.
Otros incendios en el uso hospitalario Revisando los peores incendios en residencias y hospitales ocurridos en el mundo en 2021, que hayan producido más de 10 víctimas mortales nos encontramos los siguientes:
  • 22 de enero, residencia de ancianos en Ukrania, 15 muertos.
  • 23 de abril, en Bombay (India), 13 muertos de la unidad UCI de un hospital.
  • 24 de abril, Irak, 82 fallecidos en un hospital Covid.
  • 1 de mayo, en Gujarat, India, 16 víctimas mortales en un hospital Covid.
  • 12 de julio de 2021, Nasiriya, al sur de Irak, 90 muertos en un hospital Covid (1).
  • 8 de septiembre, Macedonia del Norte, 14 muertos en un hospital Covid.
  • 7 de noviembre, Ahmednagar, India, 11 enfermos muertos en un Hospital Covid.
  • 22 noviembre, Royak, Bulgaria, 10 fallecidos en una residencia de ancianos.
  • 17 de diciembre, Tokyo, Japón, 25 enfermos murieron en una Clínica de salud mental.
Sin duda, los edificios de uso hospitalario, como así clasifica a las residencias el Código Técnico de la Edificación -CTE-, en su Documento Básico de Seguridad de Incendios -DBSI-, son con diferencia los edificios públicos que mayor número de víctimas mortales producen cada año en incendios en el mundo. Y, por desgracia, este primer puesto también lo ocupan en España las residencias entre los edificios públicos. Ahora, todas las autoridades implicadas tienen la obligación de poner en marcha una reflexión preventiva. No realizar un análisis pormenorizado de lo ocurrido por parte de las administraciones públicas supone una dejación de sus responsabilidades.  Por lo general a los políticos y funcionarios en estos casos les preocupa exonerar a la administración -y a ellos mismos- de responsabilidad y aparecer ante la opinión pública como inocentes, cuando no ignorantes, alegando que por su parte hicieron todo lo que estaba en su mano hacer y que las actuaciones realizadas lo han sido de acuerdo con la legalidad, como si eso les importase un comino a los familiares de los fallecidos y a los lesionados y afectados. Y además, todos sabemos que cumplir con la legalidad no tiene nada que ver con gestionar eficazmente la administración y los servicios públicos. Los hechos repetidos Lo que sabemos hasta ahora es:
  • Que cada cierto tiempo se producen incendios en las residencias geriátricas.
  • Que gran parte de estos incendios fatales se producen por la noche.
  • Que a la vista de los resultados la detección de incendios existente no es capaz de alertar de una forma lo suficientemente temprana como para poder actuar en la extinción del incendio.
  • Que sería necesaria una detección precoz para poner en marcha una evacuación eficaz de las personas residentes, muchas de ellas incapacitadas para hacerlo por su cuenta.
  • Que en las residencias no se dispone por la noche de suficiente personal como para realizar una evacuación rápida de todas las posibles personas (muchas de ellas con problemas de movilidad) que se encuentren en el sector de incendio afectado por el fuego y humo.
Legislación de PCI La principal norma de protección contra incendios que afecta a los edificios es el DBSI en el cuál queda claramente establecido que las residencias geriátricas son edificios de uso hospitalario y a los edificios que han sido dedicados a este uso después de promulgarse el CTE en 1997 se les aplican todas las disposiciones y obligaciones de PCI reguladas en este código. A las residencias construidas y dedicadas a este uso con anterioridad a la entrada en vigor del CTE se les aplica la NBE/CPI.96. Pero, a la vista de los resultados está, que la legislación española de PCI en residencias no resulta un instrumento adecuado para garantizar la seguridad de sus ocupantes (ver artículo ¿A quién protege la legislación contra incendios?) por lo que parece que ha llegado el momento de exigir una revisión de las normas que se están aplicando en los edificios de uso hospitalario. Mejorar la detección de incendios Para conseguir la mejor seguridad contra incendios de los ocupantes de una residencia hay varios elementos que se pueden considerar, tanto de protección pasiva (de resistencia y de reacción al fuego) que pueden impedir la iniciación del fuego y contener la propagación del fuego, como de protección activa. En cuanto a estos últimos, al margen de los sistemas automáticos de extinción de incendios que no descarto que podrían ser una solución adecuada en estos edificios, como propone Fernando Bermejo en su artículo “Una tragedia que se repetirá” publicado en esta web, quiero hacer una mención especial a la detección de incendios, pues su funcionamiento adecuado y la transmisión de su alarma es lo que puede favorecer una actuación rápida para preservar la vida de los ocupantes. Por esta razón, considero que la legislación de protección contra incendios de las personas (no solo de los edificios) que ocupan los edificios de uso hospitalario debe ser muy clara sobre la categorización del riesgo de los edificios de uso hospitalario que deben ser considerados en todo su conjunto como edificios de riesgo especial. Básicamente, porque sus ocupantes son personas de riesgo especial. Así pues, propongo que se propicie una modificación legislativa para que los detectores de los sistemas de detección de incendios sean instalados en todos los espacios de las residencias, tanto en los espacios comunes, como en los dormitorios, como en los baños, como en los almacenes de lencería, como en los cuartos técnicos, como en las cocinas, lavandería, garajes, pasillos, escaleras, etc.; en todos los lugares, en todos los espacios, en todos los rincones. Prevención Riesgos Accidentes Lecciones por aprender Resulta evidente que tras cada incendio trágico nadie hace balance ni análisis ni prospección alguna sobre lo ocurrido con fines preventivos por lo que no se culmina en esas enseñanzas que se suelen llamar “lecciones aprendidas”. Como esto no ocurre, me permito aportar lo que voy a llamar “lecciones por aprender”. En este caso pueden ser estas:
  • La legislación debe regular sin lugar a ninguna duda que todos los espacios de todos los edificios utilizados como residencias de mayores pertenecen al uso Hospitalario y deben exigírseles las medidas de PCI de este uso edificatorio, y sin resquicios para que se puedan considerar otros usos dentro del mismo volumen edificatorio.
  • Necesidad de modificar la legislación de protección contra incendios en los edificios de uso hospitalario para que proteja a las personas independientemente de la altura, superficie u ocupación del edificio. Ver artículo ¿A quién protege la legislación de PCI?
  • La instalación de detección de incendios en las residencias debe abarcar todos los espacios incluyendo dormitorios y baños.
  • En las residencias se debe habilitar una sala o espacio para fumadores, por supuesto, con detección de incendios.
  • Se debe permitir que en las residencias haya habitaciones de fumadores donde los fumadores puedan fumar sin causar perjuicio a los demás ocupantes del edificio. Por supuesto con detección de incendios.
  • La dirección y personal de las residencias deben ser absolutamente intolerantes con el hábito de fumar fuera de las zonas permitidas.
  • Suele ocurrir que algunas actividades se establecen en municipios próximos a las capitales, en parte porque los terrenos y las construcciones son más baratas y también porque los ayuntamientos son más laxos en la concesión de licencias y ocurre en que en las poblaciones de la provincia no es de aplicación la ordenanza municipal de incendios de la capital por lo que hay menos exigencias. Los jefes de bomberos comarcales y provinciales han de ser el motor de la reivindicación de Ordenanzas provinciales de incendios, ya que les debería preocupar la desprotección de los ciudadanos que atienden, con relación a los de las capitales que sí que tienen Ordenanza municipal de prevención de incendios.
  • Se debe equipar a las residencias y geriátricos con colchones ignífugos.
  • Más allá de la viabilidad económica de las residencias, ha de reflexionarse sobre la “sostenibilidad de la seguridad” en las pequeñas residencias donde tan solo hay una o dos personas al cargo de todos los residentes durante la noche, cuando todos sabemos que en caso de incendio no podrán realizar apenas ninguna tarea de las exigibles en un plan de autoprotección factible.
  • Se ha de reforzar la formación de los empleados de las residencias en prevención de incendios y en qué hacer en caso de emergencia.
  • Naturalmente, los servicios de bomberos han de realizar las investigaciones pertinentes que les puedan aportar información suficiente de por qué se ha producido el incendio, su propagación y las razones porque se han producido las víctimas y cómo podrían haberse evitado.
  • Y, por supuesto, los departamentos de prevención de los servicios de bomberos deberían inspeccionar con regularidad estos edificios donde debemos garantizar que nuestros mayores disfruten con la máxima seguridad del tiempo de vida que les queda.
LAS RESIDENCIAS DEBERÍAN SER LOS EDIFICIOS MÁS SEGUROS.
(1) Este incendio con 90 víctimas mortales ocupa el puesto número 2 en el ranking de los diez peores incendios con más muertes del año 2021 en el mundo.

¿Hay pocos bomberos en España? [03/08/2022]

A propósito de la ola de calor que ha puesto en el candelero los incendios forestales en España, se han realizado un sinnúmero de declaraciones de partidos políticos opositores y sindicatos y miembros de cuerpos de bomberos denunciando la escasez de recursos para la extinción de incendios. ¿Tan grave es esta situación? ¿Están los ciudadanos españoles desprotegidos ante los incendios? Tanta información abundando en la escasez de recursos de emergencia (especialmente bomberos) parece indicar que nos encontramos ante un problema nacional y hemos de cuestionarnos si esto que se denuncia es cierto. ¿Cómo podemos saber si es verdad lo que se dice? Antes de expresar mi opinión voy a traer a colación las manifestaciones realizadas por Marc Castellnou, subinspector de Bombers de Generalitat de Catalunya, experto de la lucha contra incendios forestales reconocido a nivel mundial, que en una entrevista publicada estos días manifestaba lo siguiente: “QUEREMOS PAISAJES QUE NOS PERMITAN EXTINGUIR EL INCENDIO”. Prevención Riesgos Accidentes La denuncia permanente Aunque la polémica de estos días debería limitarse a los brigadistas de incendios forestales, o bomberos forestales, como se llaman a sí mismos, se han sumado a las protestas representantes sindicales de bomberos y plataformas de servicios de bomberos haciendo declaraciones públicas sobre la escasez de su número y solicitando más efectivos. Sin poner en duda que estas declaraciones ,puedan perseguir un buen fin, están fuera de lugar porque no corresponden a sus funciones o competencias. Los sindicatos, cumplen una gran labor social pero, no son los responsables de determinar el número de los bomberos que debe tener un servicio público de bomberos. Para esto están los responsables de los servicios, los gestores técnicos en primera instancia -que seguro que les gustaría contar con una plantilla mucho más numerosa- y los responsables políticos que son quienes en última instancia deciden en qué se gasta el presupuesto que disponen cada año para prestar los servicios de su administración. No son los actores de una película, por muy importantes que sean, y por mucho que cobren, los que le dicen al director o al productor de la película cuántos actores debe haber en la película. Simplemente, no les corresponde; ni los soldadores de un astillero exigen a su empresa que debe haber más soldadores, ni son los albañiles que trabajan en la construcción de un edificio quienes dicen cuántos albañiles debe haber en esa obra; ni tampoco sus sindicatos. La función de los sindicatos de los trabajadores es defender las condiciones de trabajo de los que están. Naturalmente que los sindicatos se financian entre otras cosas de las cuotas sindicales, pero no está bien engordar sus ingresos a costa de que entren más y más funcionarios que se pagan con los impuestos de todos los contribuyentes, pues ya tenemos una presión fiscal elevada. No lo digo yo, son los expertos, como Marc Castellnou y otros conocedores de la materia quienes dicen que no hacen falta más medios; que lo que hace falta es una gestión forestal inteligente: Prevención Riesgos Accidentes Las referencias Para averiguar si tenemos poca o mucha plantilla lo primero que debemos tener en cuenta es respecto a qué. Para saber si en España hay muchos habitantes, debemos preguntarnos respecto a quién. Si nos comparamos con Rusia (145 millones), somos pocos, y si nos comparamos con Andorra (76.000), somos muchos. Si lo que comparamos es la densidad de población: en España (93 hab/km2) somos más que en Rusia (8,3), pero menos que en Andorra (162,6); así que todo depende de qué referencia utilicemos.
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Evolución de la plantilla de los Servicios de Bomberos en España. Elaboración propia
Una de las referencias que podríamos usar es la del número de bomberos por habitantes. Se puede afirmar sin un ápice de error que las Administraciones españolas han hecho un esfuerzo razonable en los últimos años para incorporar bomberos asalariados y que no tenemos menos bomberos profesionales por habitantes que en la mayor parte de Europa, y que, en todo caso lo que tenemos es muchos menos voluntarios en el ámbito rural. Aunque, como siempre ocurre, cuando hablamos de España, la distribución de recursos es muy desigual por toda la geografía. El riesgo Otra forma de abordar el análisis es midiendo el riesgo de incendio de los ciudadanos españoles y evaluando si están bien o mal protegidos en relación con dicho riesgo. Los representantes de base o portavoces (sindicatos) de los bomberos afirman constantemente que hay pocos bomberos, sin aportar ningún dato, argumento o prueba; simplemente exponen a quién les quiera oír que la población está en peligro por culpa de que hay pocos bomberos, siempre apelando a la hipotética amenaza de que pudiera haber ocurrido un desastre que muchas veces no ocurre. ¿Hay tanto riesgo para la población, como dicen?
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Evolución de la tasa de muertes por incendio en España desde 1980. Elaboración propia
Los principales indicadores mundiales para medir el riesgo de incendio son los que arrojan las estadísticas que recogen las variables de las pérdidas económicas que se producen debido a incendios y el número de víctimas mortales en incendios. Conocer el primero de ellos (pérdidas económicas) en España es casi ciencia ficción pues las administraciones españolas y las compañías de seguros no unen sus fuerzas para poder conocer esta información, así que nos quedamos sin saberlo. Pero, sí sabemos el número de muertos por incendio gracias al INE, la APTB y la Fundación MAPFRE que desde el año 2010 elaboran anualmente el estudio de víctimas mortales en incendios y explosiones. Tomando como referencia el indicador básico del número de muertos en incendio por millón de habitantes, como se ve en el gráfico de evolución de la tasa de muertes por millón de habitantes desde 1980, tenemos la certeza de que España tienen una evolución muy positiva en este indicador. España es uno de los tres países más seguros del mundo en materia de protección contra incendios y podemos deducir que el riesgo de incendio para la sociedad española está más que aceptablemente cubierto. El eco de los medios Creo que uno de los problemas ante tan alarmantes noticias es el desconocimiento de los periodistas y de los directores de los periódicos del sector de las emergencias y se hacen eco de noticias que no lo son dando audiencia a manifestaciones interesadas poco veraces. No me imagino a un director de un periódico permitiendo publicar la noticia de que en un ayuntamiento hay pocas secretarias sin documentarse antes sobre si tal afirmación es cierta y sin contrastar con el Ayuntamiento la veracidad incuestionable del hecho. Sin embargo, cuando hablan de emergencias alarman innecesariamente a la población (sus lectores) de que tal ciudad o que tal comarca está desprotegida cuando ello no es del todo cierto. Conclusión No es cierto que los ciudadanos españoles estén en grave riesgo de incendio. España es uno de los países más seguros en incendios debido posiblemente a algunos de los siguientes factores:
  • Disponemos de una buena legislación de protección contra incendios.
  • Los materiales de construcción utilizados (ladrillo, cemento, yeso, teja, pizarra, escayola) no son combustibles y proporcionan una construcción segura.
  • En los últimos 30 años se ha triplicado el número de bomberos profesionales. Se ha triplicado el número de parques y se siguen desplegando por el territorio de forma notable, reduciendo significativamente los tiempos de respuesta.
  • El equipamiento y formación en los servicios de bomberos ha adquirido cotas de gran nivel.
  • Los servicios de bomberos (sobre todo los municipales) han creado departamentos de prevención de incendios que proporcionan una gran reducción del riesgo de incendios.
  • Las campañas de prevención y prevención pública (educación a escolares y charlas a mayores) mejoran el comportamiento seguro de los ciudadanos.
  • Es cierto que, si nos comparamos con Europa, en España no hay muchos bomberos, pero esto es debido al número tan bajo de bomberos voluntarios que tenemos. Debería haber políticas municipales de creación de bomberos voluntarios.
  • No es cierto que, en España, en general, haya pocos bomberos profesionales, aunque es cierto que en algunas provincias españolas hay pocos de guardia. En otras ciudades se está por encima de la media europea de bomberos profesionales.
  • Para responder a la pregunta del título del artículo, podemos decir que en algunos sitios sí, pero quizás en otros lugares (en España) sobren bomberos. De la misma manera que en algunos sitios faltan parques y en otros territorios alguno está de sobra.
  • Sin duda, se trata de un tema sensible, sobre todo, en aquellos lugares donde el número de bomberos es tan escaso que la respuesta a los siniestros de los ciudadanos en algunas zonas alejadas llega con mucho retraso. Pero, lo peor es que no haya parques de bomberos con medios y con personal, no siendo tan importante si los bomberos son profesionales, o funcionarios, o voluntarios.
Pero, no importa lo que digamos hoy con datos; mañana oiréis en alguna tertulia o leeréis en cualquier periódico que en España hay pocos bomberos y que la ciudadanía está en peligro. Al igual que algunos políticos, algunos sindicalistas son capaces de decirnos cualquier mentira a la cara, sin sonrojarse.

Banderas de playa para daltónicos

En el mundo hay aproximadamente 350 millones de personas que sufren algún tipo de daltonismo, la mayoría hombres, ya que afecta a un 8% de la población masculina y a un 0,5% de la población femenina.

Esta dificultad para interpretar las colores, afecta a numerosas tareas cotidianas, y una de ellas es la de poder distinguir el color de la bandera de la playa que indica si el baño está o no permitido.

Desde hace unos años, se ha puesto en marcha una iniciativa para mejorar las banderas de playa, de manera que las personas que padezcan algún tipo de daltonismo puedan interpretarlas.

Se trata de incorporar el código ColorADD al fondo de las banderas. ColorADD es un sistema gráfico de identificación de colores para que las personas que padecen daltonismo puedan diferenciar con facilidad un color de otro. Este código inclusivo y universal, está basado en cinco símbolos gráficos que hacen referencia a los tres colores primarios, el blanco y el negro.

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Código ColorADD (Fuente: Wikipedia. Maximilian Dörrbecker -Chumwa-)

En el caso de las banderas de playa para daltónicos, sobre los colores habituales de las banderas de socorrismo, se incluyen estos tres símbolos:

  • una línea diagonal para el amarillo.
  • un triángulo que apunta hacia la izquierda para el rojo.
  • una línea diagonal junto a un triángulo que apunta hacia la derecha para el verde.

Sin duda, ¡una gran iniciativa!

Este código se viene utilizando desde hace años en otros ámbitos: Etiquetas de la medicación, pulseras de identificación, en el metro, en un Hospital…

Enlaces: https://www.diariodesevilla.es/sociedad/banderas-playas-significado_0_1695731486.html

https://www.eldebate.com/salud-y-bienestar/salud/20220715/asi-ingenioso-metodo-daltonicos-diferencien-banderas-playa.html

*Fotografía proporcionada por DeBandera.es, tienda en línea que ofrece una amplia variedad de banderas de alta calidad. Visita su sitio web en https://debandera.es para obtener más información.

Noticias sobre caídas en 2022

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En enero de este año publicamos un artículo sobre las noticias sobre accidentes de caídas publicadas en último trimestre de 2021, y desde el Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes se lo enviamos a todos los periódicos y agencias de noticias llamando la atención sobre que a pesar de que las caídas son la primera causa de muerte accidental en España, las noticias sobre los accidentes que producen estas muertes eran hasta hace poco casi inexistentes. Autor: Javier Larrea. Presidente del Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes Publicación: Web OPRA www.opra.info • 26 de julio de 2022 Para comprobar la evolución de la publicación de noticias sobre caídas en España he realizado una recopilación de estas noticias publicadas en los medios de internet en el primer trimestre del 2022. Estos son los resultados. Número de noticias Se han publicado noticias sobre 73 accidentes por caídas, siendo febrero con 40 caídas el mes que más noticias ha recogido. Naturalmente, la misma noticia puede aparecer publicada en diversos medios. Lo que contabilizo es el número de accidentes noticiados, no el numero de publicaciones sobre ellos. Mi impresión es que está aumentando el interés de los medios sobre los sucesos que tienen como protagonistas las caídas. Consecuencias del accidente Las caídas pueden tener como consecuencia el fallecimiento de la persona accidentada o bien lesiones, a veces graves. De las noticias publicadas, en 33 de ellas se da cuenta de la muerte de la persona accidentada, lo que supone el 45% de los accidentes. Lugar de la caída Entre accidentes laborales (19) y caídas en vivienda (18) alcanzan el 50% de las caídas que han sido noticia. Las caídas más recogidas en los medios son los accidentes laborales (19 accidentes), lo que tiene su lógica pues los sindicatos se encargan de airear esas noticias y elaborar notas de prensa que envían a todas las redacciones, además de organizar manifestaciones en contra de las autoridades laborales y en contra de la empresa del trabajador accidentado con lo cual obtienen mucho eco mediático. Las noticias sobre las caídas en la propia vivienda (18 accidentes), hasta ahora invisibles están adquiriendo mayor protagonismo. El 50% de los accidentados tenía más de 65 años. En la mitad de las caídas en vivienda se produjo el fallecimiento de la víctima. Otro escenario de los sucesos que han sido abundantemente recogidos en las noticias (13 accidentes) han sido las caídas en la calle, en la vía pública, que también arrojan un resultado del 50% de fallecimientos.
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Diario de Valderrueda, 12 de enero de 2022
Otras caídas A veces los medios cubren estas noticias desde otra óptica que no es exclusivamente la caída accidental. Noticias sobre los servicios de emergencias Otro tipo de noticias de caídas son los que se dedican a cubrir casi en exclusiva la intervención de los servicios de emergencia (5 sucesos), la hora de la llamada, qué recursos y cuántos fueron, qué hicieron, a qué hora volvieron, etc. Noticias sobre famosos Cuando la caída la ha sufrido un personaje famoso, ya sea actor, futbolista o tertuliano, toda la información versa sobre el personaje y no sobre el accidente (3 sucesos). Noticias deportivas Se refieren a los accidentes de caídas (6 sucesos) sufridos principalmente por montañeros, escaladores, senderistas, esquiadores o algún otro deporte de riesgo. Noticias sobre reclamaciones y juicios Cada día es más frecuente que los ciudadanos exijan su responsabilidad civil a los ayuntamientos o titulares de los edificios en que sufran alguna caída y la prensa se hace eco tanto de las demandas como de las sentencias que se produzcan en instancia judicial. En el trimestre observado ha habido 6 noticias sobre estas reclamaciones y sus sentencias. Es sin duda un área informativa que irá en aumento. Tras la revisión de esta recopilación voy apreciando un notable incremento en las noticias de accidentes de caídas aparecidas en prensa, aunque estaría bien que la información sobre el accidente y la persona accidentada fuese mucho más completa. Queda mucho por mejorar. Desde el Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes queremos otorgar mayor relevancia a la prevención de las caídas accidentales, por lo que hemos dispuesto en nuestro portal www.opra.info una sección dedicada a las caídas con una recopilación de noticias, artículos, informes, estadísticas y legislación sobre caídas, que iremos ampliando poco a poco. Recordemos que las caídas son la principal causa de muerte accidental en España, con 3.605 personas fallecidas en 2020.

Cartel de prevención de incendios forestales de la Comunidad de Madrid

Como parte de las acciones para prevenir incendios forestales, la Comunidad de Madrid ha elaborado un atractivo póster titulado “El mejor cortafuegos eres tú”. El colorido cartel expone de forma clara diversos consejos dirigidos a los ciudadanos para prevenir y evitar los incendios en el monte y en los entornos urbano-forestales, así como indicaciones de cómo actuar en caso de incendio. Prevención Riesgos Accidentes  

De la Ingeniería de Incendios a la Prevención de Riesgos Laborales (II) [20/07/2022]

De la lectura de la introducción de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (PRL) podemos interpretar que en el riesgo de incendios que estamos analizando puede no ser suficiente el cumplimiento de los códigos prescriptivos de Protección Contra Incendios (PCI), puesto que esta ley obliga al empresario a garantizar la seguridad de los trabajadores. Es esta obligación de “garantía de la seguridad” sobre la que se fundamenta el análisis que se expone a continuación. (Se recomienda leer la primera parte de este artículo: De la Ingeniería de Incendios a la Prevención de Riesgos Laborales (I) [13/07/2022]) Como se apuntaba en la primera parte de este artículo, los requisitos de seguridad contra incendios, establecidos en los diversos códigos aplicables de PCI, o en el CTE o el RSCIEI, son de cumplimiento obligatorio, pero necesariamente de carácter genérico y de mínimos. Su carácter genérico les impide tener en cuenta las circunstancias específicas que conforman el riesgo de incendio en cada edificio, en cuanto a actividades y características concretas de vulnerabilidad de los ocupantes se refiere. El simple cumplimiento de los requisitos de PCI, establecidos por la normativa aplicable a cada edificio, no satisface las obligaciones derivadas de la LPRL en cuanto a PCI, no garantiza la protección eficaz contra incendios, y expone a graves sanciones a los empresarios y titulares de los diversos centros de trabajo. Prevención Riesgos Accidentes No retroactividad de las leyes Por otro lado, cada vez que se publica un nuevo código, este no afecta a los edificios o industrias que estuviesen construidos, o contasen con licencia de construcción, antes de la entrada en vigor del mismo, salvo cambio de uso o realización de obras de determinada envergadura. Sin embargo, los servicios de prevención, al realizar las evaluaciones periódicas de riesgos en los lugares de trabajo, al evaluar el riesgo de incendio se suelen limitar a comprobar si el mismo cuenta con las medidas de PCI que le fueron exigidas por el código aplicable. Así las cosas, en nuestro país la LPRL parece incumplirse sistemáticamente en los lugares de trabajo, en lo que afecta a la evaluación y corrección del riesgo de incendio. Existen dos aspectos en la LPRL, que son de la mayor relevancia:
  1. El primero es que la LPRL es una trasposición de una Directiva Europea, la 391/89, y que por tanto su cumplimiento va más allá del contexto de una Ley española, desarrollada dentro de la soberanía propia de nuestro país, para la que el Gobierno pueda establecer un cumplimiento legal formal, tal como hace con los códigos nacionales de PCI. La LPRL como trasposición de la Directiva no admite su cumplimiento formal, ni la certificación de cumplimiento por los servicios de prevención, ni por ningún otro profesional facultativo, servicios de compliance, etc.
  2. El segundo es que tanto la Directiva 391/89 en su Artículo 6, como la LPRL en sus artículos 14 a 20, exigen que el empresario facilite la protección eficaz ante todos los riesgos que puedan afectar a la seguridad y salud de los trabajadores (obviamente el riesgo de incendio es uno de ellos) mediante una acción preventiva consistente en:
    • Evitar los riesgos.
    • Evaluar los riesgos que no se puedan evitar.
    • Reducir el nivel de riesgo a un valor aceptable.
    • Tener en cuenta la evolución de la técnica.
    • Dar las debidas instrucciones a los trabajadores.
Una pregunta obligatoria es, qué se puede considerar como un nivel de riesgo aceptable. Según las diversas administraciones europeas sobre PRL (téngase en cuenta que se trata de una Directiva Europea que afecta a todos los países miembros), se maneja un concepto global denominado: As Low As Reasonable Practicable (ALARP), es decir “tan reducido como sea razonablemente posible”. Podría definirse como un umbral de aceptabilidad del riesgo basado en un principio de reducción del riesgo hasta que cualquier medida de reducción adicional, aunque posiblemente sea técnicamente factible, se considere desproporcionadamente costosa. Prevención Riesgos Accidentes Los servicios de prevención, en sus evaluaciones periódicas, suelen considerar que, si los lugares de trabajo cumplen la legislación nacional sobre PCI aplicable a dichos lugares, el riesgo de incendio se encuentra reducido a un nivel aceptable, y en algunas ocasiones realizan algún ejercicio de evacuación. Ese tipo de actuación no es aceptable y no se corresponde con el mandato de la Directiva 391/89 ni el de la LPRL por las siguientes razones:
  1. El mero cumplimiento de la legislación nacional que le fuese aplicable a un lugar de trabajo, no puede interpretarse como garantía de la protección eficaz frente al riesgo de incendio. Se producen incendios en edificios, con víctimas y sin victimas que se supone que cumplían, al menos formalmente, la legislación aplicable sobre PCI. Los códigos, normas, etc., sobre PCI evolucionan con el paso del tiempo, normalmente hacia mayores niveles de exigencia. En los años 70s en España no existía prácticamente código alguno sobre PCI. En la actualidad disponemos del CTE-DBSI, el RSCIEI, y el RIPCI. Existen edificios, que datan de los años 70s, sin ninguna o muy escasa protección; de los años 80s con un mejor nivel; de los años 90s mejor aún, etc. Es evidente pues, que el cumplimiento por el lugar de trabajo, de los códigos de PCI que le sean de aplicación no facilita “per se», la protección eficaz (teniendo en cuenta el avance de la técnica) que prescriben Directiva y LPRL.
  2. Los códigos de PCI son “genéricos” y de “mínimos”. De su aplicación no puede inferirse en modo alguno que se ha realizado una evaluación y corrección del riesgo, teniendo en cuenta la evolución de la técnica, tal como requieren la Directiva y la LPRL. La Guía Técnica de acompañamiento del RSCIEI, establece de forma explícita, que del cumplimiento de este reglamento no puede inferirse que se cumplan los niveles de protección requeridos por la LPRL.
  3. El desarrollo de simulacros de emergencia y/o ejercicios de evacuación, sin haber realizado una evaluación técnica previa del riesgo de incendio, considerando diversos supuestos de incendio (escenarios de incendio) que pueden hacer inutilizables determinadas vías de evacuación, y estimar si los tiempos controlados satisfacen unos determinados parámetros de aceptabilidad, sugiere muy poca utilidad.
La evaluación del riesgo de incendio y la ingeniería de seguridad contra incendios. La evaluación ASET-RSET La evaluación del riesgo de incendio en un edificio es un proceso que se puede abordar desde variadas perspectivas, dentro del marco de la ingeniería de seguridad contra incendios. Un método de evaluación, muy intuitivo, que permite comprender la interacción entre las medidas existentes de seguridad contra incendios, y si las mismas son aceptables o no, en cuanto a los niveles de seguridad conseguidos, es el método ASET–RSET. Prevención Riesgos Accidentes Este método compara dos valores de tiempo, el ASET (Available Safe Egress Time) o Tiempo disponible para una evacuación segura, con el RSET (Required Safe Egress Time) o Tiempo requerido para una evacuación segura. El tiempo ASET comprende el tiempo transcurrido desde que se produce la ignición, en un determinado escenario de incendio, hasta que se pierden las condiciones de sostenibilidad para la vida en el edifico y sus vías de evacuación. Las condiciones de sostenibilidad se expresan en valores establecidos en documentos internacionalmente reconocidos, que pueden incluir visibilidad en metros, concentraciones de gases tales como CO, CO2, CNH, temperaturas vs. humedad, velocidad del aire, etc. El tiempo RSET comprende el tiempo requerido para lograr la evacuación de todo el personal dentro del edificio, desde que se produce la ignición, hasta el exterior o un lugar seguro. Un determinado diseño de PCI será aceptable si el tiempo ASET es mayor que el tiempo RSET multiplicado por un factor de seguridad, para cada escenario de incendio considerado. El cálculo del ASET se realiza mediante la aplicación de fórmulas matemáticas que permiten evaluar la emisión de humos y gases tóxicos y modelos matemáticos de fuego tales como el FDS (Fire Dynamics Simulator) del NIST. Este tiempo, ASET, será mayor o menor en función de los medios disponibles en el edificio para el control del incendio y sus efluentes, tales como, rociadores automáticos, sistemas de control del humo, limitación de cantidades y tipos de combustibles, compartimentación, etc. El tiempo RSET, comprende la suma de varios intervalos temporales, que incluyen:
  1. Tiempo de detección del incendio. Depende del sistema de detección automático disponible: convencional, analógico, de aspiración, llamas, etc.
  2. Tiempo de pre-movimiento. Relacionado con el tiempo de investigación de la alarma (real-falsa), sistemas de comunicación de la alarma (alarmas acústicas, comunicación por voz, etc.) y el pre-entrenamiento y preparación para la emergencia de los ocupantes.
  3. Tiempo de evacuación y formación de colas. Ligado a la idoneidad de las vías de evacuación, señalización convencional o señalización dinámica e inteligente, etc. Se puede calcular mediante modelos de movimiento de personas, STEPS, LEGION, PATHFINDER, etc., y comprobar mediante simulacros reales.
Parece evidente que un tipo de análisis como el que se acaba de describir, está más en consonancia con lo requerido por la LPRL y la Directiva, en lo que a la evaluación y control del riesgo de incendio se refiere, en los lugares de trabajo. Formación y entrenamiento de los trabajadores Un aspecto crucial, para lograr la efectividad de las medidas implantadas de seguridad contra incendios, es el del conocimiento de las medidas disponibles de PCI por los ocupantes del centro de trabajo, así como la preparación y organización de estos para actuar frente a las emergencias, lo que se debe traducir en la existencia de un Manual de Autoprotección, operativo y debidamente implementado. Los trabajadores deben conocer y cómo operan todas las medidas de PCI, activas y pasivas, con que cuenta su lugar de trabajo. En una inmensa mayoría de casos parece como si las medidas de PCI fueran totalmente ajenas a los trabajadores haciendo más verdad que el “cumplimiento formal” de los códigos sea el de la verdadera utilidad última de la PCI. Simulacros de evacuación, que se realizan sin la adecuada preparación, sin considerar los diversos potenciales escenarios de incendio, proporcionan niveles mínimos de seguridad, y sin embargo, ese tipo de simulacros suelen ser el estereotipo común en el mundo de la prevención de incendios en el marco de la LPRL. En consecuencia, la consecución de un nivel aceptable de seguridad contra incendios en cualquier lugar de trabajo, edificio o industria, debe contar con un programa de formación preventiva en esta materia, impartido con una mínima periodicidad y eficacia, que haga usuarios de los sistemas de PCI existentes a todos los ocupantes. Conclusiones En nuestro país, la sensibilización de la sociedad sobre el riesgo de incendio y las medidas de protección contra incendios es extraordinariamente baja. Se entiende como consecuencia de ello que el cumplimiento de la Directiva Europea 391/89 y de la LPRL 31/95, en lo que se refiere al riesgo de incendio, pueda no haberse percibido correctamente, por los empresarios, las autoridades y los servicios de prevención. La protección de incendios en la mayoría de los lugares de trabajo se suele limitar al cumplimiento de los códigos y reglamentos de PCI que le fuesen aplicables en el momento de su proyecto, construcción o puesta en marcha. Estas medidas de PCI pueden ser insuficientes, pueden no facilitar una protección eficaz, y en cualquier caso no responden en forma alguna al mandato de la LPRL. La LPRL exige realizar una evaluación y corrección del riesgo de incendio mediante una evaluación técnica de acuerdo con el estado del arte tecnológico, propio de la ingeniería de PCI. Para alcanzar un nivel de riesgo de incendio aceptable (ALARP) puede ser necesario recurrir a medidas adicionales de PCI a las requeridas como “mínimos” en los códigos.

Nueva encuesta sobre las banderas rojas de las playas

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Os proponemos una nueva encuesta desde OPRA: ¿Deberían ser multados quienes se bañan en las playas con bandera roja?
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¡Vota en nuestra web! Los resultados de la anterior encuesta, que ya está cerrada, han sido: ¿El cobro de una tasa por los rescates en el medio natural cuando los ciudadanos se arriesguen de forma imprudente tiene efectos preventivos?
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Conoce el monóxido de carbono. ¿Sabes qué? ¡Puedes escaparte!

Este documento pretende servir de herramienta útil a los trabajadores que en su puesto de trabajo están expuestos al monóxido de carbono, fundamentalmente en relación con la combustión de productos derivados del petróleo en garajes, gasolineras y cabinas de cobro de peaje, etc. Facilitando el conocimiento del riesgo que supone dicha exposición unida al hecho de consumir tabaco, con el fin de obtener los resultados más saludables en la prevención de riesgos laborales. Tiene la intención de ser un texto de fácil comprensión, de manera que facilite información sobre los riesgos y las medidas de prevención aplicables a los trabajadores de este sector. Autoras: Amparo Betegón Hernando y Begoña Elola Oyarzabal Edita: OSALAN. Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laborales Fecha: Febrero de 2003 ISBN: 84-95859-18-1 Enlace: https://www.osalan.euskadi.eus/contenidos/libro/higiene_200305/es_200305/adjuntos/higiene_200305.pdf Prevención Riesgos Accidentes