Jornada sobre Prevención de Caídas en Alcalá de Henares (Madrid)

El próximo viernes 23 de septiembre se celebrará en el Hospital Universitario Príncipe de Asturias (HUPA) de Alcalá de Henares (Madrid, España) la I Jornada Interdisciplinar de Prevención de Caídas bajo el título “Gestión de estrategias para la prevención de caídas”. Organizada por el Hospital Universitario Príncipe de Asturias y la Asociación Nacional de Directivos de Enfermería ANDE, la jornada está dirigida a profesionales sanitarios y no sanitarios interesados en la prevención de caídas y tiene el objetivo de poner de relieve aspectos de la prevención de caídas en el entorno sanitario. Más información en: https://www.ande.org/gestion-estrategias-la-prevencion-caidas-i-jornada-interdisciplinar-prevencion-caidas-del-hupa/

Nueva encuesta sobre la luz ámbar intermitente en los semáforos

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Con el fin de conocer la opinión de nuestros lectores sobre diversos temas de actualidad, os proponemos distintas encuestas en nuestra web. La nueva encuesta que hemos publicado es la siguiente: ¿Se debería eliminar la luz ámbar intermitente de los semáforos?, relacionada con el debate generado sobre si debería eliminarse en los semáforos la luz ámbar intermitente para los vehículos, cuando coincide con la luz verde para los peatones, que puede producir situaciones de inseguridad para los peatones. Los resultados de la anterior encuesta, ¿Debería ser obligatorio el casco para todos los ciclistas en todos los tipos de vía?, han sido los siguientes:
  • Sí: 26 votos (72%)
  • No: 10 votos (28%)
Prevención Riesgos Accidentes ¡Te animamos a votar!

¿Se va a eliminar la fase ámbar intermitente de los semáforos?

Tras la publicación de una investigación de la fundación británica Safer Roads Foundation (SRF) sobre los peligros para los peatones de los semáforos en ámbar intermitente, este verano se ha abierto un debate sobre el uso de esta fase en los semáforos en España. La luz ámbar parpadeante del semáforo para los vehículos, coincidiendo con la luz verde para los peatones, al parecer solamente existe en los semáforos españoles, y aunque significa que el conductor no tiene prioridad y que debe extremar la precaución, sí permite el paso de los vehículos cuando los peatones tienen el semáforo en verde. Muchos entienden que se pueden interpretar como “mensajes contradictorios”, con el consiguiente riesgo para los peatones. La DGT no plantea eliminar la fase ámbar de los semáforos, pues esta medida depende de los ayuntamientos. Algunos expertos apuntan que el mayor riesgo está en los tramos fuera de intersecciones y en los que tienen giros a la derecha para los vehículos en vías con más de un carril, donde recomiendan evitar su uso. También señalan que se debería reducir su uso en los alrededores de los centros educativos y de los centros de mayores. Las ciudades de Burgos y Barcelona ya han empezado a analizar el uso de esta fase en sus semáforos y han realizado diversas modificaciones, eliminando en algunos semáforos la luz ámbar parpadeante. Las estadísticas de la DGT revelan que en el año 2020 (año covid) fallecieron en España 35 peatones atropellados en pasos de peatones, y 198 resultaron hospitalizados. En el año 2019 fueron 47 los fallecidos y 317 los hospitalizados. Los datos estadísticos no permiten saber cuántos pudieron estar relacionados con la fase ámbar intermitente. Enlace: https://revista.dgt.es/es/reportajes/2022/06JUNIO/0629-El-peligro-esta-en-el-ambar.shtml

¿Se pueden evitar las muertes taurinas?

Las siete muertes que se han producido hasta ahora en los dos últimos meses de este verano en la Comunidad Valenciana han propiciado un debate en sobre si conviene o no dejar de celebrar esos festejos taurinos. Como las muertes en estos festejos se suelen producir de forma aislada e inconexa no llaman la atención de la sociedad, pero si damos un pequeño repaso a las víctimas producidas en el verano nos pueden producir escalofríos, al menos a quienes nos dedicamos a la prevención de riesgos. Autor: Javier Larrea. Presidente del Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes Publicación: Web OPRA www.opra.info • 13 de septiembre de 2022 La muerte no solo está presente en las corridas de toros donde es esperada la muerte del toro, y rara vez la muerte de un torero; la muerte puede aparecer también en los otros espectáculos taurinos como encierros, becerradas, vaquillas, toros de fuego, correfocs, bous al carrer (toros a la calle), y otras diferentes denominaciones de estas “tradiciones” en las que los participantes y espectadores se divierten con el riesgo de estos eventos independientemente del sufrimiento del animal en mayor o menor grado. El debate Son cientos de pueblos y aldeas las que celebran este tipo de fiestas-espectáculo, pero se cuentan con los dedos de una mano las localidades que han decidido suspenderlas, como los municipios valencianos de Tavernes de la Valldigna, Náquera y Sueca. Son pocos aún, pero es un indicador de los cambios sociales que poco a poco cambiarán una tradición que tiene profundas raíces culturales. Las declaraciones del presidente de una asociación de defensa de Bous al carrer diciendo que la muerte es “parte del festival” están fuera de lugar. Aunque el debate ha surgido por el llamativo número de personas muertas en los festejos, los activistas antitaurinos exigen la prohibición y se oponen a todo tipo de crueldad con los animales. En el mundo se está produciendo un cambio cultural respecto de los espectáculos en que los animales sufran daños, y una buena muestra de ello es que en junio de este año se suspendieron los toros definitivamente por orden judicial en La México, la plaza de toros más grande del mundo. Los decesos de 2022 (por el momento) En la Comunidad Valenciana se han producido en estos festejos entre julio y agosto siete muertes alcanzando el récord de 7 decesos en estos festejos, igualando la cifra que se produjo en 2015:
  • El 9 de julio a las 02:30, un francés de 64 años fue corneado en los “bous al carrer” de Pedreguer (Alicante).
  • El 12 de julio una vaquilla corneó a un hombre de 56 años en el espectáculo nocturno compuesto por “vaques y bou embolat” en Picassent (Valencia).
  • También resultó fallecido otro varón de 50 años por la cogida en los “bous al carrer” de Meliana (Valencia) el sábado 17 de julio por la noche.
  • En la medianoche del viernes 6 de agosto un joven de 18 años fue empotrado violentamente contra un burladero por un toro embolado en Soneja (Castellón), causándole la muerte.
  • Un vecino de Almedíjar (Castellón) de 71 años de edad, falleció como consecuencia de la cogida por un toro en los encierros de su localidad a las dos de la tarde del miércoles 17 de agosto.
  • El jueves 18 de agosto una mujer de 73 años fue corneada en los “bous” de Beniarbeig (Alicante).
  • El domingo 21 de agosto un joven de 24 años de Almansa (Albacete), perdió la vida en Vallada (Valencia) tras ser embestido por una vaquilla en un encierro popular de ‘bous al carrer”.
Y no solo ha habido estos muertos en la península este verano. También hemos registrado estos fallecimientos:
  • El 8 de agosto en La Seca (Valladolid) falleció un hombre de 54 años al ser corneado por un toro en una verbena nocturna, donde ya había fallecido otro hombre de 40 años en el encierro del sarmiento el día 1 de mayo.
  • En Cella (Teruel) falleció un varón de 69 años tras ser corneado por el toro de fuego a las 00.40 horas del domingo 14 de agosto.
  • El 28 de agosto falleció un hombre de 60 años durante los encierros celebrados en Alalpardo (Madrid).
Desde 2014 han muerto en tierras valencianas 31 personas cogidas por toros o vaquillas (52 muertes desde 2005) y entre 2014 y 2021 ha habido 5.415 heridos en estos festejos. Análisis de riesgos de los ¿accidentes taurinos? Un accidente es si vas por el monte y te pica una víbora; no es un accidente si coges una víbora y te la metes en tu cama y te pica. No parece que pueda ser calificado de accidente ser cogido, o embestido por un toro o becerro si te pones de forma intencionada delante del astado en una situación de absoluto estrés para el animal. Evidentemente, no todos los espectáculos son iguales y desde el punto de vista del riesgo puede ser injusto a la vez que inexacto meter a todos en el mismo saco. Entre los encierros y los toros de fuego, correbous y bous al carrer hay notables diferencias dignas de destacar. Desde este Observatorio de Prevención de Riesgos nos vamos a centrar en aquellas variables que intervienen de forma desfavorable en los correbous y los bous al carrer: El escenario del festejo Los escenarios son muy diversos e irregulares con escasa preparación ni análisis para mejorar la seguridad. Suele primar el aserto: “siempre se ha hecho así”. El horario de celebración Casi siempre se celebran de noche, cuando después de un día de fiesta los participantes acumulan más fatiga y tienen mermadas sus facultades físicas y reflejos, y probablemente con las más altas dosis de ingesta de alcohol (¿y drogas?) que limita mucho más aún las capacidades de reacción y enlentece los reflejos. El control que ejercen los organizadores y autoridades Las autoridades ejercen poco control para evitar que menores, o personas muy mayores, o borrachos o drogados accedan al recinto. El trato a los animales Los animales son sometidos a algún tipo de tortura o sufrimiento por lo que se encuentran en una situación de estrés extremo y en una situación de defensa y ataque por lo que sus cornadas son más fuertes y violentas. Las medidas de asistencia sanitaria en caso de accidente No suele haber medidas sanitarias de calidad para atender con inmediatez. No siempre se dispone de ambulancias con personal cualificado para atender las graves lesiones que pueden producirse. Y como muchos pueblos y aldeas organizan estos eventos, a veces, los hospitales para atender a los heridos pueden estar a casi una hora de distancia. ¿Es posible la prevención de este riesgo? Aceptando que hay personas que disfrutan con el espectáculo que incluye el sufrimiento de estos animales, las autoridades y organizadores de los festejos deberán contraponer esa potencial diversión con el riesgo cierto de perder a alguno de sus vecinos, y actuar en consecuencia. Dejando de lado el sufrimiento que sufren los animales, como seres sintientes, y centrándonos tan solo en los aspectos preventivos de gestión de los riesgos, la sociedad debería adoptar las medidas preventivas para evitar este grave riesgo para la población. Aplicando las formas de la «Regla de las Cuatro Tés (4T)» para la gestión de los riesgos, que otro día trataré con más profundidad, resulta inaceptable TOLERAR ese riesgo tal y como se acepta en la actualidad; TRANSFERIR la responsabilidad del riesgo a un tercero mediante una póliza de seguros de Responsabilidad Civil, es obligado pero insuficiente para reducir los accidentes; la opción más contundente sería TERMINAR con el riesgo, es decir NO CELEBRAR estos espectáculos que suponen un riesgo grave para las personas. Otra opción es TRATAR el riesgo atendiendo a las variables que se han analizado, interviniendo sobre ellas para reducir el riesgo. La gran mayoría de estos fallecimientos se han producido de noche, así que parece que la nocturnidad es un factor de riesgo importante que debería considerarse si se quiere reducir el riesgo. Las otras variables analizadas también son importantes y cada una de ellas (escenario, control de accesos, trato a los animales y recursos de asistencia sanitaria) debiera ser objeto de un análisis pormenorizado por parte de organizadores y autoridades con la intención de modificar todo aquello que pueda beneficiar la seguridad del festejo. También, desde una perspectiva personal, las personas participantes deberían valorar sus capacidades y habilidades cuando vayan a exponerse a un riesgo en el que pueden perder la vida. Las declaraciones del presidente de una asociación de defensa de bous al carrer diciendo que la muerte es “parte del festival” de lo que debe ser una fiesta que proporcione felicidad a sus participantes. Un alcalde, ante la alternativa de no modificar nada (respetando la cultura popular), debería pensar cómo puede verse en la tesitura de tener que explicar a los padres de un chico muerto en las vaquillas que es más importante la tradición del pueblo que la vida de su hijo.

La pérdida de Albert Vilanova [07/09/2022]

En estas líneas os voy a explicar lo que Albert Vilanova ha sido y ha aportado en el sector de incendios y emergencias en España a lo largo de toda su trayectoria profesional. En la vida te encuentras con personas de toda índole y condición, algunas pueden resultarte indiferentes, por otras puedes sentir rechazo, y sin embargo otras te producen admiración y las utilizas como referente en la vida para crecer; son esas personas que deseas imitar. Albert Vilanova era de estas últimas. Recorrido profesional Graduado como arquitecto técnico en 1974 y tras tener actividad en el área de la PCI en el sector privado, en el año 1981 se incorpora como tècnic del Servei de Prevenció d’Incendis de la Generalitat de Catalunya, donde en el año 1987 pasa a ser jefe del Servicio de Prevención de Incendios. En el año 1995 obtuvo la licenciatura en Derecho por la UB y en año 2002 obtuvo la plaza de Inspector de Bombers. A lo largo de su vida profesional en Bombers de Generalitat de Catalunya ocupó varios puestos de dirección: Director de l’Escola de Bombers (1995-2002), Cap de l’Àrea de Suport Operatiu General (2002-2008), Cap de la Divisió de Planificació i Gestió (2008-2011) y Cap del Servei de Prevenció (2011-2012). En el año 2012 fue designado Subdirector general Tècnic, y finalmente, el año 2014 pasó a ocupar el más alto puesto de la dirección operativa, o sea Subdirector General Operatiu, donde permaneció hasta su jubilación en 2018. Prevención Debido a los problemas de aplicación e interpretación de la NBE–CPI/91 confeccionada unilateralmente por el Ministerio de Fomento, se produjo un movimiento entre varios jefes de Bomberos para proceder a su rectificación. Albert Vilanova junto con Martín Curtu (director de Bomberos de Donostia) convocaron una reunión en Barcelona para elevar al Ministerio una propuesta de modificación. Coincidimos varias veces en Madrid en el Ministerio de Fomento en las reuniones de la Comisión permanente de la NBE-CPI. Él asistía en representación de Catalunya y yo en nombre de la APTB. Otro encuentro, muy entrañable, fue el primer evento de la APTB organizado en 1993, en Palma de Mallorca, por Guillermo García Pol, director de Bombers de Palma, precisamente sobre la NBE-CPI/91, en la que Albert fue ponente como experto en prevención de incendios. Una de las banderas de Albert en defensa de los servicios de bomberos era la postura de que la competencia de aplicación de la legislación de prevención de incendios y la inspección e informe de la normativa de incendios debía realizarse a través de los departamentos de prevención de incendios de los servicios de bomberos. Fue un firme defensor de la idea de APTB de editar la revista PREVENCIÓN de Incendios que vio la luz en el primer trimestre del año 1999 presentada en BCN en la feria Construmat. Participó muy activamente en el proyecto europeo SAFEHOTEL junto a la mayor parte de los países europeos y que pretendía establecer unos criterios de calificación de categorías hoteleras en función de su nivel de protección contra incendios. Tras el logro de la promulgación de la Ley 3/2010, de 18 de febrero, de prevención y seguridad en materia de incendios en establecimientos, actividades, infraestructuras y edificios de Cataluña, Albert explicaba a la revista Prevención de incendios su visión de la prevención: «Debemos incrementar las horas que los miembros de los cuerpos de bomberos dedican a la prevención. Nadie mejor que el bombero para sensibilizar al público en materia de prevención. Tienen una mayor capacidad de convicción que difícilmente puede encontrarse en otro funcionario». Fue un entusiasta defensor del concepto “prevención operativa” para que los miembros de los servicios de bomberos de guardia operativa en los parques realizasen tareas de prevención e inspecciones preventivas en los edificios y actividades de riesgo en la zona que cubría su parque. Tras ponerse en marcha el proyecto fue desbaratado por una mala aplicación e interpretación de la parte social. Formación Al frente de la Escola de Bombers jugó un papel trascendente para que Catalunya participase con cuatro instructores en RQ y otros cuatro en FF en el proyecto «Formación de bomberos para la defensa del Medio Ambiente» del Programa LIFE de la Comisión Europea que lideraba Javier Elorza, en aquel momento, secretario general de la APTB. Sin duda, Albert fue un puntal imprescindible en la puesta en marcha de este proyecto que tantos frutos ha dado a los servicios de bomberos españoles. Europeísta convencido, en el año 1998, Albert Vilanova contribuyó a la creación de la EFSCA (Asociación de escuelas de servicios de bomberos de Europa), participando la Escola de Bombers de Catalunya desde su creación, como socio fundador. De su mano, participó la DGPC en algunas reuniones, pero por alguna razón que ignoro ya no forman parte de la EFSCA. Albert Vilanova en la APTB Tras la mencionada reunión de Barcelona sobre la NBE-CPI/91, Albert entró a formar parte de la APTB en 1992, de la que ha sido un gran activo y uno de sus principales colaboradores. Albert Vilanova me sucedió como presidente de la APTB en la asamblea general de Barcelona el día 18 de enero de 1996, siendo su vicepresidente Guillermo García Pol, jefe de Bomberos de Palma (Baleares). Durante su presidencia se logró la inclusión de la APTB en el comité organizador de SICUR y su participación fue decisiva para participar en el Certamen STOP FUEGO que celebró varias ediciones en la FIRA de Barcelona. En el año 1996 contribuyó a que se pudieran organizar en Barcelona las II Jornadas técnicas de incendios en metro y túneles, que, con la colaboración de Bombers de Barcelona y su director Jordi Murtra, fueron un éxito con 300 asistentes. Estando él de presidente, la APTB entró como socio en el Programa europeo Leonardo que aportó gran información sobre la estructura y funcionamiento de los servicios de bomberos de los países europeos. En el aspecto asociativo es de destacar que en su presidencia se abrió la posibilidad de crear delegaciones territoriales, siendo la primera la de Andalucía. En el año 2000 se organizó coincidiendo con SICUR el Congreso Iberoamericano de Formación en Emergencias que resultó un gran éxito con 350 asistentes y que se volvió a repetir en 2002. Concluyó su mandato como presidente de la APTB en la asamblea general de Madrid, el 27 de febrero de 2002, siendo relevado por Guillermo García Pol, pero se mantuvo como vocal en la junta directiva de la APTB. En el año 2009, tras del incendio de Horta de San Joan en que murieron 5 miembros de Bombers de Generalitat de Catalunya, se produjo un importante movimiento asociativo entre los inspectores y subinspectores de este servicio. Sin duda, el prestigio profesional de Albert y su vinculación con la APTB fue clave para que casi un centenar de inspectores y subinspectores catalanes se incorporasen a la APTB logrando el récord de afiliación en esa fecha. Se dio paso a la creación de la delegación territorial APTB-Cat. En el año 2015 fue el anfitrión en Barcelona del encuentro EXCHANGE OF EXPERTS auspiciado por el Programa Europeo de la Protección Civil Europea, coordinado por Fran Echeverría.
Encuentro EXCHANGE OF EXPERTS. Barcelona 2015.
Encuentro EXCHANGE OF EXPERTS. Barcelona 2015.
Jubilación Albert Vilanova i Ferreras, quien fuera el jefe operativo del servicio de bomberos más grande del Estado español con más de 5.000 miembros, siguió vinculado al mundo de los bomberos como miembro del patronato de la Fundación PAU COSTA y colaborando como voluntario en la CRUZ ROJA de Sitges (Barcelona) donde residía. Albert, además de su convicción por la eficacia del modelo europeo mixto de bomberos profesionales y voluntarios, abarcaba profundo conocimiento técnico de las distintas facetas del ámbito bomberil, de la prevención de incendios y de la gestión en emergencias, contaba con un talante amistoso, conciliador, dialogante, creativo, abierto a nuevas propuestas, prudente en sus metas, pero constante y perseverante en sus objetivos lo que le convirtió en una persona muy querida, admirada y respetada que nos ha dejado un legado importante. Ahora tras su marcha el día 20 de agosto de 2022, procede tener presentes las estoicas palabras de Séneca cuando se pierde un ser querido: «no hay que sentirse desgraciado por haberlo perdido sino feliz por la oportunidad de haberlo conocido y disfrutado».

Pautas para la gestión preventiva de los riesgos laborales en los trabajos en altura

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Esta guía marca las directrices a seguir a la hora de gestionar desde el punto de vista preventivo la ejecución de trabajos en altura, con el objetivo de identificar las posibles situaciones de riesgo y planificar una ejecución segura de los mismos. Edita: Umivale Fecha: 15 de julio de 2022 Enlace: https://umivale.es/dam/web-corporativa/Documentos-prevenci-n-y-salud/Tareas-de-Especial-Riesgo/Gesti-n-de-la-PRL-en-los-trabajos-en-altura.pdf

Muertes taurinas en verano

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En eldiario.es han publicado los siguientes datos escalofriantes:
Desde 2014 han muerto en tierras valencianas 31 personas cogidas por toros o vaquillas (52 muertes desde 2005) y que entre 2014 y 2021 ha habido 5.415 heridos en estos festejos.
En la Comunidad Valenciana se han producido en estos festejos entre julio y agosto seis muertos, 3 en cada mes, todos ellos varones:
  • El 9 de julio a las 02:30, un francés de 64 años fue corneado en los «bous al carrer» de Pedreguer (Alicante).
  • El 12 de julio una vaquilla corneó a un hombre de 56 años en el espectáculo nocturno compuesto por «vaques y bou embolat» en Picassent (Valencia).
  • También resultó fallecido otro varón de 50 años por la cogida en los «bous al carrer» de Meliana (Valencia) el sábado 17 de julio por la noche.
  • En la medianoche del viernes 6 de agosto un joven de 18 años fue empotrado violentamente contra un burladero por un toro embolado en Soneja (Castellón), causándole la muerte.
  • Un vecino de Almedíjar (Castellón) de 71 años de edad, falleció como consecuencia de la cogida por un toro en los encierros de su localidad a las dos de la tarde del miércoles 17 de agosto.
  • El domingo 21 de agosto, un joven de 24 años de Almansa (Albacete), perdió la vida en Vallada (Valencia) tras ser embestido por una vaquilla en un encierro popular de ‘bous al carrer».
 
Y no solo ha habido estos muertos en la península este verano.
 
El riesgo taurino
La muerte no solo está presente en las corridas de toros donde es esperada la muerte del toro, y rara vez la muerte de un torero; la muerte puede aparecer también en los otros espectáculos taurinos como encierros, becerradas, vaquillas, toro de fuego, correfocs, bous al carrer, y otras diferentes denominaciones de estas «tradiciones» en las que los participantes y espectadores se divierten con el sufrimiento del animal en mayor o menor grado.
Como las muertes en estos «festejos» se suelen producir de forma aislada e inconexa no llaman la atención de la sociedad, pero, si damos un pequeño repaso a las víctimas producidas en el verano nos pueden producir escalofríos, al menos a quienes nos dedicamos a la prevención de riesgos.
¿Es posible la prevención de este riesgo?
Aceptando que hay personas que disfrutan con el espectáculo de sufrimiento de estos animales, las autoridades deberán contraponer esa potencial diversión con el riesgo cierto de perder a alguno de sus vecinos y actuar en consecuencia.
Y por su parte, las personas deben valorar sus capacidades y habilidades cuando vayan a exponerse a un riesgo en el que pueden perder la vida.
Al de unas horas de publicar esta noticia se ha producido un nuevo fallecimiento. Se trata de una mujer de 73 años, la única mujer, que fue corneada en los «bous» de Beniarbeig (Alicante) el jueves 18 de agosto. Con este suceso, la Comunidad valenciana alcanza el récord de 7 decesos en estos festejos, igualando la cifra que se produjo en 2015.

El casco ciclista

En el año 2020, según el INE, hubo 81 muertes de ciclistas que supusieron un 6% de todas las víctimas mortales en accidentes de tráfico. Aun siendo una cantidad no muy elevada este porcentaje se está incrementando debido al incremento del uso de la bicicleta en España, por lo que deberíamos reaccionar preventivamente. Autor: Javier Larrea. Presidente del Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes Publicación: Web OPRA www.opra.info • 18 de agosto de 2022 En el análisis del gráfico de los accidentes mortales de ciclistas por tramos de edad y sexo resulta destacable que, del total de 81 víctimas mortales, 78 son hombres (96%) y tan solo 3 son mujeres (por debajo del 4%).
Prevención Riesgos Accidentes
Gráfico 1. Muertes de tráfico en España en 2020 por sexo y edad. INE.
Poniendo nuestra atención en las franjas de edad que mayor accidentalidad presentan nos encontramos con que hay pocas muertes de ciclistas en la infancia, la adolescencia y la juventud, por debajo de los cuarenta años, y es a partir de esta edad cuando se produce un salto cuantitativo notable. En la población comprendida entre los 40 y los 80 años se han producido 66 fallecimientos de ciclistas, o sea el 81%, es decir, una mayoría aplastante de las víctimas mortales. Quiero significar este este dato para los argumentos preventivos que voy a exponer más tarde. El casco ciclista y la prevención de accidentes Según estudios de la DGT, el 70% de los ciclistas fallecidos sufrió una lesión cerebral y de ahí, teniendo en cuenta otros estudios indican que el uso de un casco reduce el riesgo de traumatismo craneoencefálico en aproximadamente dos tercios o más, parece más que coherente que el Gobierno desee avanzar en la imposición de la obligación del casco para todos los ciclistas en todas las vías con el fin último de reducir las lesiones graves. Si damos por sentado que los accidentes más graves por caída de una bicicleta son los traumatismos craneoencefálicos no es de extrañar que las autoridades consideren que el casco es una buena medida de prevención. Sin embargo, los fabricantes de bicis, y las asociaciones ciclistas no son partidarias de tal imposición. En primer lugar, aducen que el casco no reduce los accidentes y tienen razón, aunque es evidente que sí puede reducir las consecuencias del accidente. Tienen argumentos de peso y entre otros planteamientos se apoyan en experiencias de otros países que demuestran que la obligación del casco ha reducido notablemente el uso de la bicicleta, lo que les preocupa enormemente pues aseguran que un mayor número de bicicletas en las vías públicas les aporta mayor seguridad. Prevención Riesgos Accidentes Normativa actual sobre el casco ciclista Según la legislación española el casco es obligatorio para los ciclistas menores de 16 años cuando vayan en bicicleta en cualquier tipo de vía, urbana, interurbana o cualquier otra. También es obligatorio para todos los ciclistas que circulen en bicicleta por vías interurbanas, así que hay que llevar el casco por carretera, pero no es obligatorio llevarlo por ciudad. Sin embargo, partiendo del hallazgo estadístico de que la mayor parte de los ciclistas fallecidos es mayor de 40 años y tan solo un 4% tiene menos de 20 años, se observa cierta incongruencia en la obligatoriedad de la norma sobre el segmento de edad que menos accidentes mortales padece. Así pues, no parece que haya razones técnicas para que las personas adultas tengan más exenciones que los jóvenes, más allá de la sobreprotección con que estamos cuidando a nuestros menores. Los análisis estadísticos con fines preventivos nos suelen indicar cuáles son los grupos de edad a los que deben dirigirse las medidas y las campañas de prevención, y parece que en este caso está bastante claro en lo que se refiere al uso de la bicicleta: la obligatoriedad del uso del casco debería estar dirigida precisamente a quienes presentan mayor vulnerabilidad. Esperemos de la sensatez de las autoridades responsables de la seguridad vial que se den cuenta de este desajuste e intenten rectificar pronto para contribuir a alcanzar el objetivo de reducir al 50% las muertes en carretera para 2030. Características de los cascos ciclistas Para finalizar, reproducimos esta imagen de la revista Tráfico y Seguridad Vial de la DGT en la que se describen cuáles son las partes principales de un casco homologado para bicicletas y vehículos de movilidad personal (patinetes, segways, monopatines…) y los requisitos de seguridad exigidos.
Prevención Riesgos Accidentes
Imagen de la revista Tráfico y Seguridad Vial.
Recomendación final Desde OPRA, aunque no sea obligatorio, recomendamos encarecidamente el uso del casco, creemos necesario su uso en todo momento, en todo lugar y para todas las edades como medida conveniente para reducir las consecuencias de los accidentes que puedan sobrevenir.

Y recordemos que los accidentes no los tienen las bicicletas sino los ciclistas.

¿Más accidentes de tráfico por la ola de calor?

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En este mes de julio de 2022 se han producido 131 víctimas mortales en 122 accidentes de tráfico, y en el mismo mes de 2019, antes de la covid, se produjeron 117 fallecimientos, lo que supone un aumento este año de un 12%. El director general de tráfico ha atribuido el incremento de accidentes en el mes de julio a los calores que se están sufriendo en la península. Extraer esta conclusión, atribuyendo el incremento de los fallecimientos a una sola causa comparando la muestra de accidentes de un solo mes, me parece que es una declaración arriesgada por parte de un representante de la DGT. Para resultar creíble debería fundamentarse en datos y por el momento parece ser tan solo una opinión del director general. Debería tenerse en cuenta que los desplazamientos de vehículos en 2022 se han incrementado en julio un 5% respecto de 2019, por lo que aquí podría encontrarse la explicación a una parte del crecimiento de la accidentalidad. También debería analizarse con mayor profundidad por qué el 70% de las víctimas mortales se han producido en las carreteras secundarias. La DGT debería tener todos los datos de las víctimas mortales en accidentes de tráfico relacionadas con la temperatura del día del accidente, y también deberían tener datos sobre si los vehículos accidentados tenían aire acondicionado o no, pues este factor puede modificar notablemente los efectos del calor. Simplemente analizando estos datos de las series anuales podrán demostrarnos o no, si lo que afirman es cierto. Y tampoco estaría de más ilustrarnos sobre si este fenómeno de que la ola de calor aumenta las muertes en accidentes de tráfico ha sido advertido en otros países. Lo que sí está claro a la vista de las estadísticas es que hay que tener mucho cuidado en las carreteras secundarias. Mucha prudencia: ¡Los automóviles no tienen accidentes, los tienen las personas!

Prevención de incendios en residencias

El último incendio en residencias con víctimas mortales en España ha ocurrido el 17 de julio en Celada del Camino (Burgos) en el que fallecieron 3 ancianos de 72, 76 y 88 años. En el incendio más reciente, sucedido este 8 de agosto, ha habido que evacuar a 43 personas en una residencia sociosanitaria de Cuenca. Autor: Javier Larrea. Presidente del Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes Publicación: Web OPRA www.opra.info • 10 de agosto de 2022 El 18 de enero de este año otro incendio en la residencia de la tercera edad de Moncada en la provincia de Valencia arrojó un terrible saldo de 9 personas fallecidas. Se trata de uno de los incendios más mortíferos del siglo XXI en España, igualando el registro de nueve víctimas mortales del incendio de una residencia en Zaragoza en 2015. Desgraciadamente, en España no es frecuente que después de cada siniestro grave se piense en qué se debe hacer para que hechos parecidos no se repitan. Es más habitual dedicar tiempo a lamentar lo sucedido, a declarar días de luto, a poner banderas a media asta y a honrar la memoria de las víctimas que a poner recursos a trabajar para que nunca más vuelva a ocurrir. Otros incendios fatales en residencias de personas mayores No es la primera vez que ocurre. Además de los sucesos mencionados de 2022, tenemos otros trágicos incendios en residencias en España en este siglo, entre los que podemos recordar los siguientes:
  • Se da la circunstancia de que la residencia de Moncada ya padeció otro incendio en abril de 2008 en el que hubo varias personas intoxicadas leves por humo y que parece que fue originado intencionadamente por una anciana de 87 años que se suicidó a continuación.
  • El 9 de octubre de 2021 falleció una anciana de 83 años en el incendio que comenzó en una habitación de la segunda planta de la residencia Los jardines de Navas del Rey (Madrid).
  • En la noche del 5 al 6 de enero de 2021 resultó muerta una anciana de 89 años y 18 personas resultaron hospitalizadas por el incendio de un centro de personas mayores en Sevilla. Parece que ser que el incendio fue originado con un mechero en un cuarto de lencería por una residente con demencia.
  • El 11 de julio de 2015, en la residencia Santa Fe de Zaragoza, murieron 9 personas mayores y 12 resultaron heridas por un incendio provocado intencionadamente por una mujer de 64 años que dio fuego a un colchón para protestar por su internamiento en la residencia.
  • En otro incendio, en el mes de marzo de 2014 en Las Rozas (Madrid), dos personas mayores murieron víctimas de un incendio en la habitación de la residencia geriátrica Reina Sofía en la que se encontraban. Al parecer se activó la alarma del sistema de detección de incendios, pero… los detectores estaban en los pasillos de la residencia, no en el interior de las habitaciones o dormitorios por lo que no sirvió de mucho y ambas víctimas fueron encontradas muertas en su habitación.
  • El 9 de febrero de 2010 otras 7 personas fallecieron por la noche en una residencia de ancianos en Sevilla en un incendio que pudo tener un origen eléctrico.
  • En la localidad valenciana de Massamagrell, el 28 de marzo de 2006, 5 internos con enfermedades mentales entre 30 y 80 años perdieron la vida en el incendio de su residencia, posiblemente de origen eléctrico.
Otros incendios en el uso hospitalario Revisando los peores incendios en residencias y hospitales ocurridos en el mundo en 2021, que hayan producido más de 10 víctimas mortales nos encontramos los siguientes:
  • 22 de enero, residencia de ancianos en Ukrania, 15 muertos.
  • 23 de abril, en Bombay (India), 13 muertos de la unidad UCI de un hospital.
  • 24 de abril, Irak, 82 fallecidos en un hospital Covid.
  • 1 de mayo, en Gujarat, India, 16 víctimas mortales en un hospital Covid.
  • 12 de julio de 2021, Nasiriya, al sur de Irak, 90 muertos en un hospital Covid (1).
  • 8 de septiembre, Macedonia del Norte, 14 muertos en un hospital Covid.
  • 7 de noviembre, Ahmednagar, India, 11 enfermos muertos en un Hospital Covid.
  • 22 noviembre, Royak, Bulgaria, 10 fallecidos en una residencia de ancianos.
  • 17 de diciembre, Tokyo, Japón, 25 enfermos murieron en una Clínica de salud mental.
Sin duda, los edificios de uso hospitalario, como así clasifica a las residencias el Código Técnico de la Edificación -CTE-, en su Documento Básico de Seguridad de Incendios -DBSI-, son con diferencia los edificios públicos que mayor número de víctimas mortales producen cada año en incendios en el mundo. Y, por desgracia, este primer puesto también lo ocupan en España las residencias entre los edificios públicos. Ahora, todas las autoridades implicadas tienen la obligación de poner en marcha una reflexión preventiva. No realizar un análisis pormenorizado de lo ocurrido por parte de las administraciones públicas supone una dejación de sus responsabilidades.  Por lo general a los políticos y funcionarios en estos casos les preocupa exonerar a la administración -y a ellos mismos- de responsabilidad y aparecer ante la opinión pública como inocentes, cuando no ignorantes, alegando que por su parte hicieron todo lo que estaba en su mano hacer y que las actuaciones realizadas lo han sido de acuerdo con la legalidad, como si eso les importase un comino a los familiares de los fallecidos y a los lesionados y afectados. Y además, todos sabemos que cumplir con la legalidad no tiene nada que ver con gestionar eficazmente la administración y los servicios públicos. Los hechos repetidos Lo que sabemos hasta ahora es:
  • Que cada cierto tiempo se producen incendios en las residencias geriátricas.
  • Que gran parte de estos incendios fatales se producen por la noche.
  • Que a la vista de los resultados la detección de incendios existente no es capaz de alertar de una forma lo suficientemente temprana como para poder actuar en la extinción del incendio.
  • Que sería necesaria una detección precoz para poner en marcha una evacuación eficaz de las personas residentes, muchas de ellas incapacitadas para hacerlo por su cuenta.
  • Que en las residencias no se dispone por la noche de suficiente personal como para realizar una evacuación rápida de todas las posibles personas (muchas de ellas con problemas de movilidad) que se encuentren en el sector de incendio afectado por el fuego y humo.
Legislación de PCI La principal norma de protección contra incendios que afecta a los edificios es el DBSI en el cuál queda claramente establecido que las residencias geriátricas son edificios de uso hospitalario y a los edificios que han sido dedicados a este uso después de promulgarse el CTE en 1997 se les aplican todas las disposiciones y obligaciones de PCI reguladas en este código. A las residencias construidas y dedicadas a este uso con anterioridad a la entrada en vigor del CTE se les aplica la NBE/CPI.96. Pero, a la vista de los resultados está, que la legislación española de PCI en residencias no resulta un instrumento adecuado para garantizar la seguridad de sus ocupantes (ver artículo ¿A quién protege la legislación contra incendios?) por lo que parece que ha llegado el momento de exigir una revisión de las normas que se están aplicando en los edificios de uso hospitalario. Mejorar la detección de incendios Para conseguir la mejor seguridad contra incendios de los ocupantes de una residencia hay varios elementos que se pueden considerar, tanto de protección pasiva (de resistencia y de reacción al fuego) que pueden impedir la iniciación del fuego y contener la propagación del fuego, como de protección activa. En cuanto a estos últimos, al margen de los sistemas automáticos de extinción de incendios que no descarto que podrían ser una solución adecuada en estos edificios, como propone Fernando Bermejo en su artículo “Una tragedia que se repetirá” publicado en esta web, quiero hacer una mención especial a la detección de incendios, pues su funcionamiento adecuado y la transmisión de su alarma es lo que puede favorecer una actuación rápida para preservar la vida de los ocupantes. Por esta razón, considero que la legislación de protección contra incendios de las personas (no solo de los edificios) que ocupan los edificios de uso hospitalario debe ser muy clara sobre la categorización del riesgo de los edificios de uso hospitalario que deben ser considerados en todo su conjunto como edificios de riesgo especial. Básicamente, porque sus ocupantes son personas de riesgo especial. Así pues, propongo que se propicie una modificación legislativa para que los detectores de los sistemas de detección de incendios sean instalados en todos los espacios de las residencias, tanto en los espacios comunes, como en los dormitorios, como en los baños, como en los almacenes de lencería, como en los cuartos técnicos, como en las cocinas, lavandería, garajes, pasillos, escaleras, etc.; en todos los lugares, en todos los espacios, en todos los rincones. Prevención Riesgos Accidentes Lecciones por aprender Resulta evidente que tras cada incendio trágico nadie hace balance ni análisis ni prospección alguna sobre lo ocurrido con fines preventivos por lo que no se culmina en esas enseñanzas que se suelen llamar “lecciones aprendidas”. Como esto no ocurre, me permito aportar lo que voy a llamar “lecciones por aprender”. En este caso pueden ser estas:
  • La legislación debe regular sin lugar a ninguna duda que todos los espacios de todos los edificios utilizados como residencias de mayores pertenecen al uso Hospitalario y deben exigírseles las medidas de PCI de este uso edificatorio, y sin resquicios para que se puedan considerar otros usos dentro del mismo volumen edificatorio.
  • Necesidad de modificar la legislación de protección contra incendios en los edificios de uso hospitalario para que proteja a las personas independientemente de la altura, superficie u ocupación del edificio. Ver artículo ¿A quién protege la legislación de PCI?
  • La instalación de detección de incendios en las residencias debe abarcar todos los espacios incluyendo dormitorios y baños.
  • En las residencias se debe habilitar una sala o espacio para fumadores, por supuesto, con detección de incendios.
  • Se debe permitir que en las residencias haya habitaciones de fumadores donde los fumadores puedan fumar sin causar perjuicio a los demás ocupantes del edificio. Por supuesto con detección de incendios.
  • La dirección y personal de las residencias deben ser absolutamente intolerantes con el hábito de fumar fuera de las zonas permitidas.
  • Suele ocurrir que algunas actividades se establecen en municipios próximos a las capitales, en parte porque los terrenos y las construcciones son más baratas y también porque los ayuntamientos son más laxos en la concesión de licencias y ocurre en que en las poblaciones de la provincia no es de aplicación la ordenanza municipal de incendios de la capital por lo que hay menos exigencias. Los jefes de bomberos comarcales y provinciales han de ser el motor de la reivindicación de Ordenanzas provinciales de incendios, ya que les debería preocupar la desprotección de los ciudadanos que atienden, con relación a los de las capitales que sí que tienen Ordenanza municipal de prevención de incendios.
  • Se debe equipar a las residencias y geriátricos con colchones ignífugos.
  • Más allá de la viabilidad económica de las residencias, ha de reflexionarse sobre la “sostenibilidad de la seguridad” en las pequeñas residencias donde tan solo hay una o dos personas al cargo de todos los residentes durante la noche, cuando todos sabemos que en caso de incendio no podrán realizar apenas ninguna tarea de las exigibles en un plan de autoprotección factible.
  • Se ha de reforzar la formación de los empleados de las residencias en prevención de incendios y en qué hacer en caso de emergencia.
  • Naturalmente, los servicios de bomberos han de realizar las investigaciones pertinentes que les puedan aportar información suficiente de por qué se ha producido el incendio, su propagación y las razones porque se han producido las víctimas y cómo podrían haberse evitado.
  • Y, por supuesto, los departamentos de prevención de los servicios de bomberos deberían inspeccionar con regularidad estos edificios donde debemos garantizar que nuestros mayores disfruten con la máxima seguridad del tiempo de vida que les queda.
LAS RESIDENCIAS DEBERÍAN SER LOS EDIFICIOS MÁS SEGUROS.
(1) Este incendio con 90 víctimas mortales ocupa el puesto número 2 en el ranking de los diez peores incendios con más muertes del año 2021 en el mundo.