Nuevas señales de tráfico en verano de 2025

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Han entrado en vigor el 1 de julio de 2025 pero el cambio físico de las señales se realizará de forma progresiva. Algunas son señales nuevas, pero otras son modificaciones de las existentes. Es conveniente ir aprendiéndolas. Te resumimos la información publicada en la revista Tráfico y Seguridad Vial de la DGT. Los porqués de las nuevas señales Las modificaciones buscan alinear el reglamento con la Ley sobre Tráfico, mejorar la comprensión y visibilidad de las señales, modernizar pictogramas como los del ferrocarril o la bicicleta y dar una mejor respuesta a las necesidades de peatones y ciclistas. Asimismo, se ajustan los tamaños para favorecer una fabricación más eficiente y sostenible, se amplía la información en estaciones de servicio con nuevos tipos de combustibles, se incorporan señales más detalladas de aparcamiento y se modifican otras debido al trabajo de humanización que se está realizando en multitud de municipios. Otro aspecto destacado es la eliminación de connotaciones de género en la simbología para fomentar así un lenguaje visual más inclusivo.

Las señales nuevas

El nuevo catálogo de señales verticales incorpora nuevos indicadores para dar respuesta a las nuevas realidades y necesidades de movilidad. La aparición de nuevos modos de transporte, como los vehículos de movilidad personal (VMP), requieren una regulación específica y una señalización clara, actualizada y adaptada al contexto urbano y vial actual. En el gráfico se representan algunas de las nuevas señales. Las señales modificadas En el gráfico puedes ver cuáles eran las señales existentes y a la derecha las modificadas y actualizadas.

Infografía

En esta infografía de la DGT se ilustran y explican nuevas señales que deberemos conocer.

Intoxicaciones por alimentos en verano

Las altas temperaturas y los cambios de hábitos son las principales causas de las intoxicaciones alimentarias en los meses de verano. Según el Instituto de Salud Carlos III en 2022 se registraron 612 brotes alimentarios, casi el doble de los 313 del año anterior. La mayoría se concentraron en verano, y los ovoproductos fueron el alimento más implicado. Autor: Javier Larrea. Presidente del Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes Publicación: Web OPRA www.opra.info • 8 de julio de 2025 La OMS estima que entre el 40% y el 60% de los brotes alimentarios anuales se concentran en los meses de calor. En España, los boletines del Instituto de Salud Carlos III muestran picos de brotes alimentarios entre junio y septiembre. Con las altas temperaturas, el calor favorece la proliferación de bacterias como Salmonella, E. coli, Listeria, Campylobacter, y otras, cuya afectación nos pueden producir vómitos, diarreas, fiebres y otros síntomas a veces de mayor gravedad. Calor y alimentos Con la ruptura de la cadena de frío los alimentos se pueden calentar durante el transporte, si es prolongado, o en el almacenamiento. Los alimentos recién descongelados deben ser consumidos inmediatamente después o mantenerse en refrigeración a menos de 5 °C hasta su uso inmediato en 24 horas. Entre los alimentos candidatos a contener estas bacterias están el pollo crudo, los lácteos, quesos, leche no pasteurizada, carne poco cocinada, carne cocinada y mal conservada a temperatura inadecuada, verduras contaminadas, y mariscos crudos o mal cocidos. Hay que tener especial cuidado con la comida en latas con defectos en los envases, con fecha caducada o conservas caseras no esterilizadas, que pueden producir botulismo con resultado mortal. Cambio de hábitos y de escenarios Con el cambio de hábitos y de escenarios se puede producir un relajamiento de nuestras costumbres habituales y poner menor rigor en la higiene o conservación de los alimentos por descuido. Una exposición de los alimentos a una temperatura más alta de la normal y durante un tiempo no demasiado largo puede provocar la proliferación de micro organismos. No hay que dejar comida cocinada más de 2 horas a temperatura ambiente. Entre 5°C y 65°C las bacterias se multiplican muy rápidamente. Comer al aire libre, barbacoas y un aumento del consumo de alimentos crudos o poco cocinados: mariscos, ensaladas, carnes poco hechas, mayonesas caseras, cremas, aliolis, etc., pueden aumentar los riesgos de intoxicación.

Medidas de higiene

Mediante el lavado se reduce la cantidad de bacterias. Hay que lavar bien los productos frescos y las frutas y verduras antes de cocinarlas, aunque se les vaya a retirar la cáscara. Al cortarlas los microbios pasan al interior. Hay que extremar las medidas de higiene al cocinar, manipular y servir alimentos lavándose las manos cada vez que se cambia de alimento o producto para no contaminar unos con otros. Hay que lavarse antes, durante y después de manipular alimentos. Y también es conveniente usar utensilios distintos para alimentos crudos y cocinados para evitar una contaminación cruzada. Lavar los utensilios y cuchillos cada vez que se vaya a cortar un alimento distinto. Cuidado con la tabla de cortar, hay que lavarla con frecuencia y cada vez que se corte algo diferente (que no se suele hacer).

Alimentos en mal estado

El mal aspecto de una comida, un cambio en el color habitual, o un mal olor, nos pueden indicar que los alimentos están en mal estado y no deben ser consumidos, ni tan siquiera probados (por si acaso). Han de ser retirados y tirados, pues las consecuencias pueden ser graves. Una pista de que nos encontramos ante una intoxicación alimentaria es que aparecen varias personas afectadas con síntomas similares que han ingerido los mismos alimentos.
¡Más vale prevenir que lamentar!

Peligro de intoxicación: precauciones en verano

El pasado 25 de junio un joven de 18 años resultó intoxicado de gravedad tras ingerir accidentalmente detergente de lavavajillas. El suceso ocurrió cuando el joven, tras una jornada de pesca, acudió a un chiringuito de la playa Ondarbeltz de Mutriku (Gipuzkoa) y pidió un mosto (un tipo de zumo de uva sin alcohol). Por error, en lugar del mosto le sirvieron detergente de lavavajillas industrial, y en cuanto lo ingirió, sintió una fuerte quemazón interna tanto en la boca como en la garganta y fue rápidamente trasladado al hospital. Afortunadamente, tras permanecer varios días ingresado en la UCI, el pasado 30 de junio pasó a planta para seguir recuperándose de las lesiones. Al parecer, el accidente ocurrió por ignorar una de las más elementales pautas de prevención para evitar envenenamientos, que es no guardar productos tóxicos en diferentes envases al original, especialmente si son envases que en principio estaban destinados a bebidas o alimentos. Supuestamente el responsable del local había guardado el detergente en una botella de mosto sin etiquetar, que posteriormente fue servida por una camarera que desconocía el trasvase. Más precaución en verano En las vacaciones de verano es frecuente que nos alojemos en casas o apartamentos de alquiler o de algún familiar, por lo que tenemos que supervisar bien todo lo que hay en el nuevo alojamiento temporal y asegurarnos de que no se haya guardado ningún producto químico donde no se debía. Consejos de prevención Vamos a recordar los principales consejos de prevención para evitar envenenamientos:
  • Guardar los productos químicos y de limpieza en espacios separados (y alejados) de los alimentos.
  • No trasvasar productos tóxicos a otras botellas que puedan dar lugar a equivocaciones.
  • Mantener todos los productos de limpieza, químicos y medicinas fuera del alcance de los niños.
  • Si hay una instalación de gas, realizar el mantenimiento adecuado y colocar un detector.
Otro día os daremos consejos para evitar las intoxicaciones alimentarias.

Artículo relacionado: Las cinco principales causas de muerte por envenenamiento. Estadística 2020 de envenenamientos en España

Las caídas en la bañera

En un estudio reciente realizado por el Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes sobre las caídas en una residencia de personas mayores se obtuvo el dato de que las caídas en el baño suponían el 11% de todas las caídas sobre las que se disponía información. En el año 2022 se produjo la nada despreciable cifra de 91 caídas en el baño en 500 residentes.

Autor: Javier Larrea. Presidente del Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes
Publicación: Web OPRA www.opra.info • 3 de julio de 2025

De la chapucera clasificación de las caídas mortales ofrecida por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) es imposible saber cuántas caídas se producen en ninguna parte del hogar. Además, según el INE, de las 3.788 muertes por caídas en España en 2022, de 1.513, los servicios forenses, que son quienes aportan los datos, no tienen ni idea de dónde se produjeron. Así no hay manera de realizar ninguna investigación seria.

Las bañeras

Hoy vamos a hablar de las bañeras, uno de los elementos que puede producir caídas en el cuarto de baño, por lo que en este artículo voy a centrarme en los peligros de las bañeras y en la prevención para evitar caídas.

Se suele recomendar la sustitución de las bañeras por duchas, pero muchas personas no van a poder afrontar dicho cambio por lo que seguirán existiendo millones de bañeras en los cuartos de baño.

Las bañeras suelen estar encastradas o empotradas contra una o varias paredes o bien pueden ser exentas o independientes. Por lo general tienen forma rectangular, aunque también las hay de forma ovalada.

Para impedir que el agua salpique fuera de la bañera se colocan cortinas de baño sujetas a una barra y cada vez es más frecuente que se coloquen mamparas acristaladas o de plástico traslúcido.

Ducharse

Las bañeras se diseñaron en principio para bañarse tumbándose en el fondo y sumergiendo el cuerpo en el agua, aunque actualmente ha cambiado el uso de la bañera utilizándose principalmente para ducharse y la posición normal en la bañera para ducharse es mantenerse de pie.

Los peligros y situaciones críticas

Las situaciones más peligrosas pueden darse en estas situaciones:

  • Al entrar y salir de la bañera.
  • Al ducharse y lavarse.
  • Al secarse (lo trataremos en el próximo artículo).
  • Al vestirse (lo trataremos en otro artículo).
  • Entrar y salir de la bañera

La altura normal del borde superior de una bañera suele ser de entre 50 y 60 cm por lo que las personas de talla más baja tendrán más dificultades para entrar y salir de la bañera. Para entrar y salir hay que hacer un esfuerzo para levantar una pierna y luego la otra por encima de la altura del borde de la bañera. Estar apoyados sobre un solo pie siempre es una situación que puede producir desequilibrio. Por eso es importante contar con barras de apoyo en las que sujetarnos.

  • Ducharse y lavarse

Levantar una pierna para lavarse el pie es una posición crítica en la que podemos perder el equilibrio. Es recomendable apoyarse en la pared de forma que se evite la pérdida de equilibrio o de resbalarse el pie que está en el piso. Ante la posibilidad de que perdamos el equilibrio es conveniente tener elementos firmes, como barras de apoyo o de agarre, a los que sujetarnos para evitar la caída al suelo.

Sabemos que el agua es un elemento peligroso para las caídas pues en las superficies húmedas o mojadas podemos resbalarnos con mayor facilidad. El sistema de limpieza corporal habitual es enjabonarse el pelo con champú y el cuerpo con jabón o gel de ducha y posteriormente aclararse con agua para retirar el jabón. El gel y el champú añaden peligrosidad al suelo mojado de la bañera pues convierten el piso en más resbaladizo todavía.

Ayudas y Protecciones

Las principales ayudas son:

  • Asientos y tablas para bañeras. Ayudan a limpiarse las extremidades inferiores mientras estamos sentados sin perder el equilibrio. Se evita que todo el peso este sobre un pie al elevar uno de ellos para lavarlo.
  • Elementos adhesivos antideslizantes para fijar en el fondo de la bañera (caucho, goma, PVC, etc.) para evitar que nos patinemos.
  • Alfombras antideslizantes para colocar en el piso de la bañera o bien tablas de madera. Tienen el inconveniente de que la humedad puede ser un vivero de hongos.
  • Las barras para sujetarse al entrar y al salir de la bañera que trato en el punto siguiente. En las bañeras exentas no suele haber estas protecciones.

Barras de sujeción

Llamadas también barras de seguridad, barras de agarre o barras de apoyo y pueden ser horizontales, verticales o diagonales.

  • Son de acero o distintos materiales y se sujetan mediante tornillería a las paredes del baño, aunque también hay algunos modelos que se sujetan mediante ventosas.
  • Las longitudes de las barras de apoyo van desde unos 40 cm hasta 80 cm aproximadamente.
  • Se colocan entre 75 y 90 cm de altura. Puede resultar muy práctica una barra horizontal en el centro de la ducha de unos 90 cm de largo y a unos 90 cm de altura sobre el piso interior de la bañera, pero deben estar en correspondencia con la altura de las personas usuarias de la bañera.
  • Las barras en el interior de la bañera ayudan a entrar. Es recomendable poner una barra vertical o diagonal en la zona de acceso y una horizontal en la pared larga de la bañera.
  • También hay que colocar barras en el exterior de las bañeras que nos ayuden a salir.
  • Su posicionamiento dependerá de la distribución y configuración del baño.
  • Se pueden colocar horizontales, verticales o inclinadas con distintos ángulos y no tienen por qué situarse solo dentro del espacio de la bañera, también pueden situarse en el exterior para que ayuden a salir después de haberse bañado.

Espero que estas pequeñas recomendaciones te ayuden a no caerte nunca en la bañera. Otro día trataremos otros consejos para no caernos.

Artículo relacionado: Las caídas en las bañeras al secarse

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Restricciones al aparcamiento de vehículos eléctricos

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Cada vez son más los espacios públicos —hoteles, edificios de oficinas o parkings públicos— que prohíben el acceso de vehículos eléctricos a las plantas subterráneas. Países como China y Corea del Sur, o ciudades como Liverpool (Reino Unido), ya aplican estas restricciones, y en España varios aparcamientos han comenzado a seguir el mismo camino. Autor: Justo Adámez. Ashes Fire Consulting Publicación: Web OPRA www.opra.info • 27 de junio de 2025 El origen de la medida es el repunte de incendios en zonas de estacionamiento. El caso más grave se registró hace poco en Seúl, cuando un Mercedes EQE ardió en un garaje junto a unos apartamentos: el fuego alcanzó a 880 vehículos y dejó sin agua ni electricidad a 1.600 hogares durante una semana. De forma similar, el hospital Alder Hey (Reino Unido) ha vetado el aparcamiento de coches eléctricos en sus inmediaciones por el peligro de explosión. La preocupación se intensifica porque muchos garajes subterráneos presentan techos bajos, ventilación deficiente, plazas reducidas y, en muchos casos, carencias significativas en sus sistemas de protección contra incendios. Estas condiciones favorecen la rápida propagación del fuego entre vehículos adyacentes y dificultan gravemente las labores de extinción, poniendo en riesgo tanto a las personas como a la propia infraestructura. Podemos seguir “comprando” el mensaje de que los vehículos eléctricos se incendian menos que los de combustión, pero la percepción social y la realidad operativa están contando otra historia. Mientras tanto, los fabricantes de vehículos eléctricos muestran una creciente preocupación por los problemas de seguridad, las administraciones permanecen inmóviles, esperando a ver qué hacen otras, y entre tanto, “la casa sigue sin barrer”: usuarios y bomberos alertando del riesgo y esperando medidas concretas que no terminan de llegar. Decisión u omisión Tener conciencia del riesgo está comprobado que no garantiza que se actúe para evitarlo. Muchas organizaciones afirman que la seguridad es su máxima prioridad, pero sus acciones cuentan otra historia. Porque cuando se pospone, se minimiza o se ignora, la omisión también es una forma de decidir. La seguridad no es una consecuencia automática de la conciencia del riesgo, es una decisión. Una decisión que implica compromiso, recursos y voluntad, y que —como toda decisión— tiene un coste. Y si estos riesgos ya son conocidos, ¿De verdad creen que los expertos no hemos hecho ya el trabajo de analizar, proponer y diseñar soluciones viables? La información está sobre la mesa, se llama ZEPI (Zona Eléctrica Protegida de Incendios). Lo único que falta, una vez más, es decisión.
El riesgo está claro. Las soluciones también. ¿Qué frena la decisión?

¿Es realmente seguro el uso residencial? [25/06/2025]

En menos de 7 meses dos incendios en residencias de ancianos (ambas en Aragón) han provocado 11 muertos y decenas de heridos y afectados. En lo que va de 2025, 68 personas han perdido la vida en incendios en sus viviendas. Estas cifras, terribles por sí mismas, ponen en evidencia que las viviendas y las residencias son espacios donde los incendios no controlados (controlado significa algo más que detectado) en sus primeros momentos, tienen las peores consecuencias en relación a los daños personales. Estas cifras, además, dejan palpable que la frecuencia y consecuencias de los incendios han aumentado en los últimos años por muy diversas razones, tales como cambios en las costumbres, evolución de los materiales presentes en estos lugares, etc (los exhaustivos informes anuales de la Fundación Mapfre son una fantástica lectura para profundizar en este tema). Por lo tanto, cabe preguntarse si esta peligrosidad puede eliminarse o al menos reducirse. La respuesta desde un punto de vista técnico es clara, por supuesto que sí. Entonces, ¿cuál es la razón, para que sigan ocurriendo este tipo de sucesos? No hay sólo una. En primer lugar, la Reglamentación General para este tipo de usos, requiere poco (o nada dependiendo del caso) que pueda detectar, controlar y combatir un incendio. En segundo lugar, el desconocimiento del Riesgo, que es un factor aumentado por la errónea convicción de que esto “sólo les pasa a los demás” y por tanto no debemos preocuparnos. Este desconocimiento o trivialización del Riesgo provoca la incapacidad de reacción ante un suceso de este tipo, que -endiablado Murphy- se puede presentar en los momentos más inoportunos (por ejemplo, por la noche o en el baño). En tercer lugar y en el extraño caso de que haya una preocupación por este tema, existe otra superstición de que la protección es algo engorroso y sobre todo caro. Hay muchas más razones y en próximas entradas al blog las trataremos, pero hoy vamos a centrarnos en estas tres cuestiones principales y las relacionaremos con el Ecosistema de Seguridad y Protección de Vida de NFPA® del que hoy hacemos un paréntesis. Reglamentación – Responsabilidad Gubernamental Desde diversas instituciones y asociaciones técnicas, se están emprendiendo iniciativas, con el fin de incentivar e incorporar en la Legislación una exigencia más razonable en materia de PCI para este tipo de usos. Siendo la Seguridad de los ciudadanos un derecho constitucional, la Administración no puede hacer oídos sordos a esta demanda y debe evaluar esta posibilidad de reformar las Regulaciones, visto que la mejora voluntaria (ir más allá de los Reglamentos) tiene un bajísimo seguimiento. Acercar los requisitos que se les exige a otros usos (por ejemplo el industrial donde las cifras de daños personales son residuales), podría ser un buen punto de partida. Formación – Público Informado Eliminar falsas teorías en relación al Riesgo de Incendio es posible. La información a edad temprana en los colegios, complementada con la divulgación de campañas de información y formación, a priori sería un buen avance tanto en prevención, como en actuación, pero sobre todo en concienciación. Este tipo de programas ya se están ofreciendo con gran éxito pero de forma muy puntual y no llega a todas partes. Para otros riesgos están realizando con excelentes resultados (p.e. prevención sanitaria, conducción, ahorro energético, etc). La protección es un lujo caro y complicado – Inversión en Seguridad La protección como tal nunca es cara si se comparan los costes de protección frente a las pérdidas provocadas por incendios. Haciendo un cálculo rápido, puede estimarse del orden de una inversión inferior al 0,65% respecto al valor de la pérdida posible, para alcanzar un nivel de protección MUY ALTO (hagan sus propios cálculos). Los daños de un incendio son irrecuperables y la pérdida de nuestros bienes más preciados (normalmente en nuestro hogar) nos trastocará la vida de forma importante y si además se producen daños personales, estaremos ante el peor de los escenarios posibles. No son sistemas engorrosos. Cuando los sistemas están correctamente diseñados, instalados, usados y mantenidos, difícilmente presentarán problemas. Diariamente nos enfrentamos a muchas dificultades sin considerarlos caros, complejos o embarazosos. En definitiva, podemos afirmar sin temor a equivocarnos, que:
  1. El riesgo de incendio en el entorno residencial es una realidad palpable.
  2. Que tal y como están las cosas debemos ir más allá de lo que nos exigen las Autoridades si queremos disponer de una protección real.
  3. Podemos disponer de la mencionada protección real sin rascarnos apenas el bolsillo.
Contestando a la pregunta del título podemos decir que, aunque el uso residencial es de forma general un entorno seguro, tiene muchas limitaciones en caso de incendio, por lo que hay un enorme margen de mejora.

Artículo relacionado: Ecosistema de Seguridad

Artículo relacionado: Ecosistema PCI: Responsabilidad Gobernativa

Prevención en Hogueras de San Juan

Un año más o recordamos las principales precauciones a tomar en la festividad de las hogueras de San Juan, la noche del 23 de junio. Autor: Javier Larrea. Presidente del Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes Publicación: Web OPRA www.opra.info • 23 de junio de 2025 Entre las medidas de prevención de incendios y accidentes relacionados con las hogueras de San Juan destacamos estas:
  • No se deben colocar las hogueras sobre pavimento urbanizado, bien sea de asfalto o de embaldosado, pues el incendio produce graves daños que luego hay que reparar.
  • Hay que evitar montar las hogueras cerca de las casas, coches o árboles o vegetación.
  • Es recomendable que os situéis a una distancia de 15 metros respecto a cualquier edificación, tendido eléctrico, instalación u objeto fijo o móvil o vehículo de cualquier tipo.
  • La hoguera, antes del inicio de la combustión, no debe tener más de tres metros de altura.
  • Los materiales combustibles destinados a arder en la hoguera deberán ser sólidos, no debiendo usarse ningún tipo de explosivo o líquido inflamable.
  • Nunca hay que encender la hoguera con gasolina ni productos inflamables.
  • No echéis al fuego papeles, ni tejidos, porque el viento los puede hacer volar y propagar el incendio a grandes distancias.
  • No tiréis sprays al fuego porque explotan y pueden salir proyectados.
  • No tirar al fuego productos pirotécnicos.
  • No arrojéis a la hoguera neumáticos, ni productos de plástico ni de goma, ni aceites, porque contaminan y de su combustión se emanan gases tóxicos.
  • Permaneced a una distancia prudencial, y no saltéis por encima ni juguéis con el fuego.
  • Tener a los niños vigilados en todo momento.
  • El mejor lugar para situarse es a barlovento, es decir, la dirección de donde viene el viento para que no nos alcancen el calor ni los gases ni pavesas (partículas pequeñas y ligeras de materia inflamable).
  • Asegurarse de que la hoguera esté completamente apagada antes de abandonarla.
Cumplid estas normas y así tendremos una fiesta segura. Y si algún servicio público, bomberos, protección civil o policía municipal inspeccionan las hogueras antes de darles fuego, mucho mejor.

40 años de la revista de Seguridad vial de la DGT [18/06/2025]

El primer número de la revista Tráfico (entonces se llamaba así) salió en julio de 1985. Ahora cumple su 40 aniversario. Su primer número se inició con la campaña “Si bebes no conduzcas» de Stevie Wonder. En esa época, yo acababa de entrar como jefe de bomberos de Bilbao y enseguida tuve conocimiento de la revista. Reconozco que me influenció mucho en el desarrollo personal de lo que se ha venido en llamar cultura de la seguridad y contribuí a su divulgación en mi entorno profesional. Fue un gran proyecto desarrollado por su primer director, Jesús Soria, cuyo espíritu ha sido mantenido por sus tres sucesores: Mercedes López, Juan Manuel Menéndez y Alicia Delgado.
Los 4 directores de la revista «Tráfico»
Una de las curiosidades que me llamó la atención fue que la mayoría de las revistas institucionales se editaban para mayor gloria y propaganda política de la imagen de los directores generales y autoridades del ministerio editor, y esta revista no era así en absoluto. En palabras de su primer director, se trataba de “crear una revista que, huyendo de la propaganda, informara con argumentos sólidos sobre un tema tan importante, y que además sirviera como referencia para el resto de medios.”  Y sin duda lo lograron. Recuerdo el cuadernillo central, una separata dedicada a la formación escolar, que fue una gran aportación para la formación en seguridad vial en los centros escolares. Otro de los valores a destacar es el de las excelentes infografías que muestran de manera esquemática, sencilla y completa mucha de la información que se publica. Son muchos los elementos que desde los años 90 han contribuido a reducir los accidentes mortales desde las más de 9.000 muertes hasta las cifras actuales por debajo de los 2.000 fallecimientos, pero sin duda esta revista ha sido uno de los factores que ha contribuido a que hoy podamos disfrutar de una sociedad más segura. Tengo un pero Tan solo tengo un “pero”. Cuando yo era presidente (en los años 90) y más tarde secretario general (a partir del año 2000) de la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos y reivindicábamos, al principio en solitario y después junto con otras asociaciones de emergencia, que los vehículos de emergencias llevasen luces azules de prioridad de paso como ocurría en toda Europa (en aplicación de la Convención de Viena de 1960), la revista de la DGT ignoró todos nuestros comunicados, cuando lo único que perseguíamos era la aplicación de una norma de seguridad vial que todos los países aplicaban menos España, donde la luz azul se reservaba a los cuerpos policiales como si eso fuese un privilegio. Afortunadamente, después de tres Propuestas NO de Ley frustradas, finalmente en 2018 el gobierno admitió y aprobó que los vehículos de emergencias dispongan ya de luces de prioridad de paso de color azul. Pero, esto es pasado.
¡Larga vida a la revista “Tráfico y seguridad vial”!

La revista hoy

La revista que ahora se llama “Tráfico y Seguridad Vial” (desde 2006) se puede consultar en internet en este enlace https://revista.dgt.es/es/ Y te puedes suscribir a ella y recibirla en tu correo electrónico rellenando este formulario https://revista.dgt.es/es/suscripciones/

¿Datos de personas desaparecidas en España? [15/06/2025]

Disponer de datos adecuados acerca de las búsquedas es algo que permite realizar estadísticas y adquirir el conocimiento que luego tiene aplicación real durante una emergencia. Los datos necesarios para un correcto análisis de la situación van mucho más allá de los datos generalistas que se suelen proporcionar. Para crear estadísticas realmente útiles hay que analizar cada caso con calma y extraer de ellos mucha más información de la que se suele considerar. La experiencia ha demostrado en cualquier faceta de la vida, que con los datos adecuados se puede realizar un análisis profundo que incluso permite crear herramientas útiles para los cuerpos intervinientes durante una búsqueda. Sin embargo, en España esos datos no están disponibles o son inadecuados para un estudio profundo del tema. Al menos yo no he tenido acceso a los mismos. Esto me ha obligado, tanto a mi como a mucha más gente que quieren profundizar en el tema, a recurrir a estudios extranjeros del tema; donde las estadísticas que logran crear tienen aplicación real y sobre el terreno durante una emergencia. Una posible causa de esto es el tratamiento que se hace en nuestro país de la figura de la persona desaparecida. Las estadísticas que se suelen proporcionar sobre personas desaparecidas suelen ser de cuántas personas están desaparecidas en el país, desde hace cuánto tiempo y puede que desgranadas por sexos o edades. Pero poco más. Sirve para los titulares, pero poco práctico para un equipo de búsqueda sobre el terreno.

Datos útiles

Para que los datos recogidos durante una desaparición permitan un análisis profundo a posteriori se necesitaría mucha más información. Con los cuestionarios e informes adecuados, que necesariamente no serán pequeños, se podría identificar información del tipo: qué estaba haciendo la persona, por donde se perdió, qué le sucedió, e infinidad de datos más, que aquí sería demasiado extenso enumerar. Con todos esos datos, y si los datos son de suficiente calidad, se podría hacer un análisis profundo y con la cantidad de datos suficientes, crear unas estadísticas como las que utilizan en otros países. Y que son una herramienta altamente eficaz durante las horas iniciales de una desaparición, cuando faltan datos o incluso no se tienen, pero hay que hacer algo. Si dispusiésemos de datos adecuados, podríamos hacer estadísticas nacionales. Lo cual reflejaría más fielmente la situación del país en este asunto, cómo nos comportamos y con datos más fiables. Lo cual permitiría acercarnos a la realidad social del país y con ello llegar a ser más eficaces en las intervenciones a nivel nacional. Para ello habría que cambiar cómo se afrontan las búsquedas, en concreto: cómo quién recoge la información, cuánta información y cómo se recoge y, sobre todo, cómo se analiza y trata posteriormente. Hacer que la búsqueda y el tratamiento de la información no solo sea un tema policial, que evidentemente, en parte lo es y no puede debe dejar de serlo, pero abordarlo de una forma interdisciplinar (no exclusivamente policial) sería de gran ayuda a la sociedad y a todos los equipos que intervienen en una búsqueda.

Diferencia entre persona perdida y persona desaparecida

Por mi parte sugiero crear una partición al concepto que tenemos en España de persona desaparecida. Lo subdividiría en dos categorías: persona perdida y persona desparecida. Persona perdida: sería aquella persona que esta ilocalizable durante unas horas, hasta un máximo de 3 o 5 días dependiendo de las circunstancias. Su característica principal es que la situación se ha dado involuntariamente, al menos que esta sea la asunción inicial, y que no se tiene noticias de ella. Esta categoría sería de especial interés para todos los cuerpos que participan en una búsqueda. Persona desaparecida: es aquella de la que no se tiene noticias o pistas durante al menos entre 3 a 5 días o que se sospecha que su desaparición no es fortuita, sino que puede ser el resultado de la voluntariedad de alguna persona. Esa voluntad puede ser de la propia persona, sin intención de que se vuelva a saber de ella, o por otra parte de terceras personas que hayan podido obligar a la persona para que de alguna forma impida que pueda ponerse en contacto libremente con sus familiares o allegados sobre su situación. Esta categoría sería la que tradicionalmente conocemos y es básicamente un asunto de competencia policial. Creo que esta distinción sería interesante en los dispositivos de búsquedas. Si bien en el caso de una persona desaparecida, la actividad policial es prioritaria y fundamental de forma indiscutible, pudiendo apoyarse su actividad en la de otros servicios y organizaciones que puedan participar en la búsqueda. En el caso de una persona perdida la actividad policial iría de la mano y junto a la de otros cuerpos u organizaciones que puedan colaborar en una búsqueda. En el caso de las personas perdidas, la disponibilidad de estadísticas permite que los cuerpos que se sumen a la búsqueda, especialmente en las primeras horas, cuando la información es nula o escasa, puedan aplicar estrategias y técnicas que son de contrastada eficacia. Y si ya se dispusiesen de estadísticas nacionales de calidad, esa herramienta sería todavía más eficaz. En el caso de una persona desaparecida esas estadísticas también serían de gran utilidad, aunque el factor policial sería el predominante en esa situación.

Conclusiones

Esa distinción entre persona perdida y desaparecida, más una forma adecuada de recoger la información durante una búsqueda y unos completos informes tras la emergencia, son la base para poder recoger los datos necesarios para análisis posteriores. La disposición de estadísticas nacionales de calidad sería un gran avance en las búsquedas en España. Abogo por cambiar cómo se trata la información sobre búsquedas en España y con ello empezar a recoger datos útiles y analizar de forma profunda y adecuada esos datos de búsquedas y así llegar a disponer de estadísticas nacionales útiles.

Jornada sobre el nuevo RSCIEI celebrada en Bilbao

Profesionales y especialistas del sector han analizado las novedades del nuevo RSCIEI y las modificaciones en PCI, aprobadas este año, y su impacto en la seguridad. Más de 800 personas han asistido a la jornada técnica de manera presencial u online. La Dirección General de Emergencias de la Diputación Foral de Bizkaia, en colaboración con el Observatorio de Prevención del Riesgos y Accidentes (OPRA), ha organizado una jornada técnica dedicada al nuevo Reglamento de Seguridad contra Incendios en Establecimientos Industriales (RSCIEI) que ha venido a sustituir al anterior que databa del año 2004. En el encuentro, personas expertas en PCI, especialmente en el ámbito industrial, han ofrecido una visión detallada sobre las recientes modificaciones en la normativa y su aplicación práctica en el ámbito de la edificación en general y en la industrial en particular. El nuevo RSCIEI, aprobado en abril de 2025, introduce importantes mejoras para reforzar la seguridad en la industria. Este reglamento se coordina, complementa y desarrolla las normas existentes sobre seguridad en caso de incendio, como la Ley de Ordenación de la Edificación y el Código Técnico de la Edificación, actualizando aspectos clave como la sectorización, las vías de evacuación, los locales de riesgo especial, etc. También se ha revisado el Reglamento de Instalaciones de Protección contra Incendios (RIPCI) para adaptarlo a estas actualizaciones. Durante la jornada, las personas ponentes han explicado cómo estos cambios contribuyen a mejorar la planificación preventiva, optimizar las medidas de intervención y garantizar, en primer lugar, la seguridad de las personas y, después, la de los bienes, ante el riesgo de incendio. 800 participantes en presencial y online La jornada técnica ha reunido en la sala Ondare de Bilbao a más de 200 personas profesionales de un amplio abanico de perfiles relacionados con la SCI, incluyendo entidades reguladoras, empresas y organizaciones especializadas en PCI, responsables políticos y técnicos en planificación de emergencias, bomberos y bomberas, jefaturas de seguridad industrial, profesionales en prevención de incendios, personal de atención de emergencias, técnicos redactores de proyectos de edificación, técnicos medioambientales, así como entidades aseguradoras, mutuas y colegios profesionales vinculados al sector. Estas personas han procedido de Bizkaia, Araba, Gipuzkoa, Nafarroa, Barcelona, Cantabria, Tarragona, Málaga, Zaragoza o Asturias. Entre ellos, han asistido representantes de servicios de emergencia, técnicos y técnicas de atención de emergencias, de prevención y riesgos laborales, bomberos y bomberas de SPEIS de Bizkaia, resto de la CAV, Navarra y de otros puntos del Estado; técnicos del Gobierno Vasco y del Ministerio del Interior, ayuntamientos, UPV-EHU o Mondragón Unibertsitatea. También han acudido empresas del ámbito de las ingenierías, arquitectura, empresas de automoción, compañías de seguros, así como entidades de investigación y organizaciones de PCI. Así mismo, más de 620 personas han seguido en algún momento su emisión online. Ponencias multidisciplinares En el encuentro se ha subrayado la importancia de la colaboración entre sector público y privado para garantizar la seguridad en un contexto complejo como es el de la edificación. Entre los temas destacados que se han abordado, figura también el análisis de las soluciones tecnológicas aplicadas a la PCI. En este sentido, se han analizado los desafíos que plantean los espacios confinados con vehículos eléctricos en carga, una realidad cada vez más común en entornos industriales. Estas áreas requieren una nueva visión que incorpore sistemas avanzados de detección y extinción de incendios que contribuyan a asegurar una intervención eficaz de los equipos de emergencia y minimicen los riesgos. Así mismo, se han expuesto las perspectivas de las administraciones públicas, de las compañías de seguros, de los organismos de control y de las empresas instaladoras y mantenedoras de sistemas de PCI. Las personas ponentes que han participado han sido: Imanol Rodríguez Lorente, responsable de Administración Industrial del Departamento de Industria del Gobierno Vasco; Javier García Reina, Subinspector de Bomberos de Vitoria-Gasteiz; Haizea Barandika, Jefa de la Subárea de Prevención del Ayuntamiento de Bilbao; Maider Vigo, Responsable Técnico de OKATEK; Francisco Javier Martín, Responsable de PCI en ONDOAN; Óscar Díez, Asesor Técnico de AVACOI; Javier Arias, Ingeniero de Riesgos de Zurich Resilient Solutions y Fernando Vigara, experto de JVVA FIRE & RISK. Las ponencias presentadas durante la jornada, así como el enlace a la grabación de la misma están disponibles en: https://opra.info/jornadarsciei/