Rescate Vial publica el artículo de OPRA sobre el accidente de Adamuz

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El número 82 de la revista Rescate Vial recoge el artículo “La protección civil en el accidente de Adamuz” firmado por el presidente de OPRA, Javier Larrea, en el que se pretende hacer un reconocimiento público del papel destacado del voluntariado de protección civil de Adamuz, que desempeñó tareas fundamentales en las primeras horas tras el trágico accidente ferroviario (46 muertes). Puedes ver el artículo (en la página 40), así como la revista completa, en: https://www.publica.es/digital/rv-82.htm ¡Gracias a Rescate Vial por ayudarnos a difundir la cultura de la prevención!

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¿Fue un caos la crisis del hantavirus? Sí [17/05/2026]

Transcribo aquí, de forma no literal, una de las muchas conversaciones que mantuve la semana pasada sobre la crisis del hantavirus. —¿Lo del hantavirus fue un caos, verdad? —Sí, sin duda, todo lo ocurrido en torno al hantavirus en el crucero MV Hondius se ha calificado así, mira las noticias. Y, en cierto modo, aún se sigue haciendo en determinados foros y tertulias. —Entonces, si fue un caos, entiendo que hubo desorganización y anarquía en la respuesta operativa; es decir, que la solución no fue adecuada y se generó desconcierto entre quienes debían gestionar el suceso. —Sí y no. Hubo confusión, ruido y desconcierto alrededor del episodio, pero no necesariamente en la gestión técnica de la crisis, que, en mi opinión, activó y desarrolló su plan de acción de forma correcta y ordenada. —Entonces no lo entiendo: ¿se actuó bien y, al mismo tiempo, se generó caos? —Exactamente. Y esa aparente contradicción tiene explicación. La explicación Te cuento: En las grandes emergencias o situaciones críticas, el caos puede desarrollarse, al menos, en tres ámbitos.
  1. El tiempo de transición entre el suceso y la activación plena del sistema de respuesta
Existe un sistema de respuesta diseñado para atender cualquier emergencia, adaptable a cada circunstancia, organizado y sostenido por profesionales que conocen bien su función. Sin embargo, ese sistema necesita un tiempo, que no siempre es breve, para ajustarse a lo que está ocurriendo. Dicho de otro modo, nadie sabe de antemano qué va a suceder exactamente, dónde ocurrirá, a qué hora ni con qué intensidad. Pero el sistema debe responder de forma organizada y en el menor tiempo posible. Y ese tiempo, inevitablemente, no es cero. Por eso, en toda gran emergencia existe un período inicial de transición y adaptación durante el cual la organización escala su respuesta hasta consolidar plenamente la gestión del incidente.
  1. La percepción pública y la construcción mediática del caos
A ese período inicial, cada vez con más frecuencia, los Medios lo llaman “caos”. Aquí entra en juego un segundo plano: la comunicación a la ciudadanía. Un viejo aforismo sostiene que, si los medios de comunicación definen una situación como caótica, esa percepción acaba imponiéndose. Los medios son, sin duda, esenciales para informar a la sociedad. Sin embargo, en muchos casos, la información periodística ha sido desplazada por un modelo basado en el debate permanente: opiniones enfrentadas, tertulias instantáneas y juicios inmediatos. Ya no siempre predomina la descripción de lo ocurrido, sino la confrontación interpretativa. A ello se suma lo que circula en redes sociales, donde la desinformación, la exageración o la simplificación pueden amplificar aún más la sensación de desorden. Hasta ahí, esa percepción podía sobrellevarse, aunque con relativa dificultad. El problema se agrava cuando aparece un tercer ámbito.
  1. La confrontación política
El tercer espacio en el que se desarrolla el caos es la confrontación política mientras la emergencia sigue en curso. Nunca antes se había visto con la intensidad que hoy alcanza. Conviene recordar que la Ley 17/2015 del Sistema Nacional de Protección Civil establece, en su artículo 3.2, que las actuaciones del sistema deben regirse por principios como la colaboración, la cooperación, la coordinación, la solidaridad interterritorial, la subsidiariedad, la eficiencia, la participación, la inclusión y la accesibilidad universal. Cuando, en plena emergencia, el debate político se convierte en bronca pública, esa confrontación es recogida de inmediato por los medios y trasladada a la ciudadanía. El resultado es una población que acaba sin saber si la situación se está gestionando bien o mal, si quienes dirigen técnicamente la respuesta saben lo que hacen o si las medidas adoptadas son las correctas. Caos emergencias Mi visión en resumen Sinceramente, me resulta llamativo que una operación que, por lo que he observado, se ha desarrollado con niveles técnicos y organizativos razonablemente adecuados genere, en la opinión pública, un desconcierto tan grande como para provocar incluso manifestaciones en la calle con pancartas. La discrepancia política me parece legítima; forma parte de la vida democrática. Pero, durante la emergencia, debería prevalecer un principio básico: primero resolver, después depurar responsabilidades. Si ha habido, y seguramente las ha habido, deficiencias en la comunicación, en la información o en la gestión, deben analizarse y corregirse, y, en su caso, exponerse públicamente una vez finalizado el episodio. Todo lo anterior puede aplicarse a muchas otras situaciones recientes en las que han coincidido esos tres ámbitos del caos con sus correspondientes espacios de responsabilidad para evitarlo. Los resumo:
  • El técnico, mejorando procedimientos y corrigiendo errores a partir de las lecciones aprendidas.
  • El mediático, procurando que, en plena crisis, la información técnica veraz prevalezca sobre la tertulia inmediata y el debate enfrentado.
  • El político, respetando los tiempos de cada fase: primero cooperar en la resolución; después, exigir explicaciones o responsabilidades.

A tener en cuenta en los simulacros de emergencias

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Los planes de autoprotección/planes de emergencia exigen la realización de simulacros de emergencia para comprobar que las medidas previstas de protección se ejecutan de acuerdo con lo planificado para distintas situaciones de emergencia. Autor: Javier Larrea. Presidente del Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes Publicación: Web OPRA www.opra.info • 13 de mayo de 2026 Sin la realización de estos simulacros el plan de autoprotección puede ser papel mojado o plan-basura, que se dice ahora, porque nunca se han puesto en práctica y por lo tanto no se sabe de su practicidad. Para quienes tengan que poner en marcha los simulacros vamos a exponer unos pequeños consejos que pueden ser de ayuda. Para planes de emergencia municipal o grandes emergencias

1.- Es posible, que en una primera fase haya que dar más importancia a los ejercicios prácticos de cada organización por separado que a los ejercicios conjuntos de colaboración entre varias entidades.

2.- Puede ser recomendable que no exista presencia de medios de comunicación para que no desvirtúen el objetivo del ensayo: poner en práctica un método de trabajo interno.

3.- A veces, los planes de emergencia han sido diseñados con escasa o ninguna participación de los servicios de emergencia que deberán actuar el día que ocurra un incidente, por lo que no siempre son de total utilidad y tienen una dudosa operatividad. Esto mismo puede ocurrir con los simulacros, es decir, que se planifiquen de espaldas a los servicios de emergencia o sin tener en cuenta sus sugerencias.

4.- De cualquier manera, hay que desarrollar con celo el sentido autocrítico. No hay que mostrar reparos a señalar lo que hemos hecho mal y lo que no ha salido bien. Los simulacros son una ficción, pero, sus conclusiones no deben serlo.

Para simulacros de actividades y entidades privadas Las empresas o industrias que deban realizar un simulacro deben tener presentes los Peligros que acechan a los simulacros.

1.- Hay que identificar bien la emergencia que queremos simular, el escenario y los objetivos del simulacro.

2.- Si no se ha explicado a toda la plantilla la existencia del Plan de autoprotección y sus objetivos y en qué consiste el simulacro que se va a realizar es muy posible que su implicación sea mínima. Hay que lograr que todas las personas colaboren proactivamente.

3.- Hay que evitar que los simulacros sean repetitivos y que no se conviertan en rutina pues dejará de prestárseles la atención requerida. No se trata solo de realizar los simulacros para cumplir con la ley o aparentar seguridad, sino de testar nuestra capacidad de respuesta ante las emergencias.

4.- La ley de Murphy nos indica que si algo puede salir mal saldrá mal, y hay quien piensa que Murphy era un optimista. Bromas aparte, los simulacros pueden darnos la falsa impresión de que estamos perfectamente preparados para todo tipo de emergencias cuando en realidad tan solo estamos medio entrenados para la situación que se ha simulado.

5.- Hay que tener en cuenta que hay muchas situaciones que no están contempladas en los planes de emergencia, por lo que conviene ampliar el catálogo de peligros a los que se está expuesto.

En ambos tipos de simulacros, públicos o privados, grandes o pequeños, hay que dar mucha importancia a la evaluación final o posterior para detectar los imprevistos y los errores para la rectificación en la actualización del Plan de Autoprotección.

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¿Cobrar tasas por el servicio de bomberos? [10/05/2026]

Muchas administraciones facturan una tasa a los afectados por un incendio o por un rescate o por cualquier actuación del servicio de bomberos. ¿tiene que ser así?
Fecha: 4 de julio de 1990
Muchas personas víctimas de un incendio se sorprenden cuando al de un tiempo les llega una comunicación de su Ayuntamiento o Diputación informándoles de que tienen que realizar un pago correspondiente a la intervención del servicio de bomberos en su domicilio. Muchos vecinos no saben de la existencia de esa tasa obligatoria por la prestación del servicio de bomberos. El hecho imponible de la tasa son los servicios prestados por el servicio de bomberos, en la relación que se cite en la Ordenanza municipal (o provincial) de Tasas.  Los sujetos pasivos de la tasa o sea a quién se le cobra la factura de la intervención del servicio son las personas físicas o jurídicas que soliciten o resulten beneficiados por la actuación. Estas tasas comenzaron a aplicarse a partir de que el Tribunal Supremo sentenció en 1980 que la tasa de incendios que se cobraba a todos los vecinos era ilegal pues una tasa solo se puede aplicar por la prestación de un servicio prestado, como por ejemplo la tasa de recogida de basura, lo que no es el caso de la extinción de un incendio, pues hay muchos vecinos que no utilizan el servicio de extinción de incendios en todo el año. Mi postura de hace treinta años Recuerdo que cuando era el jefe del Servicio de bomberos de Bilbao, en los años 90, cada ejercicio, desde el Área de Hacienda municipal me requerían por escrito mi opinión sobre la actualización de la Tasa municipal del servicio de bomberos y todos los años proponía la retirada de dicha tasa por las siguientes razones:
  • Tener un Servicio de Prevención y Extinción de Incendios es una obligación de las Administraciones locales.
  • No hay argumentos que justifiquen que una actuación en la que participan policía local o autónoma, un servicio de ambulancias y el Servicio de Bomberos, sólo se envíe al ciudadano la factura de estos últimos.
  • El cobro de los servicios a los ciudadanos repercute a medio plazo en un mayor riesgo, ya que una vez que es conocido el elevado importe de la factura, un vecino que tenga un pequeño incendio en su casa tratará de apagarlo por sus medios antes de llamar a los Bomberos.
  • Además, teniendo en cuenta que la factura final está relacionada con el número de vehículos y dotación que se envía, los propios operadores de la central de bomberos “tratan solidariamente de reducir los costos de las intervenciones, enviando dotaciones más reducidas de lo habitual, lo que pueden provocar mayores pérdidas y riesgos”.
La asociación de jefes de bomberos se posicionó contra la tasa de incendios. La imagen que recoge la columna publicada en prensa es del 4 de julio de 1990. Me consta que algunas administraciones están eliminando la aplicación de la tasa, con algunas excepciones como las negligencias o aquellas intervenciones que están cubiertas por compañías de seguros.

El objetivo ha de ser no añadir más desgracia a los vecinos tras un siniestro.

Ponencias de la jornada «Nuevo RSCIEI» de Navarra

El pasado 28 de abril de 2026 se celebró en Cordovilla (Navarra, España) la jornada técnica “Nuevo RSCIEI” sobre el nuevo Reglamento de seguridad contra incendios en establecimientos industriales (abril de 2025), en la que se presentaron las principales innovaciones incorporadas y que trascienden el RSCIEI con la modificación del RIPCI y del DBSI del CTE desde la perspectiva de distintos profesionales de la PCI. La jornada estuvo organizada por la AIN (Asociación de la Industria Navarra) y OPRA, y se celebró en una sesión de mañana en las instalaciones de la AIN en la que participaron más de 100 personas.
Primer panel de ponencias
Segundo panel de ponencias
Un panel de expertos integrado por Javier Amézaga (Seguridad Industrial del Gobierno de Navarra), Yolanda Izuriaga (AIN), José María García e Isidro Pérez (PRODEIN), Maider Vigo (OKATEK), Francisco J. Martín (ONDOAN), Rafael Sevilla (TASC), Ana María Calvo (SCI), Alfredo Álvarez (EUROSPRINKLER) y Fernando Vigara (SFPE ESPAÑA), colaboró activamente en la difusión y el esclarecimiento de la normativa de PCI entre los profesionales del sector de la seguridad industrial. Las presentaciones de los ponentes ya están disponibles en formato pdf en la web https://opra.info/jornadarscieinavarra/
Asistentes a la jornada
Un momento del café

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Día internacional del bombero: 4 de mayo [04/05/2026]

La iniciativa de celebrar el Día Internacional del Bombero el 4 de mayo fue propuesta por J.J. Edmondson, bombero australiano, quien envió un correo internacional proponiendo honrar en esta fecha a los cinco bomberos voluntarios fallecidos en un incendio en Linton, en el estado de Victoria (Australia) en 1998 mientras combatían el fuego y así fomentar el apoyo internacional al colectivo.

El Día Internacional del Bombero introdujo también la simbología del lazo o cinta roja y azul identificando el color rojo con el fuego y el azul con el agua.

La propuesta se difundió rápidamente por internet y fue adoptada globalmente pues coincide que esa fecha ya está vinculada al fuego y la protección contra incendios al ser la festividad de San Florián, patrón de los bomberos en Austria, Alemania y Polonia, con gran repercusión en Chequia, Eslovaquia, Hungría y con presencia en algunos países de América Latina, como en Panamá, Ecuador, Brasil y Chile. Poco a poco esta celebración se va extendiendo.

El término “bombero” tiene matices, por lo que también hay otras celebraciones parciales como el “Día del bombero voluntario” que se celebra el 2 de junio en Argentina, Chile y otros países, como fiesta nacional. Los cuerpos de bomberos voluntarios también celebran el día 5 de diciembre el “Día internacional de los voluntarios” de las Naciones Unidas.

Otros países

Unos cuantos países de América Latina han optado por señalar la fecha de celebración del día del Cuerpo de Bomberos o Día del bombero coincidiendo con la creación o fundación del primer cuerpo de bomberos de su nación. Es el caso de Colombia (11 de noviembre), Cuba (13 de noviembre), Chile (30 de junio), México (22 de agosto), Perú (5 de diciembre) y Uruguay (27 de octubre). Otros países han fijado esta celebración coincidiendo con la fecha de un gran siniestro u otro acontecimiento, e incluso algunos no tienen fecha fija en el calendario, como República Dominicana donde se celebra el segundo domingo de marzo. Algunos cuerpos de bomberos americanos celebran también la festividad de su patrona la Virgen de la Merced, como Nicaragua, República Dominicana y Chile.

En los países europeos también hay variadas celebraciones en función de su tradición religiosa. En Francia festejan el 4 de diciembre a Santa Bárbara, que también es patrona de algunos otros países sudamericanos como Costa Rica y Honduras.

En España

En España se celebra desde hace más de 70 años la festividad de San Juan de Dios como patrón de los Cuerpos de bomberos. San Juan de Dios fue una imposición franquista como Patrón de todos los Cuerpos de bomberos españoles por decreto del gobierno de Franco en 1953. En el BOE nº183, con fecha 2 de Julio de 1953, se publicó la oficialidad de SAN JUAN DE DIOS como patrón de los Cuerpos de Bomberos.

A partir de ese momento el 8 de marzo fue el patrón oficial, sin discusión: la fiesta, como dice el BOE, para honrar a su patrón. Algunos, además del patrón oficial, tienen patrona religiosa como Bomberos de Madrid que honra a la Virgen de la Paloma.

En una España cada vez más laica se debería reflexionar sobre la celebración de la fiesta anual y el patronazgo de los servicios de bomberos.

Una propuesta alternativa

Teniendo en cuenta el avance de la laicidad de la sociedad española, quizás se debería revisar la celebración de San Juan de Dios como patrón religioso de un servicio público. Aunque la presión de los gobiernos, poderes y partidos políticos de corte demócrata cristiano es muy fuerte, cada vez se expresan con más fuerza las voces de los defensores de un estado laico y aconfesional para que su derecho a la laicidad no se vea sometido por las tradiciones religiosas inmutables.

Aunque se van produciendo algunos avances en laicidad, todavía hoy, muchas celebraciones incluyen misas católicas en el interior de las instalaciones públicas vulnerando la neutralidad y no adscripción religiosa de los poderes públicos.

Quizás lo correcto fuese encontrar una fecha de consenso, no para celebrar tal o cual santo, sino el Día de los servicios de bomberos y puede resultar oportuno sumarse al Día Internacional del Bombero, el 4 de mayo.

Ventajas del día del bombero el 4 de mayo

  •  Se trata de celebrar “el día del bombero” estrictamente vinculado a la actividad de Bomberos y Emergencias y no de honrar a un santo patrón religioso.
  • Es una festividad laica y aconfesional, aunque no hay que olvidar que la fecha coincide con San Florián.
  • Celebra una efeméride internacional lo que nos aproxima y nos une a la gran familia bomberil del mundo.
  • No coincide con otra celebración popular como ocurre con el 8 de marzo, el “Día internacional de la mujer trabajadora”, muy consolidada, que ha restado gran protagonismo social a la fiesta de los bomberos.
  • El clima primaveral del 4 de mayo, en nuestras latitudes, es muchísimo mejor que el invernal del 8 de marzo, lo que propiciaría un mayor desarrollo de las actividades festivas realizadas al aire libre, como las jornadas de puertas abiertas en los parques de bomberos, permitiendo una mayor participación social.

Es muy probable, que este cambio sea positivo para todos y que algún día se haga realidad, aunque modificar tradiciones suele ser una tarea ardua. A ver quién da el paso y es el primer servicio que lo celebra. Una opción podría ser empezar a celebrar oficial e institucionalmente el día 4 de mayo, y que los católicos y los nostálgicos mantengan sus ritos religiosos el 8 de marzo en honor a su patrón.

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Día internacional del bombero: 4 de mayo

La iniciativa de celebrar el Día Internacional del Bombero el 4 de mayo fue propuesta por J.J. Edmondson, bombero australiano, quien envió un correo internacional proponiendo honrar en esta fecha a los cinco bomberos voluntarios fallecidos en un incendio en Linton, en el estado de Victoria (Australia) en 1998 mientras combatían el fuego y así fomentar el apoyo internacional al colectivo.

El Día Internacional del Bombero introdujo también la simbología del lazo o cinta roja y azul identificando el color rojo con el fuego y el azul con el agua.

La propuesta se difundió rápidamente por internet y fue adoptada globalmente pues coincide que esa fecha ya está vinculada al fuego y la protección contra incendios al ser la festividad de San Florián, patrón de los bomberos en Austria, Alemania y Polonia, con gran repercusión en Chequia, Eslovaquia, Hungría y con presencia en algunos países de América Latina, como en Panamá, Ecuador, Brasil y Chile. Poco a poco esta celebración se va extendiendo.

El término “bombero” tiene matices, por lo que también hay otras celebraciones parciales como el “Día del bombero voluntario” que se celebra el 2 de junio en Argentina, Chile y otros países, como fiesta nacional. Los cuerpos de bomberos voluntarios también celebran el día 5 de diciembre el “Día internacional de los voluntarios” de las Naciones Unidas.

Otros países

Unos cuantos países de América Latina han optado por señalar la fecha de celebración del día del Cuerpo de Bomberos o Día del bombero coincidiendo con la creación o fundación del primer cuerpo de bomberos de su nación. Es el caso de Colombia (11 de noviembre), Cuba (13 de noviembre), Chile (30 de junio), México (22 de agosto), Perú (5 de diciembre) y Uruguay (27 de octubre). Otros países han fijado esta celebración coincidiendo con la fecha de un gran siniestro u otro acontecimiento, e incluso algunos no tienen fecha fija en el calendario, como República Dominicana donde se celebra el segundo domingo de marzo. Algunos cuerpos de bomberos americanos celebran también la festividad de su patrona la Virgen de la Merced, como Nicaragua, República Dominicana y Chile.

En los países europeos también hay variadas celebraciones en función de su tradición religiosa. En Francia festejan el 4 de diciembre a Santa Bárbara, que también es patrona de algunos otros países sudamericanos como Costa Rica y Honduras.

En España

En España se celebra desde hace más de 70 años la festividad de San Juan de Dios como patrón de los Cuerpos de bomberos. San Juan de Dios fue una imposición franquista como Patrón de todos los Cuerpos de bomberos españoles por decreto del gobierno de Franco en 1953. En el BOE nº183, con fecha 2 de Julio de 1953, se publicó la oficialidad de SAN JUAN DE DIOS como patrón de los Cuerpos de Bomberos.

A partir de ese momento el 8 de marzo fue el patrón oficial, sin discusión: la fiesta, como dice el BOE, para honrar a su patrón. Algunos, además del patrón oficial, tienen patrona religiosa como Bomberos de Madrid que honra a la Virgen de la Paloma.

En una España cada vez más laica se debería reflexionar sobre la celebración de la fiesta anual y el patronazgo de los servicios de bomberos.

Una propuesta alternativa

Teniendo en cuenta el avance de la laicidad de la sociedad española, quizás se debería revisar la celebración de San Juan de Dios como patrón religioso de un servicio público. Aunque la presión de los gobiernos, poderes y partidos políticos de corte demócrata cristiano es muy fuerte, cada vez se expresan con más fuerza las voces de los defensores de un estado laico y aconfesional para que su derecho a la laicidad no se vea sometido por las tradiciones religiosas inmutables.

Aunque se van produciendo algunos avances en laicidad, todavía hoy, muchas celebraciones incluyen misas católicas en el interior de las instalaciones públicas vulnerando la neutralidad y no adscripción religiosa de los poderes públicos.

Quizás lo correcto fuese encontrar una fecha de consenso, no para celebrar tal o cual santo, sino el Día de los servicios de bomberos y puede resultar oportuno sumarse al Día Internacional del Bombero, el 4 de mayo.

Ventajas del día del bombero el 4 de mayo

  •  Se trata de celebrar “el día del bombero” estrictamente vinculado a la actividad de Bomberos y Emergencias y no de honrar a un santo patrón religioso.
  • Es una festividad laica y aconfesional, aunque no hay que olvidar que la fecha coincide con San Florián.
  • Celebra una efeméride internacional lo que nos aproxima y nos une a la gran familia bomberil del mundo.
  • No coincide con otra celebración popular como ocurre con el 8 de marzo, el “Día internacional de la mujer trabajadora”, muy consolidada, que ha restado gran protagonismo social a la fiesta de los bomberos.
  • El clima primaveral del 4 de mayo, en nuestras latitudes, es muchísimo mejor que el invernal del 8 de marzo, lo que propiciaría un mayor desarrollo de las actividades festivas realizadas al aire libre, como las jornadas de puertas abiertas en los parques de bomberos, permitiendo una mayor participación social.

Es muy probable, que este cambio sea positivo para todos y que algún día se haga realidad, aunque modificar tradiciones suele ser una tarea ardua. A ver quién da el paso y es el primer servicio que lo celebra. Una opción podría ser empezar a celebrar oficial e institucionalmente el día 4 de mayo, y que los católicos y los nostálgicos mantengan sus ritos religiosos el 8 de marzo en honor a su patrón.

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Relación entre muertes y número de accidentes (III)

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En este artículo concluyo con que las relaciones establecidas en el siglo XX en las pirámides de Heinrich y Bird sobre el número de víctimas mortales en relación con el número de accidentes e incidentes no son de aplicación en el siglo XXI.

Autor: Javier Larrea. Presidente del Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes
Publicación: Web OPRA www.opra.info • 27 de abril de 2026

En el artículo anterior ya manifestaba que las correlaciones entre accidentes mortales, graves, leves e incidentes no responden a una regla universal, sino que deberían ser estudiados y establecidos para cada sector, actividad y gremio. La accidentología nos debe exigir rigor en los análisis y resulta evidente que, por poner un par de ejemplos, habría que elaborar una pirámide para cada uno de los accidentes con sus distintos tipos, pues con mucha probabilidad no vamos a obtener la misma pirámide para los ahogamientos que para las caídas. Debido a la especificidad del riesgo, la pirámide para las caídas accidentales en un edificio de oficinas no va a ser la misma que en una residencia geriátrica.

El contexto temporal

Pero, al margen de esa necesaria segregación nos encontramos con que los resultados de Heinrich y Bird respondían a la letalidad de los accidentes que estudiaron en un determinado contexto temporal que ha variado mucho. Superado el primer cuarto del siglo XXI, la accidentología tiene que tener presente los cambios sociales entre los que destaco: los desarrollos legislativos, la modernización de los servicios públicos y los avances de la medicina, sin olvidar las variaciones demográficas, que también tienen su efecto sobre los resultados.

Estos elementos mencionados son determinantes en el número de muertes de las personas y que poco o nada tienen que ver con la causa de producción del accidente.

Los cambios sociales han intervenido sobre la producción de accidentes pues se han creado nuevos peligros como el desarrollo de la automoción y aumento del tráfico rodado, o la moda del baño recreativo en espacios acuáticos.

Desarrollos legislativos

La legislación ha influido sobre los peligros estableciendo normas y reglas obligatorias para la prevención y reducción de accidentes, como las normas de prevención de   incendios en edificios, los códigos de circulación, o las leyes de prevención de riesgos laborales.

Servicios públicos

Los servicios públicos han evolucionado ofreciendo una respuesta organizada para atender a los accidentados tras la producción del accidente. El despliegue territorial de los servicios de bomberos y de rescate y de protección civil, así como la red hospitalaria, los servicios de urgencias médicas y las ambulancias de emergencia extrahospitalaria, proporcionan a las personas accidentadas una atención rápida, inexistente hace 100 años.

La medicina

Los avances de la medicina han modificado la mortalidad de los accidentes. Ni los conocimientos sanitarios, ni las técnicas, ni los tratamientos médicos para dar respuesta a las lesiones de los accidentados son los mismos, ni parecidos que hace 50 años.

Conclusión

Teniendo todo esto en cuenta se puede concluir que los recursos y conocimientos para dar respuesta a los accidentes y accidentados hace un siglo no pueden compararse con los existentes hoy en día, por lo que se podría afirmar, con base en lo anterior, que muchos de los accidentes mortales registrados por Heinrich o Bird, hoy no habrían tenido ese desenlace mortal.

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Relación entre número de accidentes y número de muertes (II)

En los años 70, Frank E. Bird elaboró una nueva teoría de relación entre muertes y accidentes que se ha representado de forma gráfica como pirámide de Bird incluyendo los accidentes sin daños.

Autor: Javier Larrea. Presidente del Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes
Publicación: Web OPRA www.opra.info • 23 de abril de 2026

La nueva pirámide (o triángulo) fue elaborada tras analizar un millón setecientos mil partes y accidentes de más de 300 empresas en la década de los 70. Se trató, sin duda, de una laboriosa investigación que intentaba aportar luz en un asunto sobre el que había un desconocimiento absoluto.

La pirámide de BIRD

La pirámide de Bird presenta cuatro niveles en la secuencia 1-10-30-600. En los distintos estadios de la pirámide tenemos como se representa en el gráfico:

  • Un accidente fatal
  • 10 lesiones leves
  • 30 accidentes con daños materiales
  • 600 incidentes sin daños

Vigencia de las teorías de Heinrich y Bird

Las afirmaciones y conclusiones de Heinrich y Bird, aceptadas hace 50 años no son compartidas actualmente. De hecho, investigaciones más recientes sugieren que es probable que estas ratios sean engañosas, cuestionándose sus resultados por distintas razones:

  • Los sistemas de notificación de incidentes de la época.
  • La validez de los resultados para todos los tipos de actividad.
  • La poca evidencia de una relación estable entre eventos de gravedad menor, intermedia y alta.
  • Que la validez predictiva con respecto a los riesgos de accidentes graves es muy baja.

Así pues, estas teorías y sus resultados y representación se consideran hoy en día como mitos de la seguridad.

Discusión

Mi análisis al respecto es que es indiscutible que estas pirámides obtenidas hace décadas como fruto de las investigaciones llevadas a cabo, eran reales, pero no deben ser aceptadas como los mandamientos de una biblia de aplicación general para cualquier actividad industrial o para cualquier tipo de accidente industrial, o para cualquier accidente laboral en todas las actividades industriales. La proporcionalidad indicada en estas pirámides no deja de ser un indicador que debería ser calculado para cada actividad, e incluso para cada puesto de trabajo y para cada tipo de accidente.

Una comprobación con otros siniestros. Aplicación al incendio.

Por realizar una pequeña comprobación de la aplicación de las proporcionalidades de Heinrich y Bird, he analizado la relación entre las víctimas mortales en incendios en España[1] y el número de incendios reportados en los que han intervenido los servicios de bomberos en España. En el año 2022 se reportaron 133.029 actuaciones de servicios de bomberos en los cuales fallecieron 235 personas. La relación en este año es de un fallecimiento por cada 566 incendios y explosiones. Las estadísticas de los servicios de bomberos en España son lo suficientemente malas para no recoger categorías por niveles de gravedad de los incendios, por lo que difícilmente podría aplicarse la pirámide de Heinrich, ni la de Bird. En el año 2018, en las 118.892 intervenciones de bomberos en incendios y explosiones se produjeron 123 muertes, lo que nos ofrece una ratio de 966 incendios por cada muerte, una desviación de más del 50% respecto del año 2022. Por lo cual, esta diferencia en este caso genera una importante desconfianza respecto del método de predicción de Heinrich y Bird en algunos tipos de accidentes, como es el caso de los incendios.

En el próximo y último artículo sobre este asunto analizaré el contexto temporal de las teorías de Heinrich y Bird sobre los accidentes que determina que no tengan vigencia en la actualidad.

[1] Víctimas mortales de Incendio en España 2022. Fundación Mapfre. Noviembre 2023. https://documentacion.fundacionmapfre.org/documentacion/publico/es/media/group/1122594.do

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Relación entre número de accidentes y número de muertes (I)

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Uno de los problemas a los que nos enfrentamos desde el punto de vista epistemológico de la accidentología es que no conocemos cuál es el número de accidentes que se producen.

Autor: Javier Larrea. Presidente del Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes
Publicación: Web OPRA www.opra.info • 20 de abril de 2026

Por lo tanto, resulta difícil obtener tasas, índices e indicadores para los distintos tipos de accidente, tipo de actividad, tipos de víctimas, espacios geográficos o población afectada, como universo estadístico o como muestra.

La pirámide de Heinrich

En el año 1931, hace casi cien años, Herbert William Heinrich, basándose en un estudio de los datos de miles de lesiones y accidentes de trabajo de la compañía de seguros para la que trabajaba publicó su primer libro “Industrial Accident Prevention: A Scientific Approach”, en el que desarrolló la conocida como Ley de Heinrich en la que relacionaba el número de lesiones y accidentes graves con el número de lesiones leves y con el número de accidentes que no ocasionaban lesiones.

Fue un trabajo pionero sobre la ocurrencia de accidentes mortales, con lesiones y sin lesiones y representándose la relación entre los distintos tipos de accidentes en unas figuras de tipo triangular denominadas pirámide de Heinrich.

Original de la Pirámide de Heinrich en 1941.

El investigador norteamericano Heinrich precursor en la investigación de accidentes de trabajo desarrolló por primera vez la teoría de la proporcionalidad de los accidentes graves en función del número de incidentes, o accidentes leves, o menores que han ocurrido. Fruto de este análisis de los accidentes laborales representó sus resultados gráficamente en una imagen conocida como el triángulo o pirámide de Heinrich como muestra el gráfico siguiente:

 Pirámide de Heinrich (Elaboración propia).

Según su teoría, por cada accidente mortal o muy grave habrían ocurrido 29 accidentes con baja o con alguna lesión y se habrían producido 300 accidentes sin lesiones. Con este método se podía realizar una aproximación deductiva inversa para conocer el número de accidentes partiendo del dato del número de accidentes mortales.

¿Sabes cuál es la relación entre accidentes muy graves, graves y leves en tu actvidad? 

Otras investigaciones

Décadas después, otro investigador, también estadounidense, Frank E. Bird, elaboró una nueva teoría más completa actualizando la de Heinrich que comentaré en el siguiente artículo. Y también analizaré la vigencia del resultado de sus estudios en el siglo XXI.

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