En el gráfico mostrado de arriba, encima de estas líneas, se representa la evolución de los accidentes que yo llamo de primera división, es decir los que arrojan más de 1.000 muertos anuales. Y en el gráfico siguiente, debajo de este párrafo, muestro la evolución de las causas de muerte accidental que producen menos de 1.000 fallecimientos al año.
Incendio
En cuanto a los fallecimientos por incendio es de resaltar y apreciar que, aunque las 192 víctimas mortales en 2019 son la segunda cifra más alta de la última década, las muertes por incendio continúan ocupando el último lugar de las causas de muerte accidental –por debajo de las 292 muertes por agresión (homicidios)-. Haciendo un análisis triunfalista de este dato podemos situar a los servicios de bomberos y a la política de prevención de incendios como la más eficiente llevada a cabo entre todos los servicios públicos que se dedican a prevenir muertes evitables. Un análisis objetivo y pragmático de estas muertes y de los recursos dedicados a su prevención podría llevarnos a la inevitable conclusión de que los servicios de bomberos deberían hacerse cargo de la atención a otros riesgos que amenazan a nuestra sociedad, ya que el riesgo de incendio ha pasado a ser el que menos víctimas ocasiona; y después de todo, los servicios de bomberos fueron creados para atender a los principales riesgos que amenazan a una sociedad.
Aunque a principio del siglo XXI se observaba una tendencia a la disminución de los fallecimientos por causas externas, en el último quinquenio se aprecia un repunte en las muertes accidentales, este año se han producido 16.141 creciendo un ligero 2,4% sobre el año anterior. Es triste saber, como sabemos, que aparte del INE que cuenta las muertes accidentales, no hay nadie, en el Estado, ni en las Comunidades autónomas, ni en los Ayuntamientos, ni en ninguna Administración, que sea responsable de analizar estos números, ni de organizar políticas de prevención de accidentes o respuestas de la administración pública para reducir drásticamente estas muertes.
Supongo que alguien, algún día, en algún lugar, por alguna razón, de alguna manera, decidirá preocuparse por este asunto y hacer algo.
Muertes por causas externas en 2019
En el gráfico mostrado de arriba, encima de estas líneas, se representa la evolución de los accidentes que yo llamo de primera división, es decir los que arrojan más de 1.000 muertos anuales. Y en el gráfico siguiente, debajo de este párrafo, muestro la evolución de las causas de muerte accidental que producen menos de 1.000 fallecimientos al año.
Incendio
En cuanto a los fallecimientos por incendio es de resaltar y apreciar que, aunque las 192 víctimas mortales en 2019 son la segunda cifra más alta de la última década, las muertes por incendio continúan ocupando el último lugar de las causas de muerte accidental –por debajo de las 292 muertes por agresión (homicidios)-. Haciendo un análisis triunfalista de este dato podemos situar a los servicios de bomberos y a la política de prevención de incendios como la más eficiente llevada a cabo entre todos los servicios públicos que se dedican a prevenir muertes evitables. Un análisis objetivo y pragmático de estas muertes y de los recursos dedicados a su prevención podría llevarnos a la inevitable conclusión de que los servicios de bomberos deberían hacerse cargo de la atención a otros riesgos que amenazan a nuestra sociedad, ya que el riesgo de incendio ha pasado a ser el que menos víctimas ocasiona; y después de todo, los servicios de bomberos fueron creados para atender a los principales riesgos que amenazan a una sociedad.
Aunque a principio del siglo XXI se observaba una tendencia a la disminución de los fallecimientos por causas externas, en el último quinquenio se aprecia un repunte en las muertes accidentales, este año se han producido 16.141 creciendo un ligero 2,4% sobre el año anterior. Es triste saber, como sabemos, que aparte del INE que cuenta las muertes accidentales, no hay nadie, en el Estado, ni en las Comunidades autónomas, ni en los Ayuntamientos, ni en ninguna Administración, que sea responsable de analizar estos números, ni de organizar políticas de prevención de accidentes o respuestas de la administración pública para reducir drásticamente estas muertes.
Supongo que alguien, algún día, en algún lugar, por alguna razón, de alguna manera, decidirá preocuparse por este asunto y hacer algo.
Atlas de la accidentalidad en España. Accidentes, mortalidad y lesiones. Datos del periodo 2011-2015
En este estudio se traslada el análisis de los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), sobre mortalidad y lesiones, ocurridos en España durante el periodo comprendido entre 2011 a 2015, a una serie de infografías; además de realizar un breve resumen de las principales recomendaciones y consejos para prevenir los principales riesgos de lesiones en función de la edad. La finalidad de este estudio es poner el foco en las principales causas de lesiones, dando como resultado una evidencia de partida para desarrollar planes preventivos y proyectos que lleven a conseguir que estas elevadas cifras se transformen para alcanzar el objetivo CERO víctimas.
Autores: Jesús Monclús González, Elena Muñoz Ayuso-Morales y Francisco Martínez García
Edita: Fundación MAPFRE
Fecha: Marzo 2018
Enlace: https://www.fundacionmapfre.org/publicaciones/todas/atlas-accidentalidad-en-espana/

La Guardia Civil vuelve a alertar del peligro de usar las «camisetas antimultas»
El año pasado creció el número de fallecidos en turismo y furgoneta que no llevaban puesto el cinturón de seguridad en el momento del accidente, pasando del 22% en 2019 al 26% en 2020.
Han saltado las alarmas de nuevo por el uso de una prenda al volante que, a la par de sorprendente, es increíblemente peligrosa. Desde hace unos años se habían puesto de moda en España unas camisetas con un dibujo de un cinturón que la Guardia Civil ha bautizado como la ‘camisetas antimultas’. Estas prendas están a la venta en páginas de internet y se utilizan con el fin de evitar una multa por no llevar el cinturón de seguridad. Enlace: https://www.elconfidencial.com/motor/2021-10-21/guardia-civil-alerta-peligro-uso-camisetas-antimultas_3310894/Muertes por causas externas en España 2014
Muy por encima de los accidentes de tráfico está la que ya es la primera causa de muerte externa en España: los suicidios que ascendiendo a 3.910 muertes –otro nuevo record- ocupan el primer puesto un año más. El año anterior se superaron las 3.500 muertes por primera vez en la historia de España y ya estamos muy cerca de las 4.000. Creo que no somos conscientes de que una de cuatro personas fallecidas por las causas analizadas en esta estadística se produce por suicidio (el 26,2% del total de fallecidos se suicidan).
Otro dato llamativo es que las muertes por caídas accidentales con 2.749 (incremento del 3% sobre el año anterior con 2.672) siguen ascendiendo y alcanzan su record histórico. Desde 2012, las caídas pasaron a ocupar el segundo puesto en este trágico ranking, desde su habitual cuarto puesto en la última década. Si no se hace algo en pocos años las caídas serán la primera causa de muerte accidental en España.
La causa que ocupa el tercer puesto es la de los ahogamientos, que con 2.370 fallecimientos en 2014 está por encima de los dos mil muertos al año desde hace casi una década.
En el gráfico mostrado de arriba, encima de estas líneas, se representa la evolución de los accidentes que yo llamo de primera división, es decir los que arrojan más de 1.000 muertos anuales. En un próximo artículo analizaremos las muertes producidas en 2014 por las otras causas externas.
(1) En realidad el concepto de “muerte por causas externas” que maneja el INE no es sinónimo de muertes accidentales pues alguna de las causas incluidas en la clasificación de muertes externas no son accidentales como son los suicidios y los homicidios en los que existe intencionalidad y por lo tanto no son accidentes. 






















