Asistí, hace pocos días en el
ÙSEC BILBAO CONGRESS‘22, a una Mesa Redonda bajo el título de
“Sistemas de avisos y gestión de la información en los centros de coordinación”. Tema interesante, desarrollado por expertos, ellos y ella, que bien conducidos por el moderador, plantearon cuestiones de alto calado técnico y social.
El objeto de la cuestión versaba sobre el papel que deben ir teniendo los centros de coordinación 112 como proveedores de información hacia la población, esto es, lo que la Unión Europea denomina
“Reverse 112” o aquí traducimos como
“112 inverso”. Para ello la Mesa comenzó desarrollando brevemente los sistemas de avisos denominados PWS (Public Warning System), sobre los que hablaré otro día, para pasar rápidamente a un interesante debate sobre el retorno de la información, a la persona llamante, en cualquier emergencia.
–¿Y eso qué es?
–Pues es algo tan sencillo como que la persona que ha llamado solicitando la intervención de los servicios de emergencia tenga información de cómo se van desarrollando las movilizaciones de los distintos medios y sus tiempos de desplazamiento.
–¿Qué dices?
–Lo aclaro con un ejemplo. Tú llamas para pedir una pizza o compras unos calcetines por internet y nada más hacer el pedido recibes un mensaje con los datos del mismo. Esto es, qué has pedido, a qué dirección va a ir dicho pedido y aproximadamente cuándo va a llegar. ¿Está clara la idea?
–Sí, ¿y qué tienen que ver las pizzas y las emergencias?
–Pues fácil. Si para algo tan intrascendente como recibir una “cuatro quesos” se despliega un sistema informativo de retorno, ¿por qué no se implanta eso mismo cuando tienes una emergencia y solicitas a los bomberos o una ambulancia?
–¿Cómo?
–Tranquilidad, que ya veo que algunas sillas se mueven. No estoy hablando, obviamente de intervenciones policiales que siempre son delicadas en cuanto a la información se refiere. Estoy hablando de algo tan simple como que, si tengo una urgencia médica y se desplaza una ambulancia, tras la llamada se me informe de que dicha ambulancia ha salido, de dónde lo ha hecho y cuál el tiempo previsible de llegada. Lo mismo para el caso de los bomberos. No parece complicado, ¿verdad?
–Ufff…, déjame tiempo que estoy pensando en un argumento en contra… ¡Lo tengo! La formación de operadoras y operadores requiere tiempo para su implantación y además tenemos poca gente y esto precisa de una atención individualizada para cada intervención que no podemos dar.
–Oye. Que me dicen los expertos que no. Que el personal de operaciones no participa del envío, simplemente rellena como siempre los datos en su aplicación y el sistema hace el resto. Es automático. El sistema lee las líneas que previamente has establecido y remite el mensaje vía SMS o Web.
–A ver… pienso otro argumento… ¡Ya está! La tecnología es cara y no tenemos presupuesto para abordarla.
–Pues me dicen los expertos que no. Que la tecnología no es cara, está perfectamente desarrollada y que, si bien es cierto que todo tiene su coste de adaptación, no hay ningún problema para introducirla.
–Dame más tiempo para que piense algo.
–Vale, mientras tanto te cuento algunos de los argumentos a favor que se plantearon en la Mesa Redonda a la que me refería y en los comentarios posteriores.
–¿Y este último punto, es una ventaja? ¿Para quién?
–Pues sí, es una ventaja para la ciudadanía que tiene un mayor control de los servicios que paga.
–Déjame, déjame que le dé una vuelta… ¡Ya tengo un par de “y si…”!
–Menos mal, porque si no hay “ysis” y sus correspondientes “porsis”, no hay debates sobre emergencias. Dime el primero.
–¿”Y si…” llama de un teléfono fijo?
–No me mates, no me mates
… ¿Te acuerdas de Pareto? “Por si…”, vamos a solucionar de forma fácil el 80% de los casos y ya abordaremos con más calma el otro 20%. Venga, otro “y si…”.
–¿”Y si…” uno de los servicios de respuesta no quiere dar sus salidas y sus tiempos? ¿Qué haces en un suceso multidisciplinar?
–Pues “por si…” informas sobre lo que tienes. Alguien preguntará sobre ese tema y alguien tendrá que pensar en la respuesta, pero el “o todos o ninguno” no me parece una buena solución.
–Sigo pensando…, y no lo veo, no lo veo. Vamos, que no lo veo y “por si…” mejor dejarlo estar.
–Vale, mientras tanto, cuando pidas “una Napolitana mediana” y recibas la información de retorno, te acuerdas de este artículo y piensas que en el día en que necesites un servicio de emergencia también te gustaría que te dieran la información de que
“ya ha salido XXX y se dirige hacia usted a la dirección YYY, con un tiempo aproximado de llegada ZZZ”.
Por cierto, tú, estimado lector o lectora. ¿Qué piensas sobre ello? Escribe a continuación tu opinión que seguro que es interesante.
Y perdón por el título, “las pizzas y las emergencias”, pero me parecía que era una forma breve y clara de presentar el debate.