Es curioso observar cómo las cúpulas de organismos de protección civil han sido y están siendo ocupadas por profesionales extraídos de ámbitos militares. El caso del nombramiento de un exgeneral para la reconstrucción de Valencia es un ejemplo.
Por supuesto, los conocimientos y las habilidades personales de los candidatos para un puesto civil determinarán su idoneidad para el mismo, pero el hecho de su condición de militar no debe ser por sí mismo un mérito.
Civil y Militar
Civil y militar son adjetivos antagónicos. Tratan de esferas diferentes. Podemos definir ejército como el conjunto de fuerzas aéreas, marítimas o terrestres de una nación con la misión de la defensa interior de un territorio, su soberanía y sus nacionales. A los ejércitos se les conoce también como “Fuerzas Armadas” y su organización está destinada principalmente a la guerra.
Las organizaciones civiles de un Estado que también tienen misiones de protección de la seguridad de los miembros de una nación no tienen mucho en común con los ejércitos. Las organizaciones de protección civil y emergencias defienden a las personas de peligros y amenazas involuntarias que pueden producir daños. Intervienen sin armas.
Los militares tienen la encomienda de defender a sus nacionales de los ataques de otras naciones, de otros ejércitos, en cualquier caso, los militares se enfrentan a agresiones voluntarias de otras personas. Intervienen con la fuerza de las armas.
Nombramiento del exmilitar Gan Pampols
Observé con estupefacción y muchas dudas, el nombramiento del exmilitar teniente general del Cuerpo General del Ejército de Tierra, D. Francisco José Gan Pampols como vicepresidente de la Generalidad valenciana para la Recuperación Económica y Social. El nombre de su cargo ya apuntaba a las funciones eminentemente civiles que debía ejercer.
Un año en el cargo ha sido suficiente para detectar la inconveniencia del nombramiento del exmilitar y ha sido cesado con fecha 5 de noviembre. Desconozco las habilidades profesionales del exgeneral, pero en principio una dilatada experiencia en unidades y misiones militares con varios reconocimientos y medallas no acreditan para un puesto de eminente complejidad civil. La recuperación de la DANA de Valencia es la tarea más complicada de rehabilitación tras una catástrofe civil en la historia de España. El puesto de responsable de esta rehabilitación exige un conocimiento profundo de la administración autonómica y local de la zona afectada, requiere la comprensión de las relaciones administrativas y políticas entre los distintos órganos de gobierno, y conocimientos sobre las obras civiles y coste económico que deberían abordarse en la reconstrucción de las zonas afectadas.
Civil o militar, no parece que un puesto de esta envergadura sea apropiado para un paracaidista. La rehabilitación de Valencia debería ser abordada por un equipo interdisciplinar de profesionales, principalmente valencianos, conocedores del entorno, procedentes de las instituciones de la comunidad, diputaciones y ayuntamientos que sean capaces en conjunto de establecer las prioridades para hacer frente a su futuro inmediato y a largo plazo.
La tragedia, tras la tragedia, sería que en Valencia no dispongan de este equipo de gestión, y si fuese así, lo que se puede sospechar a la vista de lo ocurrido en el CECOPI, podemos deducir que Valencia tiene un problema de gestión de sus estamentos civiles.
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Las FFAA no actúan sólo en guerra, también en estados fallidos donde las estructuras están desmanteladas. De hecho existen equipos de Colaboración Cívico Militar que se encarga de rehabilitar estructuras civiles. En Bagdad li hicieron y a un coste inferior al de las ONG. El problema es que un sólo militar no puede abarcar todos los campos y seguramente choque con el poder político a la hora de tomar determinadas decisiones.
Dicho lo cual, estoy de acuerdo en que ser militar en su mismo no garantiza ser el mejor para este cometido. Por cierto en la foto de cabecera no aparece que este general sea paracaidista.
Por eso al año lo largan …
Pablo,
estoy seguro que hay unas cuantas razones por las que es cesado y que no nos van a contar.
Ya me gustaría que el exgeneral nos contase todo lo que ha vivido en ese puesto.
Saludos,
Luis M., en primer lugar gracias por tu comentario y explicaciones.
En cuanto a la última frase debo aclarar que la calificación de paracaidista no la he realizado en cuanto a su pertenecia a una unidad del ejercito o brigada de paracaidismo sino al usoi coloquial del término «paracaidista» como sinónimo de «cunero» como establece la FundéuRAE (fundación patrocinada por la Agencia Efe y la Real Academia Española, cuyo objetivo es colaborar con el buen uso del español en los medios).
Con el término paracaidista quería referirime al significado que se les da en política a los candidatos extraños al distrito y que estaban patrocinados por el Gobierno en un distrito al que no pertenecen y en el uso actual su sentido se ha extendido a cualquier persona que pertenece a un área, zona, o ámbito distinto de aquel en el que va a ejercer el cargo.
Saludos,
Zapatero a tús zapatos….
Sergio, ese refrán no lo comparto.
Un zapatero puede ser un estupendo pescador o hacer unos quesos extraordinarios. Tener una especialidad o titulación no impide tener otros conocimientos muy valiosos. El refrán se suele usar para preservar privilegios y cotos de poder.
De la misma manera que expresaba que la condición de militar no ha de ser «per se» un mérito, igualmente opino que no debe ser un demérito y que la condición de militar no excluye a nadie de poder ser adecuado para un puesto tan complejo.
Mi principal tesis en este artículo es que tales funciones deberían haber sido desempeñadas por un equipo interdisciplinar de expertos y que en vez de nombrar un vicepresidente habria que haber creado una Agencia interdisciplinar y plural para la recuperación de la DANA.
Saludos,