En este artículo quiero llamar a la atención especialmente a los profesionales de la seguridad, ya sean de la accidentología, de la criminología, de emergencias, de la defensa, de protección civil, de bomberos, o de prevención de accidentes laborales, para que no se confundan ambos términos en sus estudios, en sus escritos, en sus informes o en cualquier publicación que elaboren.

Ya publiqué el artículo ¿Qué es peligro? en el que apuntaba esta cuestión y aportaba unas definiciones básicas sobre estos dos conceptos y más concretamente explicaba bien el significado de “peligro” universalmente reconocido. Y hoy quiero volver sobre esta confusión que, si bien puede ser aceptable entre inexpertos y novatos de la seguridad o entre tertulianos desconocedores de los significados técnicos de estas palabras, no deberíamos encontrarnos esta imprecisión entre profesionales de las seguridades, ya sean de safety o de security.

La distinción

Tomemos nota del significado de cada término:

  • Peligro: la capacidad potencial de una situación o circunstancia de ocasionar daños. El peligro se puede señalar, identificar.
  • Riesgola probabilidad de que un peligro (acción, hecho o suceso) produzca un daño. El riesgo se puede cuantificar y medir.

Corrigiendo un error frecuente

Utilizar «peligro» y «riesgo» en informes técnicos como si fueran sinónimos intercambiables es un fallo técnico considerable, una confusión que se ha de evitar por quienes nos dedicamos a la prevención. Hemos de saber precisar la distinción entre la fuente del accidente y el daño, diferenciar entre la causa y la consecuencia. Adoptar una terminología precisa es una condición necesaria para la puesta en marcha de una adecuada prevención de accidentes.

En accidentología, podemos fundamentar que el peligro reside en el hecho, el objeto o la situación, mientras que el riesgo (probabilidad del daño) surge de la interacción. Identificar el peligro es el inicio del diagnóstico; sin exposición o sin vulnerabilidad, el riesgo tiende a cero, aunque el peligro (la amenaza) sea grande. Un terremoto en un desierto deshabitado es un peligro natural, pero el riesgo para la población es inexistente.

Lamentable error gubernativo

Lo peor es cuando un texto legislativo, como la Norma Básica de Autoprotección (NBA 2007) en España (una Norma estatal del Ministerio del Interior), define erróneamente el peligro como la «probabilidad de que se produzca un efecto dañino» atribuyendo a peligro la definición de riesgo. Deberían haber modificado esta definición inexacta que ya llevan casi 20 años exhibiendo confundiéndonos y causando daño a la accidentología.

Resulta llamativa la incoherencia del Ministerio del Interior que en la Ley de Protección Civil de 2015 sí define correctamente el peligro como potencial y mantenga la inexactitud de la NBA. ¿No se han dado cuenta?

Ejemplos de Peligro y Riesgo

Hace más de una década la EFSA (European Food Safety Authority) o sea la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria publicó algunos ejemplos para aclarar la diferencia entre Peligro (Hazard) y Riesgo (Risk). De ahí he tomado el ejemplo del tiburón para hacer la infografía que ilustra este artículo con una intención didáctica. Algunos ejemplos nos pueden servir para entender la diferencia entre peligro y riesgo.

  • Un tiburón en la playa es un peligro. Bañarse cuando hay un tiburón supone un riesgo.
  • Un cuchillo es un elemento peligroso. Manejar el cuchillo sin cuidado supone un riesgo.
  • Los rayos son un peligro en las tormentas; colocarse debajo de un árbol conlleva un riesgo.
  • El sol en verano es un peligro; tomar el sol sin protección o mucho tiempo es un riesgo.
  • El tráfico de coches es un peligro; cruzar la calzada sin mirar o mirando el móvil es un riesgo.
  • Las escaleras son un peligro; subir o bajar escaleras sin la debida atención entraña un riesgo.

Fijémonos más en los peligros, eso nos ayudará a evitarlos y disminuir la probabilidad de sufrir accidentes, o sea, reduciremos los riesgos.

Artículo relacionado: ¿Qué es peligro?

Artículo relacionado: Gestión de riesgos: regla de las 4 T

Redacción OPRA
Author: Redacción OPRA

Entradas relacionadas

Un comentario en «Peligro y riesgo: hablemos con propiedad»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Usamos cookies para mejorar tu experiencia. Puedes aceptarlas o revisar tus opciones. View more
Cookies settings
Aceptar
Rechazar
Privacidad y Política de Cookies
Privacy & Cookies policy
Cookie name Active
Quiénes somos Somos OPRA, Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes. La dirección de nuestra web es: https://opra.info Comentarios Cuando los visitantes dejan comentarios en la web, recopilamos los datos que se muestran en el formulario de comentarios, así como la dirección IP del visitante y la cadena de agentes de usuario del navegador para ayudar a la detección de spam. Medios Si subes imágenes a la web, deberías evitar subir imágenes con datos de ubicación (GPS EXIF) incluidos. Los visitantes de la web pueden descargar y extraer cualquier dato de ubicación de las imágenes de la web. Cookies Si dejas un comentario en nuestro sitio puedes elegir guardar tu nombre, dirección de correo electrónico y web en cookies. Esto es para tu comodidad, para que no tengas que volver a rellenar tus datos cuando dejes otro comentario. Estas cookies tendrán una duración de un año. Si tienes una cuenta y te conectas a este sitio, instalaremos una cookie temporal para determinar si tu navegador acepta cookies. Esta cookie no contiene datos personales y se elimina al cerrar el navegador. Cuando accedas, también instalaremos varias cookies para guardar tu información de acceso y tus opciones de visualización de pantalla. Las cookies de acceso duran dos días, y las cookies de opciones de pantalla duran un año. Si seleccionas «Recuérdarme», tu acceso perdurará durante dos semanas. Si sales de tu cuenta, las cookies de acceso se eliminarán. Si editas o publicas un artículo se guardará una cookie adicional en tu navegador. Esta cookie no incluye datos personales y simplemente indica el ID del artículo que acabas de editar. Caduca después de 1 día. Contenido incrustado de otros sitios web Los artículos de este sitio pueden incluir contenido incrustado (por ejemplo, vídeos, imágenes, artículos, etc.). El contenido incrustado de otras webs se comporta exactamente de la misma manera que si el visitante hubiera visitado la otra web. Estas web pueden recopilar datos sobre ti, utilizar cookies, incrustar un seguimiento adicional de terceros, y supervisar tu interacción con ese contenido incrustado, incluido el seguimiento de tu interacción con el contenido incrustado si tienes una cuenta y estás conectado a esa web. Con quién compartimos tus datos Si solicitas un restablecimiento de contraseña, tu dirección IP será incluida en el correo electrónico de restablecimiento. Cuánto tiempo conservamos tus datos Si dejas un comentario, el comentario y sus metadatos se conservan indefinidamente. Esto es para que podamos reconocer y aprobar comentarios sucesivos automáticamente, en lugar de mantenerlos en una cola de moderación. De los usuarios que se registran en nuestra web (si los hay), también almacenamos la información personal que proporcionan en su perfil de usuario. Todos los usuarios pueden ver, editar o eliminar su información personal en cualquier momento (excepto que no pueden cambiar su nombre de usuario). Los administradores de la web también pueden ver y editar esa información. Qué derechos tienes sobre tus datos Si tienes una cuenta o has dejado comentarios en esta web, puedes solicitar recibir un archivo de exportación de los datos personales que tenemos sobre ti, incluyendo cualquier dato que nos hayas proporcionado. También puedes solicitar que eliminemos cualquier dato personal que tengamos sobre ti. Esto no incluye ningún dato que estemos obligados a conservar con fines administrativos, legales o de seguridad. Dónde enviamos tus datos Los comentarios de los visitantes puede que los revise un servicio de detección automática de spam.
Save settings