Un plan piloto para reducir los riesgos de los incendios domésticos en hogares de personas mayores y colectivos vulnerables ha sido puesto en marcha por la Diputación Foral de Bizkaia en una de sus comarcas, Busturialdea, de unos 45.000 habitantes, cuya capital es Bermeo. La iniciativa se desarrolla en colaboración con los ayuntamientos de la comarca, la Mancomunidad de Servicios Sociales y la Cruz Roja Bizkaia, y contempla la instalación de detectores de humo en más de 2.450 viviendas.
El Plan responde a la elevada vulnerabilidad de las personas mayores frente a los incendios domésticos. Los datos muestran que las personas mayores de 65 años presentan un riesgo de fallecimiento casi tres veces superior al de la población entre 30 y 64 años. La inhalación de humo y gases tóxicos constituye la principal causa de muerte en este tipo de incidentes y el riesgo aumenta significativamente cuando la persona vive sola. Además, una gran parte de los incendios con víctimas mortales se produce durante la noche y en los meses más fríos, cuando el uso de sistemas de calefacción es más frecuente.
Objetivo del programa
La iniciativa contempla la instalación de detectores de humo en 2.450 domicilios aproximadamente, distribuidos de la siguiente manera:
- 250 hogares de personas usuarias del SAD (Servicio de Atención Domiciliaria) y/o beneficiarias de la PECEF (Prestación económica para cuidados en el entorno familiar). La adquisición de los detectores está financiada por la Diputación, mientras que su instalación puede realizarse por parte de las personas cuidadoras o, cuando sea necesario, por voluntariado de Cruz Roja
- 620 hogares de personas mayores de 70 años que viven solas. Estos dispositivos se distribuyen a través de los ayuntamientos.
- Otras 600 personas menores de 70, que también vivan solas, y a quienes sus respectivos ayuntamientos les instalarán el detector. En algunos municipios, serán instalados en todas las viviendas, independientemente de la edad y de la condición de la persona, lo que suma un total de unos 1250 hogares.

Los dispositivos utilizados están homologados, disponen de baterías con una vida útil aproximada de 10 años y pueden fijarse fácilmente al techo.
Información y Formación
La campaña incluye también acciones de información y formación preventiva, con el objetivo de garantizar el uso adecuado de los detectores. Entre ellas se encuentran el envío de cartas informativas personalizadas, la realización de charlas sobre riesgos domésticos y prevención de incendios, la entrega de material divulgativo y el acceso a tutoriales de instalación mediante códigos QR.
Se impartirán charlas informativas, y de riesgos en el hogar, que se realizarán en varios municipios de la comarca para las personas afectadas como para las personas cuidadoras con el fin de resolver las dudas y donde también se enseñarán buenas prácticas en materia de prevención de incendios domésticos.
Experiencias de otros países
La eficacia de los detectores de humo como medida preventiva está ampliamente respaldada por la experiencia internacional. En Alemania, por ejemplo, la implantación generalizada de estos dispositivos ha permitido reducir las muertes por incendio en aproximadamente un 27%, pasando de 345 a 253 fallecimientos anuales, además de disminuir de forma significativa la tasa de mortalidad por millón de habitantes. En el Estado español aún no se ha implantado la obligatoriedad de instalar detectores de humo en viviendas, aunque hay administraciones que ya han empezado a considerar dicha instalación.
Una vez finalizada la campaña, se realizará la evaluación para analizar los resultados y valorar la posible extensión del programa a otras comarcas de Bizkaia.
Que cunda el ejemplo
Iniciativas de este tipo apuestan por la prevención activa en materia de seguridad contra incendios. La experiencia demuestra que la instalación de detectores de humo, combinada con acciones de sensibilización y formación, puede reducir significativamente el riesgo de víctimas. Por ello, programas similares deberían impulsarse de forma más amplia desde los servicios de bomberos, en colaboración con administraciones públicas, servicios sociales y organizaciones del tercer sector, integrando la prevención domiciliaria como parte esencial de las políticas de seguridad y protección de la población más vulnerable. La Diputación de Bizkaia ha abierto un camino que debería ser seguido por otras muchas administraciones.
El coste de los servicios de bomberos profesionales dedicados a la extinción de incendios es muy elevado y parte de ese presupuesto debería ser dedicado a actuaciones de prevención como la que se recoge en este artículo.

Hola
Muy bueno el artículo,de la misma forma que para un socorrista acuático sus funciones son prevenir accidentes y proteger personas, la colocación de detectores de humos servirían para proteger personas y salvar vidas. Lo triste es que lus ayuntamientos no se mentalizan. que una de sus obligaciones es proteger a los ciudadanos
. Algo que no se da. Incluso el ayuntamiento de san Sebastián carece de voluntarios para protección civil, algo inaudito los tiempos actuales. Y ello se debe a la falta de concienciación de los políticos que nos gobiernan.Triste pero cierto , como.la vida misma.