El Informe de víctimas mortales en incendios en España de 2024 arroja un resultado de 234 fallecimientos. Se reduce ligeramente el número total de muertes pero se mantiene el de muertes en viviendas.
Autor: Javier Larrea. Presidente del Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes
Publicación: Web OPRA www.opra.info • 1 de diciembre de 2025
Las 234 muertes por incendio en 2024 publicados en el Informe de Fundación Mapfre y APTB, son el tercer peor resultado de los últimos 15 años. En vez de avanzar hacia una reducción de la siniestrabilidad estamos retrocediendo y las autoridades responsables de la prevención de incendios no han adoptado medidas eficaces hasta ahora.

Como se ve en el gráfico las muertes por incendio en edificios de viviendas están en los registros más altos de los últimos años. El crecimiento en los últimos 6 años es del 44% y no parece que este desproporcionado aumento llame la atención de nadie.
Además de lo ya mencionado, entre los datos que nos aporta el informe son de destacar los siguientes:
- El grupo más vulnerable frente a un incendio, tanto en vivienda como a nivel general, sigue siendo el de las personas mayores de 64 años.
- La causa principal de fallecimiento (4 de cada 5 víctimas) es la intoxicación por humo y/o gases tóxicos derivados del fuego.
- El porcentaje de las personas fallecidas que viven solas frente a quienes viven acompañadas se multiplicó casi por 5 en 2024.
- Se mantiene que la mayoría de las muertes, tanto en vivienda como en general ocurren en los meses invernales, con porcentajes en torno al 65%.
- La causa probable de muerte más importante conocida fue a consecuencia de incendios originados por aparatos o equipamientos eléctricos: y, un año más, el mayor número de siniestros con fallecidos se inició en el salón.
- Por CCAA, es de destacar que una de cada cuatro muertes de incendios ha ocurrido en Andalucía. Aragón ha alcanzado el peor índice con una tasa de 17 muertes por millón de habitantes.
Modificación de la legislación estatal
Este número de víctimas es superior al de las recientes lluvias torrenciales en Valencia. Resulta urgente una modificación de la legislación española.
Que el 73,5% de las víctimas mortales de incendios hayan ocurrido en viviendas está indicando que hay una regulación desproporcionada entre lo que se exige a las viviendas (casi nada) y al resto de edificios de otros usos. Por fin, en la modificación del Código Técnico de la Edificación que está en marcha se contempla la exigencia de detectores de humo autónomos en viviendas. ¡Ojalá que se aplique pronto y en todas las viviendas!
El estudio expone de una forma ambigua la necesidad de políticas que fomenten la colocación de sistemas de detección de humo en casas particulares. Lo que realmente se debe exigir son detectores domésticos de incendios (humo) en los hogares como lo hacen de forma obligatoria la mayoría de los países europeos.
Otras administraciones
Ha llegado el momento de que, ante la inacción del Estado, las Comunidades autónomas, Diputaciones y Ayuntamientos comiencen a promulgar ordenanzas o reglamentos con medidas de prevención de incendios en viviendas como recientemente lo ha hecho el Ayuntamiento de Valladolid. Resulta curioso que algunos grandes ayuntamientos pioneros en promulgar Ordenanzas de prevención de incendios no las actualicen exigiendo más seguridad en sus municipios. Claro que hay otros que ni tan siquiera tienen Ordenanza. Otro hecho llamativo es que algunas administraciones y servicios de bomberos que tienen en su nombre “Servicio de prevención de incendios», tienen una o ninguna persona en ese departamento.
Además, también las asociaciones de profesionales de la protección contra incendios deberían ser más proactivas ante la conocida y manifiesta inacción legislativa.

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