A las 6 de la tarde del 8 de marzo, en Usurbil (Gipuzkoa), una niña de 15 años y un niño de 11 se electrocutaron al subir a una torre de alta tensión mientras su familia disfrutaba de una comida en un restaurante-sidrería próxima. La niña fue dada de alta enseguida pero el niño ha fallecido una semana después no habiendo superado las lesiones de la descarga eléctrica.
La ley dice que hay que poner carteles de advertencia del peligro y dicen que en la torre había tres carteles que indicaban: Peligro de Muerte. Aunque no está claro que los carteles estuvieran bien visibles por el punto en que ellos subieron, los carteles eran bastante contundentes. No hay nada peor que la muerte. Entonces ¿por qué los niños escalaron la torre?
En primer lugar, porque podían subir, no había ningún mecanismo que impidiese subir a la torre, y tampoco había ninguna barrera que impidiese subir por la escalera de la torre. Se confió la seguridad de la torre a unos sencillos carteles que avisaban de un peligro. La empresa eléctrica en vez de prometer que va a adoptar todas las medidas de protección de sus torres para que no vuelva a suceder, puede sorprendernos aplicando la teoría política de que la culpa la tienen los otros y dirá que la seguridad de la torre es del propietario del terreno. Esperemos que en breve todas las torres de todas las compañías eléctricas aseguren la máxima protección para que nadie se pueda acercar ni ser electrocutado en ellas. Es lo mínimo que podemos esperar de esas empresas que todos los años tienen beneficios de miles de millones de euros.
Percepción del peligro
Los niños no tuvieron eso que se llama percepción del riesgo, mejor llamado percepción del peligro. Y sin percepción del peligro no existe seguridad. Si en vez de una torre eléctrica hubiese habido un cocodrilo los niños no se hubiesen acercado. ¿Por qué? Porque tienen la percepción del peligro que supone un cocodrilo, han visto muchas veces en el cine, en la televisión y en documentales que los cocodrilos en los ríos de África se comen a los ñus y a las cebras y otros animales y sin embargo nunca han visto a una torre de alta tensión matando a nadie. No saben del peligro porque nadie se lo ha enseñado y un cartel informativo en negro y amarillo con un rayo dentro de un triángulo y unas letras no ofrecen detalles sobre la amenaza de muerte real que tiene la alta tensión.
No ha sido el primer caso y tampoco será el último. Para que accidentes como este no vuelvan a ocurrir y que no pasen a los tuyos se pueden hacer varias cosas:
- Las personas religiosas les pueden rezar a su dios para que les proteja y nunca les pase.
- Los responsables de elaborar la legislación pueden obligar a que quienes instalan esas torres las protejan de tal forma que nunca vuelva a ocurrir un accidente así, ni parecido.
- Todas las autoridades, policías (nacionales, autonómicas y locales), agentes forestales, bomberos, miembros de protección civil, montañeros, paseantes y cualquier ciudadano que vea una torre de este tipo sin suficiente protección deben informar (denunciar) a su ayuntamiento (por escrito) para que se inicien las acciones para que un fatal accidente como este no se vuelva a producir.
- Además, el sistema educativo debe instaurar esa asignatura de seguridad y emergencias tan necesaria, para que durante la formación reglada del ciclo educativo se enseñe a nuestros escolares todos los conocimientos relativos a la prevención de accidentes, de tráfico, de incendios, de atragantamiento, de las caídas, del riesgo eléctrico, etc., de las emergencias (inundaciones, terremotos, olas de calor, etc.), y los primeros auxilios necesarios como las técnicas de RCP, socorrismo acuático y manejo de desfibriladores. Hay materia.
Tenemos muy pocos niños así que tenemos que adoptar medidas excepcionales para no perder a ninguno.
¿Por qué ningún partido político tiene esta sensibilidad?

Genial, lo suscribo de nuevo al 100 %. En el colegio se enseñan muchas cosas que no usas en la vida, sin embargo los riesgos los tienes ahí día sí y día también. Debería formarse a los chicos y además debería ser recurrente, para evitar que el olvido diluya la importancia de estas cosas. Yo es algo que he pensado desde hace mucho, no tiene sentido que no se explique, y si pudiera ser cuanto más gráfico y práctico mejor. Cosas como esta hacen que el hijo de un amigo se electrocutara al subir a un vagón de ferrocarril. El chaval, también de 15 años, no va a volver a la vida ya. Que pena, y que pena que no se tome en serio con lo fácil e imporante que es.
Yo doy charlas sobre electricidad y cuando es en un instituto siempre les pongo el ejemplo del apoyo de alta tensión y lo traicionero que es porque además no son conscientes de que el arco eléctrico te va a ir a buscar, no hace falta decir ahí no toco, con acercarte vale (este preconcepto estoy seguro que a matado a más de 4).
Muchas gracias por la información y ojalá sea la última así.
Coincido con todo lo vertido en la nota. Es muy triste que dos creaturas hayan sufrido las consecuencias de una electrocución y el niño haya fallecido. Pobre padres!
La responsabilidad de lo sucedido es de la empresa de electricidad que no colocó vayas en el sector que rodea la torre de alta tensión y en general de los que legislan que no se ocupan de poner materias importantes relacionadas con la seguridad en el hogar y en la vida diaria como materia obligatoria en las escuelas en todos sus niveles y que no se usen los medios de comunicacipon para educar a los ciudadanos en esta materia. Ojalá los padres enseñen a sus hijos del peligro que significan las torres de alta tensión.