Las escaleras son la principal vía de evacuación de los edificios. Los incendios recientes en edificios de gran altura han evidenciado la necesidad de mejorar la protección frente al humo en las escaleras protegidas, fundamentales para la evacuación segura de los ocupantes.
Autor: Santos Bendicho. Director de Proyectos de SODECA
Publicación: Web OPRA www.opra.info • 18 de marzo de 2025
Soluciones del Código Técnico de la Edificación (CTE)
El CTE contempla tres soluciones técnicas para este problema:
- Ventanas practicables de al menos 1 m² en cada planta, que requieren ser abiertas manualmente para permitir la ventilación del humo.

Esto permite que una vez abiertas las ventanas el humo y el calor salgan por las ventanas.
- Ventilación natural mediante dos conductos, uno para la salida del humo y otro para la entrada de aire de reemplazo, con requisitos básicos de dimensionado y ubicación de rejillas.

Esto permitiría que de forma natural el aire con los humos y gases calientes evacuen por la parte más alta de la escalera.
- Sistemas de presurización según la norma UNE EN 12101-6, que impiden la entrada del humo en las escaleras al mantener una presión diferencial.

Mientras que las dos primeras soluciones permiten la entrada del humo en la escalera antes de evacuarlo, la presurización se basa en evitar que el humo penetre en ningún momento en la zona protegida. La presión positiva en el recinto de la escalera evita que los humos y gases puedan entrar en la escalera permitiendo en todo momento que la escalera sea practicable.
Limitaciones de las soluciones tradicionales
En edificios altos, la capacidad de los sistemas de presurización de evitar que el humo llegue a penetrar en la escalera cobra especial importancia, teniendo en cuenta que la ventilación natural depende de factores como la altura de la escalera, la temperatura, la presión atmosférica y la velocidad del viento en las descargas de humo o entradas de aire. A su vez, la instalación de conductos también puede presentar problemas técnicos, como trazados con múltiples codos o longitudes excesivas, que reducen su efectividad.
Ante estas limitaciones, algunas normativas regionales han impuesto restricciones adicionales. Por ejemplo, en Cataluña, la Instrucción Técnica Complementaria SP-138 exige que en edificios con altura de evacuación superior a 50 metros se instalen exclusivamente sistemas de presurización, descartando las soluciones de ventilación natural.
Estrategia de evacuación y seguridad
Fruto de la posibilidad de que en un edificio exista cualquiera de estas tres soluciones, la recomendación general de los servicios de extinción, para los ocupantes de viviendas distintas a la incendiada, es la de permanecer en la vivienda y autoprotegerse hasta esperar a ser rescatados, ante el elevado riesgo de que el humo que escapa de la vivienda incendiada invada completamente la escalera. Sin embargo, en casos de propagación rápida del fuego, como en fachadas inflamables, podría ser necesario reconsiderar la estrategia de evacuación.
La norma UNE EN 12101-6 clasifica los sistemas de presurización en diferentes clases según la estrategia de evacuación y la necesidad de acceso de los bomberos:
- Clase A: Autoprotección, donde solo evacúan los ocupantes de la planta afectada.
- Clase C: Evacuación simultánea de todos los ocupantes.
- Clase D: Diseñada para edificios con ocupantes dormidos.
- Clase E: Evacuación por fases.
- Clase B y F: Pensadas para facilitar la intervención de los bomberos en incendios de gran magnitud.

En esta imagen se representa un edificio con una escalera especialmente protegida con un sistema de presión positiva tanto en la escalera como en vestíbulo de independencia al que dan acceso las puertas de las viviendas. Se garantiza la evacuación segura.
Medidas complementarias para mejorar la seguridad
Para que dicha evacuación se pueda llevar a cabo de forma rápida y segura es necesario que los sistemas de presurización de escaleras vayan acompañados de:
- Sistemas de detección y comunicación de alarma para alertar rápidamente a los ocupantes.
- Planes de autoprotección con formación y simulacros periódicos.
- Señalización avanzada, incluyendo indicadores luminosos del estado de las escaleras.
- Sistemas de extinción automática, como rociadores, para reducir la propagación del fuego y el humo.
- Mejor compartimentación de las viviendas para evitar la expansión del incendio.
Conclusión
La solución ideal es evitar la propagación del fuego y del humo, permitiendo que los ocupantes permanezcan seguros en sus viviendas hasta ser rescatados. No obstante, mientras existan edificios con diseños que no garantizan esta seguridad, es fundamental realizar un análisis de riesgo detallado y aplicar medidas correctivas adaptadas a cada caso. La combinación de presurización de escaleras, detección temprana de incendios y sistemas de alarma puede mejorar significativamente la seguridad en edificios de alto riesgo.

Independientemente de la estrategia adoptada, en edificios de gran altura o en escenarios de alto riesgo para los ocupantes, es fundamental aplicar un criterio técnico y de análisis de seguridad humana y protección contra incendios. En este sentido, las salidas (escaleras) deben ser a prueba de humo para garantizar que las personas que las utilicen en caso de incendio no se vean afectadas por el humo y el desarrollo del fuego.
Desde nuestras áreas de expertise, aplicamos las normas NFPA, las cuales en ediciones anteriores exigían este tipo de protección en edificios de altura. Sin embargo, en la nueva edición, este requerimiento prescriptivo ha sido eliminado, un cambio con el cual no estoy de acuerdo.
En este contexto, depende de nosotros, como consultores, hacer entender a los dueños, desarrolladores o firmas de arquitectura que, aunque este requisito ya no se encuentre vigente, es fundamental realizar diseños con este tipo de alternativas para garantizar la protección de los ocupantes y del personal de apoyo en emergencias.
Estoy totalmente de acuerdo con su opinión, es responsabilidad del profesional expresar y hacer ver la importancia y beneficio de la aplicación de esta técnica de control de humos, presurización, siendo adecuado a mi consideración, relevante una participación interdisciplinaria en el anteproyecto, a fin que aporte su experiencia y sea plasmada en el proyecto para beneficio de los ocupantes del edificio.