Universidades del mundo nos alertan del impacto de los incendios forestales más allá de los daños directos del incendio en el lugar en que se han producido.
Autor: Javier Larrea. Presidente del Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes
Publicación: Web OPRA www.opra.info • 9 de octubre de 2025
António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas, a propósito de la publicación del Informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), ha manifestado que el cambio climático representa una amenaza: “una alerta roja para la Humanidad«.
Los humos de los incendios
En USA
El humo de los incendios forestales genera una crisis de salud en todo Estados Unidos. Un estudio de la Universidad de Stanford, publicado en la revista Nature, advierte de que el calentamiento global y los incendios podrían causar unas 30.000 muertes al año para 2050 en Estados Unidos de América.
En Australia
Este año, una investigación reciente realizada en la Universidad de Tasmania (Australia) ha examinado los incendios forestales que mataron a 10 o más personas o que se clasificaron entre los 200 más dañinos económicamente en relación con la riqueza de un país y muestra que en el periodo 1980-2023, el 44% de estos incendios se han producido en los últimos 10 años. Entre sus conclusiones advierten que el cambio climático y la mala gestión del suelo están creando entornos naturales y construidos cada vez más propensos a los incendios.
«Estamos presenciando un cambio fundamental en el impacto que los incendios forestales tienen en la sociedad«, afirmó el autor principal, el Dr. Calum Cunningham, del Centro de Incendios de la Universidad de Tasmania.
Se estima que el humo de los incendios forestales mata a aproximadamente 1,5 millones de personas al año en todo el mundo, pero estas muertes no aparecen en las bases de datos de desastres.
«Estamos lidiando con incendios en condiciones climáticas fundamentalmente más peligrosas que las que experimentaron las generaciones anteriores«, dijo el coautor, el profesor David Bowman, de la Universidad de Tasmania.
En Europa
En octubre de 2024 la universidad de Potsdam ha publicado un nuevo estudio que con relación a los incendios forestales «examina cómo el cambio climático está relacionado con un aumento global de muertes por contaminación del aire relacionada con los incendios. El cambio climático aumentó estas muertes de 669 anualmente en la década de 1960 a más de 12.500 muertes anuales en la década de 2010. Es crucial comprender que el impacto del humo de los incendios se extiende más allá de quienes viven directamente en las áreas afectadas; también afecta significativamente a las personas que viven en las ciudades. Sin enfrentar muertes inmediatas por incendios forestales, nuestro estudio confirma que la exposición al humo puede tener consecuencias graves para la salud pública. Por lo tanto, es vital reducir las emisiones y mejorar las estrategias de manejo de incendios para minimizar los impactos de los incendios en los ecosistemas, las economías y la salud pública en todo el mundo».
Por su parte, el ISGlobal -Instituto de Salud Global de Barcelona- tras analizar datos de más de 540 millones de personas entre 2004 y 2022, en colaboración con 32 países europeos, concluye que las partículas PM2.5 provenientes de incendios forestales son más tóxicas que las de otras fuentes como el tráfico, estimando que estas partículas causan centenares de muertes anuales en Europa, especialmente por enfermedades respiratorias y cardiovasculares.

¿Qué hay que hacer?
Son ya bastantes los estudios que relacionan el cambio climático con la salud humana. Rocha et al (2022) nos advertían sobre los posibles efectos del cambio climático sobre la salud humana: «El cambio climático es una de las mayores amenazas para la salud humana en el siglo XXI. Las temperaturas de la superficie mundial están aumentando y se espera que en las próximas décadas aumente la frecuencia e intensidad de fenómenos meteorológicos extremos, como olas de calor, sequías, inundaciones y tormentas. Los seres humanos, los animales y el medio ambiente en general se verán afectados por el cambio climático».
Los estudios más recientes nos aportan nueva información. Estamos por tanto ante nuevas amenazas y los servicios públicos han de estar atentos no solo a los nuevos riesgos sino a las nuevas demandas sociales.
