El Observatorio CERO (Ciudadanía, Emergencias, Riesgos y Oportunidades) colabora con la Universidad Carlos III en la organización y desarrollo de una Mesa de Debate sobre La accesibilidad de las personas con discapacidad a los servicios de emergencias, acentuando la perspectiva inclusiva en la gestión de las emergencias.
Una Mesa de Debate con muchas interrogantes a las que se tratará de dar respuesta, con la participación de entidades representativas de las personas con discapacidad y expertos en los servicios de emergencias.
Se analizarán las necesidades y demandas de las personas con discapacidad y los modelos de respuesta de los servicios de emergencias, incidiendo de forma singular en las aportaciones de las nuevas tecnologías para facilitar mejores resultados.
La seguridad ante situaciones de riesgo y emergencias debe ser entendida como un derecho universal que no admite exclusiones ni discriminaciones. Hay que abordarla con planteamiento inclusivo que incorpore a las personas que presentan alguna discapacidad.
Por ello, decir SIN BARRERAS implica un compromiso en la adecuación de los sistemas de alerta temprana, en la comunicación de medidas de protección y en el acceso a la comunicación con los servicios de emergencia.
Este COMPROMISO ha de ser asumido en primer lugar por las Administraciones Públicas pero necesita y exige la coparticipación de los colectivos afectados. En la gestión de las emergencias cada día resulta más evidente el reconocer a la ciudadanía como elemento activo de participación, no solo como receptor de instrucciones, sino como gestor de iniciativas y parte en la toma de decisiones. Con mayor razón hay que atender a este planteamiento cuando nos dirigimos a colectivos con singularidades que pueden hacerles más vulnerables ante situaciones críticas y de urgencia.
La Mesa de Debate abordará la accesibilidad de las personas con discapacidad para solicitar la atención de ayuda, pero incorporando una visión más amplia que contemple el desarrollo de planes de emergencia inclusivos que adecúen los procedimientos informativos, formativos y operativos.
En esta línea, se analizarán las alternativas y oportunidades que hay con la aplicación de nuevas tecnologías, pero situando en primer lugar las necesidades y demandas de los colectivos que representan a personas con discapacidad y atendiendo también a la posición y requerimientos de los servicios de emergencia.
La participación de profesionales vinculados a los centros de emergencias (112) o a los distintos servicios implicados en la respuesta operativa es fundamental para lograr llegar a conclusiones y propuestas que nos permitan avanzar en un planteamiento integrador, colaborativo e inclusivo ante situaciones de emergencias.


Me pregunto si las personas que presentan alguna vulnerabilidad especial – discapacidad, necesidad de medios externos que aporten viabilidad y supervivencia, necesidad de medicamentos de administración pautada o urgente, etc – deberían contar con un canal paralelo al 112, específico. En un servicio potencialmente colapsable por llamadas con distinto nivel de urgencia, sin discriminar, establecer contacto en ciertos casos puede ser vital.
Y estas personas deberían estar debidamente geolocalizadas para actuar en caso de imposibilidad de establecer comunicación.
La DANA del 29/10/2024 ha expuesto la fragilidad extrema que afecta a estas personas. Es hora de diseñar modelos que sean eficaces para resolver esta necesidad.