Ante el inminente acontecimiento de un eclipse total de sol el miércoles 12 de agosto de 2026, que los humanos vivimos una o dos veces en la vida, se han divulgado ya casi todas las medidas de prevención para no sufrir lesiones oculares.
Autor: Javier Larrea. Presidente del Observatorio de Prevención de Riesgos y Accidentes
Publicación: Web OPRA www.opra.info • 10 de agosto de 2026
El riesgo individual de sufrir una lesión ocular durante la observación segura del eclipse es muy bajo. Sin embargo, debido a la enorme población potencialmente expuesta, una incidencia baja puede traducirse en un número relevante de lesiones. Es esta sobre exposición lo que puede provocar aumentar la frecuencia de lesiones. Se espera una gran afluencia de público para contemplar el eclipse en directo. Todos los establecimientos hoteleros de las zonas del eclipse están al 100% de ocupación con mucha afluencia de extranjeros. Por ejemplo, en A Coruña se esperan 25.000 personas adicionales procedentes de nueve cruceros.
¿De verdad es peligroso para nuestros ojos?
La lesión principal por la observación del sol de forma directa se produce en la retina (retinopatía solar). Los principales síntomas son notar una mancha o zona ciega en el centro de la visión, tener visión borrosa, ver deformadas las líneas rectas, fotofobia o pérdida de agudeza visual. Es particularmente peligroso que la retina no tiene receptores del dolor por lo que el daño puede producirse sin que se note dolor en el momento.
En los eclipses producidos en otros países se han realizado estudios epidemiológicos de las lesiones producidas y se tiene la certeza de que la retinopatía solar asociada a eclipses es un evento real y prevenible. Tras el eclipse de 1999 se registraron 70 casos de pérdida visual en el Reino Unido y 253 lesiones relacionadas en Francia. También se observó una mayor incidencia de lesiones oculares en Estados Unidos en el eclipse de 2017.
Los principales consejos de prevención
La NASA, los observatorios astronómicos y todas las autoridades sanitarias nos alertan para que adoptemos las precauciones necesarias para evitar lesiones oculares. Estas son las principales:
- No mirar nunca directamente al Sol ni siquiera durante el eclipse (ni un segundo), salvo con protección solar específicamente homologada y en las condiciones adecuadas de uso. Ya se ha repetido suficientemente que las gafas certificadas deben cumplir la norma EN ISO 12312-2:2015 que establece que las gafas o visores homologados deben atenuar la luz visible a un máximo de 0,0032% y bloquear la radiación ultravioleta e infrarroja.
- De cualquier modo, aun con la protección adecuada, no se debe dirigir la mirada al sol de forma continua más de 30 segundos. En cuanto haya un rayo de sol, por pequeño que sea, hay que tener las gafas puestas.
- Elegir métodos de observación indirecta (por ejemplo, a través de la televisión) o simplemente disfrutar de la oclusión solar y apreciar los cambios de luz y ambiente.
- Asegurar la protección de los menores. Es recomendable mantener a los menores bajo supervisión continua y en actividades que impidan que miren al Sol. Se les puede mostrar por televisión. Es imposible garantizar absolutamente que un menor no mire a sol directamente, aunque se les haya equipado con las mejores gafas del mundo, mientras los adultos están contemplando el eclipse.
- No usar cámaras, prismáticos o telescopios sin filtros solares certificados y correctamente instalados; es preferible abstenerse de hacer fotografías improvisadas.
- Tener especial cuidado al tomar fotografías con el teléfono móvil sin las gafas de protección. Sin gafas es recomendable no hacerlo, pues tenemos el hábito de dirigir la vista directamente hacia el objeto que vamos a fotografiar para encuadrarlo y enfocar en cuyo momento se puede producir la lesión.
- Si notas dolor ocular, visión borrosa o manchas en la visión tras el eclipse, busca atención oftalmológica sin demora.
El mensaje preventivo principal es claro: comprender el fenómeno y experimentarlo de forma segura.
Se podrá percibir que la luz se vuelve extraña, que se atenúan los colores y que bajará la temperatura. Los pájaros se comportarán de manera inusual y algunos animales pueden sentir desorientación o extrañeza por la rápida pérdida de luz. Otra curiosidad es que, en el eclipse solar, los pequeños espacios entre las hojas de los árboles proyectan sobre el suelo o las paredes múltiples imágenes en miniatura del Sol con forma de media luna.
Otros riesgos
Un riesgo colateral es el de los accidentes de tráfico que se producen por desplazamientos masivos hacia las zonas donde se observa el eclipse total. El Ministerio del Interior ha previsto hasta casi 3 millones de desplazamientos hacia y desde los más de 350 puntos de observación identificados en la franja geográfica desde la que será posible observar el eclipse en su totalidad. Aunque se han fijado 123 zonas de exclusión a las que el acceso está limitado o prohibido. En el eclipse de EE.UU. de 2024, que produjo el desplazamiento de 20 millones de personas se atribuyeron 46 fallecimientos a los accidentes de tráfico relacionados con el fenómeno.
Ante el peligro de incendio coincidiendo con altas temperaturas, varias comunidades autónomas y ayuntamientos están prohibiendo la celebración de eventos y restringiendo el acceso y el tránsito en zonas rurales de especial riesgo de incendio.
Se podría producir la caída de redes móviles e internet en zonas rurales por saturación de antenas cuando cientos de miles de personas intenten retransmitir o subir contenido al mismo tiempo y quedarse sin cobertura.
También se considera la posibilidad de la existencia de atascos de varias horas por rutas de salida colapsadas en autopistas y vías secundarias tras la finalización del fenómeno.
La Dirección General de la Marina Mercante prevé una elevada salida de embarcaciones de recreo en las aguas costeras donde el fenómeno se verá mejor, y ha emitido una resolución sobre seguridad marítima para las embarcaciones.
Esperemos que se tengan en cuenta los buenos consejos y nadie tenga que sufrir lesiones. Y si alguien se pierde el eclipse que sepa que dentro de un año habrá otro en el sur de Andalucía.

























Por eso los sextantes tenían un montón de filtros para observar el sol