California y España comparten un clima muy similar y afrontan un riesgo creciente de grandes incendios forestales. Comparar ambos Estados permite comprender mejor los desafíos a los que España se enfrenta.
Autor: Mario Antuña. Jefe de Servicio de Emergencia del Concello de Cervo
Publicación: Web OPRA www.opra.info • 28 de julio de 2026
En los últimos días con los últimos incendios forestales, y la cantidad de información de los medios de comunicación, redes sociales, dimes y diretes, he llegado a la triste conclusión de que pocos están siendo » justo» por decirle suave, con un análisis racional de lo que pasa y pasará, el porqué y el motivo.
Por todo ello, me he pasado unas horas analizando y comparando dos situaciones que, aunque muy dispares, tienen un punto en común, que no es otro que los grandes incendios forestales en los últimos años, por no decir siglo. California (tiene una superficie total de 423,967 kilómetros cuadrados) el 83,7% de todo el territorio nacional de España (505.992 km²). California tiene 39 millones de habitantes y España 48 millones por lo que tienen una densidad de población similar. La diferencia en cuanto a la distribución del territorio es que en California hay millones de viviendas unifamiliares construidas dentro o junto al bosque, mientras que en España se vive mayoritariamente en núcleos urbanos compactos.
España cuenta con 28 millones de hectáreas de superficie forestal (alrededor del 55% de su territorio nacional). Esto sitúa al país como el segundo de la Unión Europea con mayor masa forestal, solo por detrás de Suecia. De este total, unos 18,5 millones de hectáreas son de
superficie arbolada (bosques cerrados) y el resto corresponde a matorrales y monte desarbolado, mientras California: Posee 13,3 millones de hectáreas de tierras forestales (forest land), lo que equivale al 33% de la superficie total del estado.
Equivalencias climáticas regionales
En el aspecto climático son muy parecidos, ya que ambos territorios comparten el clima mediterráneo como su rasgo principal. Esta coincidencia es tan exacta que las variaciones regionales de norte a sur en California se replican de forma casi idéntica en la geografía de
España. A pesar de estar separados por un océano, ambos comparten veranos secos y cálidos junto a inviernos húmedos y templados debido a su posición en la fachada occidental de sus respectivos continentes. La distribución del clima funciona como un «espejo» entre ambas regiones.
El norte húmedo: El norte de California (Humboldt, Mendocino) es frío, boscoso y lluvioso. Equivale perfectamente a la cornisa cantábrica de España (Galicia, Asturias, Cantabria).
La costa central y mediterránea: Ciudades como San Francisco y Los Ángeles experimentan veranos templados o cálidos con noches frescas debido a la corriente marina. Tienen un clima prácticamente idéntico al de la costa mediterránea española (Barcelona, Valencia o Málaga).
El interior caluroso: El Valle Central de California (Sacramento, Fresno) registra máximas extremas en verano y noches frescas en invierno. Es el equivalente climático de la depresión del Guadalquivir (Sevilla, Córdoba) o el Valle del Ebro.
El sureste desértico: Las zonas áridas del sureste californiano (desierto de Mojave, Valle de la Muerte) guardan una estrecha relación térmica y de paisaje con las zonas más áridas del sureste español, como el desierto de Tabernas en Almería.
Es evidente, y con toda la idiosincrasia de cada territorio, que hay muchos factores coincidentes, pero… vayamos a los otros datos, los que sí evidencian grandes diferencias.
Diferencias presupuestarias
En California el presupuesto anual de la agencia estatal CAL FIRE y los planes de resiliencia forestal supera los 3.000 millones de dólares (más de 2.700 millones de euros). A esto se suman miles de millones invertidos de forma obligatoria por empresas eléctricas privadas para la limpieza de vegetación bajo sus tendidos.
En España la inversión global estimada para la prevención y extinción de incendios ronda los 1.000 a 1.200 millones de euros anuales en todo el país. Esta cuantía se divide de forma fragmentada: las Comunidades Autónomas (que tienen las competencias directas) aportan la mayor parte con presupuestos individuales de entre 50 y 130 millones de euros cada una (como la Comunidad Valenciana o Castilla-La Mancha), mientras que el Gobierno central complementa con la flota estatal.
Diferencias en superficie quemada
En California se quema una media de entre 300.000 y 500.000 hectáreas al año (entre 750.000 y 1,2 millones de acres). En años catastróficos recientes (como 2020 o 2021), el estado llegó a superar la descomunal cifra de 1,7 millones de hectáreas calcinadas en una sola temporada.
En España, el promedio histórico en el último decenio (según los datos oficiales del MITECO) ronda las 100.000 hectáreas anuales quemadas. En los peores años del siglo XXI en España (como 2022 o el año actual), la cifra se ha movido entre las 250.000 y 300.000 hectáreas.
El futuro
En conclusión, me temo que estamos tan solo iniciando un fenómeno de grandes incendios forestales, que no será controlable, y que tan solo es cuestión de tiempo que vaya a más. Más pronto que tarde, habrá que asumir que el clima, el abandono rural y la gran superficie forestal de este país, no hará posible que minimicemos estos datos, sino todo lo contrario y ni la prevención estacional, ni la intervención directa, acabará con un fenómeno natural/antrópico que veremos crecer.























